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Lograr que nuestro perro nos preste atención es fundamental para una buena comunicación entre ambos, así como para su seguridad fuera del hogar. Una vez hayas enseñado a tu perro a reconocer su nombre, deberás empezar a entrenarlo para que te preste atención.

En este artículo de ExpertoAnimal te enseñaremos cómo hacer que mi perro te preste atención sin usar señales, asegurándonos así que el can esté pendiente de nosotros de forma regular, un entrenamiento muy útil que puede evitar, por ejemplo, que tu perro se pierda. ¡Descubre a continuación cómo empezar!

¿Cómo enseñar a un perro a prestar atención?

A diferencia de los demás ejercicios de obediencia canina básica, al enseñarle a tu perro a prestar atención no entrenarás en un lugar libre de distracciones, sino que aprovecharás las distracciones cotidianas desde el primer día del adiestramiento. Aunque el adiestramiento de este ejercicio se realiza en sesiones formales, puedes llevarlo a cabo aprovechando los paseos de tu perro y otras situaciones de la vida cotidiana.

En este caso vamos a utilizar el clicker para trabajar con el perro, por ese motivo, si quieres utilizarlo también, te aconsejamos dedicar unos días previos a cargar el clicker del perro para el adiestramiento.

Sigue este paso a paso para enseñar a tu perro a prestar atención:

  1. Dirígete con tu perro a un lugar en el que existan algunas distracciones no muy intensas. Tu perro debe distraerse, pero no tanto como para que nunca te mire. Si el lugar es cerrado y seguro para tu perro, puedes soltarlo. Si el lugar es abierto (calles, parques, etc.) tu perro debe estar sujeto a la correa.
  2. Quédate quieto y espera. Tu perro olfateará el suelo, mirará todo lo que le llame la atención, explorará el lugar y hará todo lo que le plazca. En algún momento, sin embargo, te mirará. En ese preciso instante, haz click y dale un pedacito de comida.
  3. Luego camina un poco para permitirle a tu perro explorar el ambiente (esto también actuará como reforzador). Espera a que se distraiga nuevamente y repite el procedimiento.
  4. Si tu perro está suelto en un lugar cerrado, puedes usar el clicker para hacer click. Si tu perro está sujeto a la correa, quizás te resulte más fácil hacer click con la lengua o usar la orden de liberación.

Ten en cuenta que el timing (el momento exacto en el que hacemos click) es extremadamente importante para este ejercicio. Quizás sea más importante que para los demás ejercicios, porque las primeras veces tu perro sólo te mirará por un instante, y quizás sólo sea una mirada accidental al explorar el ambiente. Por tanto, asegúrate de usar el reforzador condicionado correcto para conseguir un buen timing. Si necesitas un clicker para esto, busca la manera de hacer las primeras sesiones en un lugar cerrado. O, si tu orden de liberación te parece muy larga, intenta con un click hecho con la lengua.

Practica este ejercicio dos veces al día en sesiones cortas y no te preocupes por el número de repeticiones que hagas. Lo que importa es que tu perro empiece a darse cuenta que mirarte de vez en cuando tiene buenas consecuencias. Por tanto, puedes hacer sesiones muy cortas, con tres repeticiones o un poco más. Por supuesto, si puedes hacer sesiones de 10 repeticiones, hazlas.

Como llevas a cabo este ejercicio con distracciones, puedes aprovechar los paseos de tu perro. Cada vez que lo saques a pasear, detente unas cuantas veces en la ruta y espera a que tu perro te mire. Entonces haz click, dale un pedacito de comida y continúa caminando. También aprovecha de hacer click y darle a tu perro un pedacito de comida cada vez que te mira cuando están caminando.

Posibles problemas al enseñarle a tu perro a prestar atención

Si pasa mucho tiempo sin que tu perro te mire espontáneamente, revisa las distracciones que existen en el lugar. Quizás son muy intensas y necesitas un lugar con distracciones más leves. También puedes moverte un par de pasos hacia el costado. Muchos perros prestan atención cuando ocurre eso.

Asegúrate de no enfrentar a tu perro con cosas o situaciones que lo asustan. En ese caso, no te prestará atención, sino que lo único que querrá hacer es escapar. Para que tu perro deje de asustarse de algo, debes desensibilizarlo y contracondicionarlo a eso, pero ese es un tema diferente y no forma parte del ejercicio de prestar atención.

Es muy importante que practiques este ejercicio en diferentes lugares, pero no dentro de tu casa. Pocos perros son más molestos que los que te siguen y se te quedan mirando todo el tiempo dentro de casa. Practica en el jardín, en la calle, en el pasillo del ascensor y en cualquier lugar en que se te ocurra, pero no dentro de tu casa.

Precauciones al enseñarle a tu perro a prestar atención

Evita los lugares riesgosos y que asusten a tu perro. También evita las distracciones que sobreestimulen a tu cachorro, o no podrá prestarte atención. Si estás practicando en la calle con tu perro sujeto a la correa, presta atención a su lenguaje corporal y anticipa cualquier tirón de correa. Es peligroso que un perro mediano o grande salga corriendo cuando está sujeto a la correa, porque te puede causar daños severos con el tirón, o hacerte caer.

Si deseas leer más artículos parecidos a ¿Cómo hacer que mi perro me preste atención?, te recomendamos que entres en nuestra sección de Educación básica.

5 trucos para captar su atención

Más importante que captar la atención de nuestra mascota es lograr no perderla. Lo explica desde Kirolcanin Alberto Fernández Lacasa, experto en nutrición, comportamiento y adiestramiento canino, que sostiene que "un cachorro viene con una capacidad de atención innata, es muy dependiente de nosotros y siempre está pendiente de nuestras indicaciones. El problema es que vamos perdiendo esa atención, porque no actuamos correctamente". Según argumenta, "obviamos cualquier recompensa y el cachorro se va desmotivando y empieza a buscar otras formas de estímulo en su entorno. De esta forma, nuestra llamada de atención va perdiendo eficacia".

5 trucos para que te preste atención:

  1. Aprovechar la actitud innata de prestar atención del cachorro
  2. Recompensar la respuesta a nuestras llamadas hasta establecer unos hábitos
  3. Captar su atención no solo cuando nos interese a nosotros
  4. Durante los ratos de esparcimiento, llamar y recompensar sucesivamente al perro para reducir a un pequeño porcentaje sus respuesta negativas
  5. Buscar diferentes recompensas hasta dar con la que más le motive, desde una comida hasta un tipo de juego

Por eso, es determinante ser generoso a la hora de dar premios a nuestra mascota. "Ya habrá tiempo de ir retirándole paulatinamente esas recompensas cuando los hábitos estén totalmente asentados". Para Alberto, cometemos un error frecuente: llamamos a nuestro perro solo cuando ya queremos irnos. De esta forma, ellos atribuyen nuestra llamada a algo negativo, la hora de marcharse, de manera que habría que llamarle varias veces durante el tiempo de suelta, recompensarle y volver a soltarlo.

Alberto adiestrando a unos perros / Alenergi

A la hora de educar a nuestro perro, "es importante que desmitifiquemos algo muy arraigado: cuando mueve la cola no tiene por qué indicar que está contento. Significa que está excitado. Esa excitación puede estar causada por la alegría de vernos, pero no siempre que mueve la cola está feliz".

Pasos a seguir si tu perro no te presta atención

Enseñar órdenes a una mascota es cuestión de perseverancia, paciencia, cariño y, por qué no decirlo, de premios y recompensas para él. Este último es un paso importante si queremos atraer su atención, aunque por supuesto no es el único. Sigue estos pasos y verás que, si tu perro no te presta atención, comenzará a hacerlo.

Elige un premio

Lo primero que tienes que hacer es pensar en qué premio le gustaría más a tu perro. Algunos prefieren una de esas chucherías que son especiales para ellos, mientras que otros prefieren una salchicha o un poco de jamón.

Algunos pueden incluso conformarse con un poco de pienso o comida de lata. Nadie mejor que tú conoce a tu mascota. No obstante, piensa que dependiendo de cuánto le guste el premio, dependerá el nivel de atención que te preste.

Ten el premio en la mano con esta cerrada y no dejes de momento que lo vea. Olerá algo e irá hacia ti y tu mano. ¡Bien! Ya has atraído su atención en cierta manera.

Déjalo ver el premio

Una vez que ya te sigue a todos lados y que sabe que escondes algo en tu mano, siéntate en el sofá hasta que tu mascota se ponga frente a ti. Abre la mano y deja que huela el premio, pero no dejes que se lo coma.

Cada vez que haga el intento de ingerirlo deberás cerrar de nuevo la mano. Su curiosidad está en marcha, así como su deseo o su ‘ansiedad’.

La primera orden

Con el premio en la mano puedes comenzar por enseñarle la primera orden. Lo cierto es que en este punto quien tiene la atención de tu perro es el premio y no tú. Pero esto puede cambiar si llevas este hacia tu mejilla a la vez que le dices a tu can: «¡mírame!».

Cuando hayas logrado que desvíe la vista de la golosina hacia tus ojos, debes recompensarlo. Esto servirá para que el animal relacione la orden con tu voz y con un regalo.

Esto no será fácil y es muy probable que no lo consigas a la primera. Tendrás que repetirlo varias veces hasta que lo logres. Cuantas más veces lo lleves a cabo, más fácil será que consigas que tu perro te preste atención.

¿Y ahora qué?

Con los anteriores pasos ya te habrás ganado la atención y el respeto de tu perro, pues sabrá que si te obedece tendrá recompensa, mientras que si no lo hace no obtendrá nada que le beneficie. Para qué negarlo, los perros nos aman con un amor incondicional, pero su amor por la comida es mayor, con lo que en muchas de sus acciones surge un interés visible.

No obstante, el anterior ejercicio habrá logrado que tu perro te mire cuando lo llames y que escuche lo que tienes que decirle. Ahora puedes usar el mismo método para enseñarle otras órdenes como estar sentado, tumbarse, dar la pata, ir por algo, traerlo o soltarlo.

También tendrás más facilidad de que responda a tu llamada en la calle o el parque, o que pare de ladrar o gruñir a alguien que se acerca, bien sea un extraño o alguno de tus amigos.

Para empezar a entrenar a un perro, lo indispensable es comenzar por los pasos que te hemos dictado, con el fin de que te haga caso a la primera llamada. Tu voz debe ser firme pero suave, no conseguirás nada con gritos, y es que con cariño y el refuerzo positivo siempre será más eficaz.

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