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Cómo cuidar a un perro con displasia de cadera

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La displasia de cadera es una enfermedad ósea que afecta a numerosos perros, especialmente a los de raza grande y gigante. Pero, ¿sabes realmente qué es y cómo se produce? Y más importante aún: si tu mascota la padece, ¿sabes qué cuidados puedes proporcionarle? Suministrar condroprotectores y elegir el alimento más adecuado son algunos consejos que te damos en este artículo.

¿Qué es la displasia de cadera?

Como decíamos al principio, es una enfermedad ósea que implica la malformación de la articulación coxofemoral, es decir, la que une la cadera y la cabeza femoral. Es hereditaria y no congénita, es decir, no se manifiesta al nacer sino que se empieza a percibir a medida que el cachorro va creciendo (desde los 4 meses hasta los 12 meses de edad). Al ser degenerativa, la enfermedad va a más, agudizando sus síntomas, como cojera y dolor.

Tiene mayor incidencia en perros de razas grandes y gigantes, más propensas a sufrir problemas articulares. No obstante, también se puede manifestar en cualquier tipo de raza, especialmente en aquellas que experimentan crecimientos muy rápidos de tamaño y peso en edad de cachorro.

Pienso para perros y otros cuidados a tener en cuenta

La displasia de cadera es una enfermedad genética, por lo que no se puede hablar de medidas para prevenir su aparición. No obstante, sí se pueden tener determinadas consideraciones para diagnosticarla en fases tempranas, ralentizarla y mitigar sus efectos.

En cuanto al diagnóstico, existen diferentes pruebas que han surgido recientemente. El test de PennHip es uno de ellos, que indica las probabilidades de que un determinado perro sufra esta enfermedad. También está el Dysgen Test, desarrollado por Bioibérica, que centra su análisis en Labradores Retriever, una de las razas más afectadas por la displasia de cadera.

En cuanto a la ralentización de la enfermedad, es importante cuidar la dieta de tu perro, especialmente en edades tempranas. Deberás ofrecerle pienso para cachorros de gama veterinaria, según el consejo de tu veterinario. Este control de la dieta debe continuar en edades adultas, evitando la comida para perros común: el control de peso en animales con displasia debe ser estricto para no agravar los síntomas de la enfermedad. Además, lo ideal es proporcionarle condroprotectores, indicados para perros con problemas articulares. Su objetivo es reducir la inflamación de los cartílagos y mejorar su elasticidad y flexibilidad.

Otro aspecto a considerar es la esterilización, especialmente si tu perro es de raza Golden Retriever, pues según un reciente estudio de la Universidad de California en Davis, los casos de displasia de cadera se duplican en esta raza cuando la esterilización se produce antes de cumplir un año de edad.

En cuanto a los tratamientos que pueden recibir los perros con displasia de cadera están los conservadores. En ellos se incluye la mencionada dieta veterinaria basada en piensos para perros con problemas articulares. También cabe mencionar el uso de sillas de ruedas o soportes especiales, que permitirán caminar al perro con menos esfuerzo y dolor, especialmente cuando la enfermedad ya está ampliamente desarrollada.

También existe la posibilidad de someter al perro a una intervención quirúrgica. Los profesionales del equipo veterinario determinarán cuál es la opción más adecuada y qué resultados puede proporcionar. Algunas de las posibilidades son la Triple Osteotomía Pélvica o la sustitución de la articulación de la cadera por una prótesis, entre otras. Unas tienen fines curativos y otras, paliativos.

Por lo que respecta al catálogo online de Animalear, en nuestra web encontrarás diferentes productos dirigidos a perros con displasia de cadera. Por un lado, los condroprotectores, y por otro, piensos de gama veterinaria para mascotas con problemas articulares.

¿Qué tiene que comer un perro con displasia de cadera?

Un perro al que le han diagnosticado esta enfermedad, debe de cuidar mucho su peso ya que si come más de lo que debería, empezaría a engordar, lo cual agravaría el problema. Así pues, es extremadamente importante que se le dé sólo la cantidad de comida que realmente necesita, la cual vendrá especificada en el saco de pienso, el cual se aconseja que no tenga ni cereales ni subproductos.

¿Se le puede dar comida natural? Por supuesto. De hecho, este tipo de alimentación es la más adecuada para todos los animales, estén enfermos o sanos (más información sobre este tema, aquí). Si no tienes tiempo de preparársela, puedes darle Dieta Yum, Summun o Naku, que son comidas naturales. Pero cuando se tiene un perro con displasia se le ha de dar condroprotectores, que prevendrán las lesiones al nutrir y fortalecer el cartílago.

¿Se ha de operar?

La cirugía es muy aconsejable, ya que así se evita que empeore, sobretodo si se trata de perros grandes o con displasias graves. Normalmente, se leamputa la cabeza del fémur, por lo que el problema desaparece casi por completo. En su lugar el organismo de nuestro amigo creará una pseudoarticulación con tejido fibroso que será capaz de soportar su peso.

En los casos más serios se opta por ponerle al can una prótesis de cadera, y en los más leves se prefiere que el animal tome medicamentos que le aliviarán el dolor.

Si ves que a tu amigo le cuesta caminar bien, no dudes en llevarlo al veterinario.

¿Por qué ocurre?

Son varios los factores que pueden favorecer la aparición de la displasia de cadera: una alimentación con exceso de energía o de proteínas, perros de talla media o grande con crecimiento muy rápido, ejercicio físico demasiado intenso, o hacer correr o saltar al perro de forma intensa cuando es demasiado joven. Todos ellos son factores negativos que pueden contribuir a desarrollar displasia de cadera.

Esta malformación de origen genético debe ser siempre diagnosticada por un veterinario mediante radiografías, pero los signos que van a alertar al dueño son: un perro que tiene dificultad para estar de pie después de estar mucho tiempo tumbado o un perro al que los paseos le cansan de forma excesiva. Ante estos síntomas deberías acudir a un profesional para que te confirmara si se trata de displasia de cadera.

¿Qué puedo hacer para ayudar a mi perro con displasia de cadera?

Tienes varias técnicas que puedes aplicar para ayudar a tu perro con displasia de cadera, siempre con el objetivo de fortalecer y relajar los músculos (especialmente la masa muscular glútea, fundamental para la estabilidad y la movilidad de la cadera) y eliminar o aliviar el dolor.

Vamos a explicarte a continuación qué ejercicios puedes hacer para ayudar a tu perro con displasia de cadera. ¡Sigue leyendo!

Un perro que presenta displasia de cadera intenta no apoyar la pata afectada por el dolor que sufre y por culpa de ello puede sufrir atrofia muscular en esa pata: masajear al perro favorece la recuperación del músculo, y corrige la mala postura de la columna vertebral.

Practicamos un masaje relajante a lo largo de la columna vertebral de nuestro perro: le frotamos a favor del pelo con presión suave, puedes también hacer movimientos circulares a ambos lados de la columna vertebral. Los músculos del cuarto trasero se masajean friccionando.

Si tu perro tiene el pelo corto, también puedes masajearlo con una pelota espinosa: masajearlo a contrapelo con la pelota estimula el riego sanguíneo y evita las atrofias extremas.

Eso sí, es importante no tocar la columna y estar siempre a ambos lados de ella y no encima de ella.

Movimientos pasivos

Si tu perro ha sido operado por su displasia de cadera, puedes manipular con cuidado la articulación afectada u operada, una semana tras la intervención, de acuerdo con el veterinario. Para ello tienes que ponerle a tu perro una cama blanda o almohadillar la cadera afectada.

Los movimientos pasivos son ideales para corregir disfunciones articulares como la displasia de cadera, en cambio un perro sano no debería hacer estos ejercicios.

El dueño del perro debe realizar todos los movimientos sobre el perro y éste debe permanecer tumbado lateralmente, relajado y quieto. Antes de empezar los movimientos pasivos, preparamos al perro con un masaje o aplicando calor en la zona de la cadera.

Vamos a explicar las manipulaciones que haríamos si la articulación afectada fuera la cadera derecha, pero si la articulación afectada fuera la otra, nuestra manipulación cambiaría en consonancia.

Si la articulación afectada es la cadera derecha, colocamos el perro de lado, tumbado con su lado izquierdo tocando el suelo, y con su pata izquierda trasera perpendicular al tronco.

  • Flexión / Extensión: Con nuestra mano derecha vamos a sujetar su pata trasera izquierda a nivel de su rodilla, así su pata se apoya sobre nuestro brazo derecho. Luego nuestra mano derecha realiza los movimientos, mientras la mano izquierda, colocada sobre su articulación de la cadera, puede sentir signos de dolor y crepitaciones. Movemos la articulación de la cadera lentamente pasando de extensión a flexión rítmicamente unas 10-15 veces.
  • Abducción / Adducción: La abducción es la acción de alejar la pata del tronco, mientras que la adducción consiste en acercarla al mismo. Nos colocamos detrás del perro, cogemos su rodilla doblada y efectuamos los movimientos de forma suave unas 10-15 veces.

Es importante que nos aseguremos de que la pata de debajo se quede apoyada en el suelo, y que no se levante tirando. Para los dos tipos de movimientos, tenemos que asegurarnos de que solo la articulación de la cadera se mueva pasivamente, pero solamente ésa.

Al igual que en el masaje, tenemos que desarrollar la sensibilidad del perro, realizando al principio movimientos pequeños y siempre lentos para permitirle relajarse y que el tratamiento no le resulte desagradable. ¡Es importante limitar siempre el dolor del perro al máximo!

Ejercicios estabilizadores o activos

Los ejercicios estabilizadores son buenos tanto para un perro con displasia de cadera que no soporta paseos largos como tratamiento conservador para evitar una operación, como para un perro que ha sido operado por su displasia de cadera como rehabilitación muscular.

Esos ejercicios pueden hacerse unas 3 semanas después de la operación, según el tamaño del perro, después de hablarlo con el veterinario. Cuando se utilizan en conjunto con el masaje y los movimientos pasivos, el uso del apoyo y del trampolín se tienen que dejar para el final, pero se pueden aplicar las mismas técnicas descritas en esos apartados.

    Apoyos: Colocamos al perro con las patas delanteras sobre-elevadas en un apoyo: para un perro pequeño el apoyo puede ser un libro grueso. Esta postura provoca la tensión de los músculos de la columna vertebral y las extremidades posteriores.

Los ejercicios en apoyo cansan mucho al perro con displasia de cadera o que ha sido operado de ella: 5 repeticiones de cada una de las tres etapas que vamos a ver son perfectamente suficientes al principio.

  1. Nos ponemos detrás del perro y lo sujetamos para darle equilibrio, agarramos la paletilla del perro y la sometemos a una suave tracción en dirección a la cola (hacia nosotros). Este movimiento fortalece casi todos los músculos del perro: extremidades, abdomen y dorso. Mantenemos algunos segundos y relajamos, repetimos unas 5 veces.
  2. Luego agarramos la articulación de la rodilla y también la traccionamos hacia la cola, podemos sentir en nuestras manos la relajación de los músculos de la cadera y del tren posterior. Mantenemos algunos segundos y relajamos, repetimos unas 5 veces.
  3. Mantenemos en alto la articulación de la rodilla y esta vez la presionamos hacia delante, en dirección a la cabeza del perro. Mantenemos algunos segundos y relajamos, repetimos unas 5 veces. Con el tiempo, nuestro perro soportará mejor los ejercicios y sus músculos se irán fortaleciendo progresivamente.
  • Trampolín:El trampolín es un objeto desconocido para el perro, es importante acostumbrarlo progresivamente a este nuevo aparato: realizar estos ejercicios con un perro tenso o estresado no dará buenos resultados.

    Es imprescindible que el trampolín pueda soportar un peso mínimo de 100kg ya que tendremos que subirnos con él, que tenga un diámetro mínimo de un metro y que tenga la marca TUV. Una buena forma de introducir el trampolín es subiéndonos primero, y con el perro sujeto entre nuestras piernas, esperar algunos segundos o minutos a que se tranquilice y recompensarlo con una golosina cuando se deje manipular.

  1. Sobrecargamos primero la pata trasera izquierda y luego la derecha, lentamente. Podemos realizar esos movimientos activos unas 10 veces.
  2. Es importante efectuar estos movimientos alternantes lenta y cu >

Si le gusta al perro, nadar es una excelente forma de fortalecer su musculatura sin sobrecargar sus articulaciones. La hidroterapia en una cinta subacuática es otra opción: el perro camina en una cinta, dentro del agua lo que permite preservar sus articulaciones, esta técnica es llevada a cabo por un fisioterapeuta.

Fisioterapia

Para técnicas más avanzadas, se puede consultar a un fisioterapeuta que además de las anteriores, podrá aplicar otras técnicas como por ejemplo la termoterapia: crioterapia y aplicación de calor, electroterapia, ultrasonidos, láser y acupuntura.

Recuerda durante todo este proceso tu perro necesitará más atenciones de las habituales por ese motivo no dudes en consultar todo sobre la displasia de cadera para poder ofrecer cuidados concretos a tu mejor amigo.

¿Tu perro también sufre displasia de cadera? ¿Quieres recomendar algún ejercicio a otro lector? No dudes en comentarnos si tienes ideas o consejos de tu veterinario, otros usuarios te lo agradecerán.

Este artículo es meramente informativo, en ExpertoAnimal.com no tenemos facultad para recetar tratamientos veterinarios ni realizar ningún tipo de diagnóstico. Te invitamos a que lleves a tu mascota al veterinario en el caso de que presente cualquier tipo de condición o malestar.

Si deseas leer más artículos parecidos a Ejercicios para perros con displasia de cadera, te recomendamos que entres en nuestra sección de Enfermedades degenerativas.

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