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Artrosis en perros: ¿cómo mejorar su calidad de vida?

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Los cuidados preventivos, claves para tratar la artrosis de los perros

La progresiva bajada de temperaturas prevista con la llegada del otoño repercutirá en las articulaciones de los perros diagnosticados con artrosis, según los expertos, quiénes recomiendan una rutina diaria de ejercicio a ritmo suave y el control de la dieta para evitar el sobrepeso

Javier López Villajos - 25-09-2018 - 12:30 H

La llegada del otoño, propiamente dicho, puede que se retrase, pero sus efectos en las mascotas no se harán esperar. Y es que, tal y como apuntan los profesionales, los animales son sensibles a los cambios de temperatura, especialmente aquellos diagnosticados con algún tipo de afección en sus articulaciones, en las que experimentarán ese contraste térmico.

Los profesionales de la clínica veterinaria Innova vaticinan que la llegada del otoño no sólo traerá menos horas de luz, además de frío y humedad, sino que los cambios de temperatura afectarán de manera especial a aquellos perros que sufran artrosis. De esta manera, es previsible que "se agrave el dolor y la rigidez de sus articulaciones", por lo que los expertos recomiendan visitar al veterinario para realizar un chequeo ortopédico.

Por su parte, los veterinarios de la clínica La Asunción explican que "la artrosis es una enfermedad degenerativa de las articulaciones, desgastando el cartílago que las recubre y llegando en ocasiones hasta el hueso, algo que provoca dolor e inflamación además de una movilidad reducida en el animal".

FACTORES CONDICIONANTES

Los expertos señalan que las razas grandes de perros como el bulldog inglés, el bulldog francés, el bóxer, el pastor alemán o el rottweiler tienen más predisposición a sufrir este tipo de dolencia.

Con todo, los profesionales indican que, si bien es una enfermedad más característica de los perros con edad avanzada, y más cuando las mascotas tienden a ser cada vez más longevas gracias a los tratamientos veterinarios, la artrosis también puede aparecer cuando son más jóvenes en caso de sufrir algún tipo de patología previa como la displasia de cadera o cualquier tipo de fractura que deje mal alineadas las articulaciones.

Por último, los expertos señalan la obesidad como otro factor de riesgo dada la sobrecarga que ejerce el peso sobre las articulaciones.

SINTOMATOLOGÍA

La cojera, la dificultad a la hora de realizar ejercicio, la irritabilidad que ocasiona el dolor de las articulaciones y la falta de apetito son algunos de los signos más habituales de la artrosis en las mascotas según los profesionales.

TRATAMIENTO PREVENTIVO

Los expertos recomiendan el fomento de un ejercicio diario, a ritmo suave, para mantener sanas las articulaciones, una dieta que controle el sobrepeso, detallando que hay piensos especializados que contienen protectores articulares nutricionales que básicamente son vitaminas, y por último, evitar una sobreexposición a los cambios bruscos de temperatura.

Con todo, los profesionales aconsejan visitar al veterinario una vez al año para realizar un examen físico al perro antes de que cumpla 8 años para más adelante pasar a dos chequeos anuales con el objetivo de detectar de manera precoz la artrosis.

Esta información es meramente orientativa, en Animal’s Health, le recordamos que, ante cualquier duda, lo mejor es que lleve a su mascota al veterinario.

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¿Qué es la artrosis en perros?

La artrosis del perro produce la pérdida de la estructura del cartílago, responsable de la movilidad de la articulación

La artrosis canina es una enfermedad de las articulaciones de carácter progresivo (los síntomas se agudizan con el tiempo), degenerativo y que puede ser congénita. Esta dolencia produce la pérdida de la estructura del cartílago, responsable de la movilidad de la articulación. Como en el caso de las personas, las molestias y los síntomas derivados de la artrosis del perro se agravan con el frío y la humedad y con el calor del verano. Por ello, con las temperaturas extremas, el estado del animal que padece artrosis empeora.

Las articulaciones de un perro que tiene artrosis no son igual de flexibles ni gruesas que las de un can sano. La estructura del cartílago se pierde o desgasta y provoca molestias cuando el animal se mueve. De ahí que cojee o le cueste levantarse, tumbarse o subir escaleras. La artrosis en los perros se traduce, por tanto, en cojera, dificultad para andar, subir escaleras, lentitud en los movimientos. Los golpes o traumatismos en las articulaciones, además, favorecen la formación de esta enfermedad que puede estar localizada en una determinada articulación o ser de carácter generalizado en todos los cartílagos.

Perros con artrosis: causas

Las causas que influyen en la aparición de la artrosis pueden ser hereditarias, como en el caso de la displasia de cadera o de codo en canes.

La obesidad también es un factor de riesgo para que el perro padezca artrosis. El sobrepeso carga en exceso las articulaciones, que se desgastan y deforman de manera más rápida que en el caso de un can que tenga un peso adecuado para su edad y tamaño.

Además, el crecimiento acelerado en los cachorros de razas grandes también influye en la mayor predisposición a sufrir artrosis. Para evitarlo, es recomendable un ejercicio moderado durante el desarrollo y crecimiento del animal. Una alimentación correcta y equilibrada, es decir, adaptada al tamaño, edad y grado de actividad física que realiza el cachorro, también es fundamental para garantizar un crecimiento óseo adecuado y gradual.

Los suplementos vitamínicos para perros, así como un exceso de calorías en la dieta, fomentan el crecimiento del cachorro de tamaño grande a un ritmo acelerado. Por ello, hay que tener en cuenta que "un pienso de buena calidad adaptado a las características del cachorro no necesita suplementos vitamínicos que favorezcan la aparición de problemas articulares", comenta Ignacio Arija, veterinario y experto en nutrición canina.

Artrosis en perros y su tamaño

Perros como el bóxer o el bulldog tienen más predisposición a padecer artrosis

La artrosis afecta sobre todo a perros grandes, como el pastor alemán o el rottweiler. Los canes de edad avanzada también tienen más probabilidades de padecer artrosis, por el desgaste de los cartílagos de las articulaciones. Si se une el factor de raza de tamaño grande con el de edad avanzada, tenemos como resultado un perro con más posibilidades de padecer artrosis.

"Los canes grandes suelen sufrir más problemas articulares que los pequeños", explica Juan Antonio Aguado, veterinario y profesor de la Universidad Complutense de Madrid. De hecho, los perros de tamaño grande viven menos tiempo que los pequeños, debido a problemas en sus articulaciones.

Los canes chatos, como el bóxer o el bulldog, también tienen más predisposición a padecer artrosis. "Son razas que por el tipo de selección genética al que han sido sometidas tienen un desarrollo anormal de las articulaciones", explica María González, veterinaria de la asociación Igualdad Animal.

Artrosis en perros: tratamiento

La artrosis canina se trata con medicamentos de propiedades antiinflamatorias y con minerales, vitaminas o colágeno que nutren el cartílago y evitan que se desgaste y deforme. "El tratamiento es preventivo, paliativo, antiinflamatorio y analgésico, pero no curativo, porque la artrosis es una enfermedad crónica", explica Aguado.

Lo importante cuando el perro padece artrosis es evitar, en la medida de lo posible, las molestias derivadas de la enfermedad y lograr la mayor calidad posible para el enfermo.

Cuatro pautas para mejorar la cal >

1. Controlar el peso del can.

2. Una alimentación adecuada, que sea rica en ácidos grasos, para que favorezca el engrase de la articulación.

3. Ejercicio controlado. No es recomendable el ejercicio físico que sobrecargue las articulaciones del perro, como correr por el parque. Es más recomendable la natación canina o los paseos.

4. Proteger al animal de las temperaturas extremas. Los perros que padecen artrosis empeoran con las temperaturas extremas, es decir, tanto en invierno como en verano. Con el frío, el can necesita estar caliente en casa y dormir en una cama mullida y cómoda. Por otro lado, el calor influye de manera negativa en el estado de salud del perro con artrosis, ya que se sentirá más cansado. Por ello, conviene que se mantenga en un lugar donde la temperatura no sea muy elevada, con sombra y/o aire acondicionado.

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