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El adiestramiento de tu cachorro

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¿Cuanto antes mejor? Cuando se trata del adiestramiento de cachorros, esta frase es totalmente cierta. Las crías son muy curiosas y se enfrentan al mundo libres todavía de ideas preconcebidas. Podemos aprovechar esta cualidad para enseñar al perro mediante el juego, pero de manera consecuente, qué es lo que se espera de él y qué comportamientos no son adecuados.

El primer día en casa

El adiestramiento del cachorro debería empezar el mismo día de su llegada a casa. Empieza por ayudarle a conocer su nombre. Úsalo cada vez que juegues con él, que lo alimentes o que lo acaricies, y pronto lo reconocerá y responderá cuando le llames. En cuanto conozca su nombre, puedes usarlo para comunicarte con él y para empezar a adiestrar a tu cachorro.

El siguiente paso consiste en acostumbrarlo a usar el collar y la correa. Puede sentirse un poco raro al principio, pero ten paciencia: ¡lo conseguirá! Ponle un collar ligero en cuanto llegue a casa, y practica a sacarlo de paseo con una correa ligera. Si todavía no le has puesto todas las vacunas que necesita, empieza a practicar con la correa por la casa y por el jardín. Es posible que se muestre muy nervioso, o que tire de la correa cuando lo saques de paseo. Si lo hace, deberías probar con un ronzal Gentle Leader. Con el ronzal la dirección del paseo y el entrenamiento básico será más sencilla y tranquila, tanto para ti como para el perrito.

Una de las mejores maneras de socializar a tu cachorro en un entorno divertido y amistoso es una reunión de cachorros.

Socializar a tu nuevo perrito

Es fundamental que tu nuevo cachorro se socialice correctamente si quieres que se convierta en un perro adulto feliz y fiable.

na de las mejores maneras de socializar a tu cachorro en un entorno divertido y amistoso es una reunión de cachorros. Probablemente tu clínica veterinaria organice este tipo de encuentros para los cachorros que les han puesto sus primeras inyecciones (aproximadamente, a las ocho semanas de edad). Si no lo hace, quizá pueda informarte de alguien que las organice.

Los encuentros de cachorros permiten a cachorros de edades similares reunirse para jugar y divertirse. Busca una reunión dirigida por adiestradores expertos o enfermeras veterinarias, ya que ellos sabrán como crear una experiencia positiva y divertida que aumente la confianza de tu perrito. Si el encuentro no transcurre adecuadamente, tu cachorro no disfrutará o incluso se sentirá asustado, pero con monitores expertos, le encantará hacer amigos.

El encuentro para cachorros será probablemente la primera vez que los cachorros jueguen con otros perritos desde que dejaron a sus hermanos, y muchos de ellos pueden tener un aspecto y comportamiento muy diferente al de sus compañeros de camada.

Mientras se conocen e investigan en un entorno controlado, aprenden lecciones valiosas para la vida, como la importancia de no morder, entender el lenguaje corporal y las expresiones faciales caninas y cómo comunicarse con los demás. Estos encuentros son también una gran oportunidad para que tu cachorro se encuentre con adiestradores y sea dirigido por ellos, lo que fortalecerá su confianza al interactuar con las personas.

Los instructores te ayudarán a enseñar buenos modales a tu perrito, como no ser posesivo con la comida o los juguetes, darlos cuando se los piden y no empujar a la gente al pasar por las puertas. Con mucha práctica en casa y bastantes golosinas sanas como recompensa, pronto tendrás a un miembro de la familia tranquilo, feliz y educado con el que será un placer convivir.

Clases de adiestramiento para cachorros

Una vez que tu cachorro haya recibido todas sus vacunas, entre las 12 y las 16 semanas de edad, puede pasar de los encuentros para cachorros a las clases de adiestramiento. Son fundamentales para el desarrollo de tu perrito y muy divertidas para ti también.

En las clases de adiestramiento enseñarás a tu cachorro ejercicios y órdenes básicos, como "sentado", "abajo", "quieto", "ven" (¡y hasta es posible que empiece a aprender algunos trucos divertidos como "da la pata" o "voltea"!). En estas clases se enseña tanto a los dueños como a sus perros, y se te mostrará como adiestrar a tu cachorro utilizando técnicas modernas, cordiales y motivadoras.

Cuando busques una clase de adiestramiento para cachorros, elige una que sea amistosa, organizada, divertida y basada en la recompensa. Debe haber al menos un adiestrador o asistente por cada seis cachorros, para que los perros mantengan el interés y no se aburran. Un buen adiestrador te permitirá asistir a una clase antes de apuntarte para que puedas asegurarte de haber elegido el lugar correcto. Si la clase está masificada o es caótica, si el instructor grita o castiga a los perros (¡o a los dueños!) o si usa collares de ahorque, no vuelvas. Tu mejor amigo y tú os merecéis algo mejor.

El criador y el veterinario de tu cachorro estarán encantados de ayudarte y asesorarte, y en el sitio web de Purina encontrarás más información sobre dónde encontrar a un buen adiestrador de cachorros cerca de ti: Website Purina

Adiestrar a tu perro ayuda a construir un valioso vínculo entre los dos, así que disfruta de cada momento. Buena suerte, ¡y divertíos!

Hábitos de aseo

Este adiestramiento puede empezar el mismo día que lleves el cachorro a tu casa. Con persistencia, puedes inculcarle hábitos de aseo en dos a cuatro semanas, ocasionalmente, durante unos pocos días más.

Normalmente el cachorro querrá hacer sus necesidades unos diez minutos después de comer. En lo posible, llévalo afuera en ese momento. Hasta que tenga unos seis meses, puede que sea necesario sacarlo a pasear cinco veces al día. Más tarde se podrán reducir los paseos a tres diarios. En estos paseos probablemente mostrará preferencia por lugares que han sido usados por otros perros. Si lo hace, llévalo a ese lugar cada vez que lo saques, y muy pronto él asociará los paseos con la idea de hacer sus necesidades y generalmente las hará rápidamente cuando llegue a su lugar preferido. Cuando haya hecho sus necesidades alábalo repetidamente y vuelve a entrarlo a la casa. Esto le hará darse cuenta de cuál es la finalidad del paseo.

Adiestramiento con papel de periódico

Esparce periódicos en un rincón que hayas designado como el rincón del aseo de tu cachorro. Poco tiempo después de que haya comido, lleva allí al cachorro y quédate con él hasta que haya hecho sus necesidades, y después alábalo repetidamente. Además, lleva al cachorro al mismo lugar cuando despierte de su sueño nocturno o de sus siestas.

Después, saca los papeles sucios y reemplázalos por papeles limpios, pero dejando encima un papel sucio. Si lo prefieres, puedes comprar en una tienda de animales alguno de los varios materiales fabricados para estos fines. El olor le recuerda al cachorro para qué están esos papeles.

Cuando comiences a adiestrarlo para que haga sus necesidades sobre los papeles, esparce los periódicos sobre una gran superficie. Descubrirás que vuelve a un lugar preferido. Poco a poco reduce la superficie cubierta de papeles hasta que baste con poner varias hojas en el lugar de su elección. Ríñelo cuando cometa un error, y después llévalo a su lugar elegido. En caso de un «accidente» de esta naturaleza, jamás, bajo ninguna circunstancia se le debe pegar a un cachorro. Limpia el lugar que ensució con vinagre o amoníaco diluido con agua tibia. Esto eliminará cualquier olor que pudiera atraerlo otra vez al mismo lugar.

Para la transición del uso de papeles de periódico en el interior de la casa al uso exclusivo del exterior, cuando lo saques a pasear lleva contigo unos cuantos periódicos o un recipiente de material comercial adecuado. Espárcelos sobre el lugar que quieres que use y cuando lo haga, alábalo y felicítalo con profusión. Felicítate también a ti mismo, porque ambos habréis hecho un buen trabajo.

Buenos modales

Da gusto poseer un perro bien adiestrado. Conviene comenzar un programa de adiestramiento cuando el perro es aún un cachorro, para cuando sea un perro adulto, habrá aprendido todas las reglas que tú le hayas establecido.

Si tu cachorro tiene un lugar cómodo para estar, es menos probable que quiera ocupar el tuyo. Un firme «no» acompañado por un sonido de palmas, le indicará su error. Tu cachorro aprenderá pronto si insistes. Hay también rociadores de repelente para perros que pueden servir para mantenerlos alejados de los muebles. Tienen un olor desagradable para los canes pero no para ti, y son inofensivos si con ellos se rocía el tapiz de los muebles.

Los perros jóvenes son especialmente exuberantes, y no dudarán en hacértelo saber. Cuando tu cachorro salte sobre ti (o sobre cualquier otra persona), cógele sus patas delanteras y pósalas sobre el suelo, diciéndole al mismo tiempo un rotundo «No».

Un cachorro se siente ansioso por probar sus nuevos dientes sobre casi cualquier cosa. Lo mejor que puedes hacer para satisfacer esa necesidad de morder y disminuir sus ansias es darle un objeto adecuado para que lo muerda. En las tiendas de animales encontrarás productos de materiales adecuados, diseñados especialmente para satisfacer las necesidades de morder de un cachorro, seguros y efectivos y que le proporcionarán incontables horas de placer y diversión. Estos productos existen en gran variedad de tamaños y diseños interesantes: huesos, nudos y anillos. Un importante beneficio adicional es que estos artefactos contribuyen a la limpieza general de los dientes al tiempo que efectúan un vigoroso masaje de las encías, ayudando así a proteger a tu cachorro contra las enfermedades dentales.

Si descubres a tu cachorro mordiendo cualquier otro objeto aparte de los que le está permitido morder, muéstrale inmediatamente tu desaprobación diciéndole firmemente «No» y quitándole el objeto prohibido. Por el contrario, cuando muerda sus objetos destinados a ese fin, acarícialo y alábalo repetidamente. Asegúrate de que todos los de la casa hagan lo mismo constantemente.

Si tu cachorro ladra cuando tú estás ausente, tus vecinos te lo harán saber rápidamente. Sus quejas serán justificadas. De modo que tómate la molestia de quitarle a tu amigo canino esa costumbre mientras aún estés a tiempo de hacerlo. Haz como que te vas, pero espera silenciosamente fuera de la puerta. Probablemente el cachorro comenzará a aullar en cuanto crea que te has marchado. Grita «No, no, no» y regresa rápidamente al interior, riñéndolo y dando grandes muestras de disgusto. Unas pocas lecciones como ésta, antes de que su mala costumbre se arraigue, le enseñarán que el único resultado que puede obtener de aullar y ladrar es un amo enfadado.

Un perro que ladra como advertencia es un compañero valioso, pero un charlatán que ladra por cualquier motivo y a cualquier hora es una molestia a menos que se le enseñe a dejar de hacerlo en cuanto se le ordene.

Adiestramiento para obedecer

Aunque tu cachorrito tiene que aprender los hábitos de aseo y de buenos modales a partir del día en que llega a tu casa, las simples órdenes de obediencia como las que aquí presentamos pueden esperar hasta que tenga al menos seis meses de edad. Es importantísimo tener presente la necesidad de tener paciencia en todo lo relativo al adiestramiento de un perro. Junto con la paciencia hay que tener constancia. Si tienes esto bien presente mientras estás adiestrando tu cachorro, tendrás más posibilidades de alcanzar el éxito.

Cómo enseñar a nuestro perro a pasear a nuestro lado

Necesitaremos atar a nuestro perro con una correa corta, de no mas de un metro de largo. Comenzaremos a caminar en la zona destinada al entrenamiento con cuidado de que nuestro perro nunca intente ir por delante de nosotros. Cuando lo intente, daremos un giro de 180º de forma que tomemos un nuevo rumbo, esto le desorientará un poco haciendo que esté atento a nosotros.

Daremos paseos a ritmo medio – fuerte, dando giros de 90º ó 180º de forma inesperada. Si nuestro perro intenta ir por delante de nosotros, daremos un giro de rumbo de forma que tenga que variar y destensar la correa para seguirnos. Puedes ver todas las técnicas recomendadas en nuestra publicación Como enseñar a pasear a tu perro.

Este tipo de adiestramiento es posiblemente uno de los mas complicados, a muchos perros les cuesta trabajo a prender a pasear correctamente, pero cuando lo consiguen, es un autentico placer pasear con ellos. Si vemos que nuestro perro es demasiado eufórico o que no podemos dominar el paseo, debemos utilizar los trucos expuestos en el artículo recomendado anteriormente.

Existen también unos arneses especiales “anti-tirones”, que nos facilitaran esta tarea de entrenamiento si nuestro perro es excesivamente eufórico.

La orden «Sit» (Siéntate)

Con tu cachorro frente a ti o a tu costado, sujeta la correa con tu mano derecha de modo que esté tirante, y da la orden «Sit». Al mismo tiempo, inclínate y con tu mano izquierda presiona su anca hasta que se siente. Puede que quiera recostarse o echarse de costado. No se lo permitas. Enderézalo con tu mano izquierda sobre su costado. Después dale una golosina y alábalo. Repite la rutina varias veces, siempre premiándolo cuando responda bien. Pronto asociará la orden con la presión sobre su anca y se anticipará a ella antes de que lo toques.

La orden «Down» (Túmbate)

Una vez que tu cachorro se siente cuando se lo ordenes, no será difícil enseñarle la orden «Down». Con una mano, sujétalo por el collar, dale la orden «Down» y con suav > patas delanteras hacia adelante mientras continúas presionando hacia abajo con la izquierda. Otra manera de hacerlo es pasar la correa por debajo de tu zapato y tensarla con tu mano derecha mientras presionas sobre sus hombros con la izquierda, diciendo al mismo tiempo «Down». Cuando quieras que se levante, dale la orden «Up» o «Arriba» y avanza uno o dos pasos. La repetición de este procedimiento enseñará pronto a tu perro a echarse sobre sus cuatro patas al recibir la orden.

La orden «Stay» (Quieto)

Esta orden es una extensión de las ordenes «Sit» y «Down». Primero, ordénale al cachorro que se siente («Sit») o se eche («Down»). De frente al perro, dale la orden «Stay». Retrocede lentamente, levantando un dedo para advertirle que no se mueva. Si lo hace, dile «¡No!» enérgicamente. Deja la correa sobre el suelo, desde él hacia ti, mientras te alejas retrocediendo. Sigue repitiendo «Stay» (o la orden que hayas elegido) o «No», según su reacción. Con cada lección trata de retroceder un poco más hasta que quede un espacio libre entre ti y el extremo de la correa. Si al principio se queda en su posición, aunque sólo sea un momento, alábalo y prémialo cuando lo llames.

La orden «Vamos»

La manera correcta de caminar con un perro maduro es la siguiente: Coges el extremo libre de la correa con la mano izquierda, la correa cruza tu cuerpo por delante hasta llegar al perro que está sentado a tu derecha, con la mano izquierda controlas la holgura de la correa, acortándola o alargándola según sea necesario. Di claramente «Bobby, vamos» y empieza a andar dando el primer paso con tu pie izquierdo. Si el perro se adelanta, dale un buen tirón con la mano izquierda, pero vuelve a aflojar la correa inmediatamente. El tirón con la correa es lo que consigue que el perro aprenda. Le hace sentirse incómodo un instante, y pronto aprenderá que si camina correctamente a la altura de tu rodilla izquierda no habrá tirones. Sigue caminando, sigue dando tirones a la correa cuando sea necesario, y sigue repitiendo la orden. Algunos adiestradores emplean un rollo de periódicos para dar un golpecito al perro cada vez que le dan la orden «Vamos» pero personalmente nunca he visto que sea necesario. Sin embargo, darle unas palmaditas en la pierna izquierda puede ser, a veces, una ayuda. Acuérdate de alabarlo cada vez que se ponga en la posición correcta. Prueba de hacer estas sesiones de adiestramiento durante quince minutos dos veces al día. Te sorprenderá la rapidez con que aprende.

La orden «Da la mano»

Los cachorros se dan manotazos unos a otros jugando. Tu cachorro te dará manotazos a ti. Estupendo. Coge su patita y agítala. ¿Es la pata equivocada? Sí, puesto que la mayoría de los cachorros extenderán la pata más cercana a tu mano. Con el cachorro en posición sentada, empújale su hombro derecho con tu mano izquierda. Cuando levante la pata delantera, toma su «mano» en tu mano derecha, estréchasela, y después prémialo. Sigue repitiéndole la orden «Da la mano» cada vez que realices esta acción.

Repito, no esperes obtener buenos resultados inmediatamente con tu nuevo cachorro.

Si deseas conocer a fondo todo lo necesario para adiestrar bien un perro cachorro, te recomendamos la publicación Tu primer perro de la Editorial Hispano Europea:

Últimos Comentarios sobre este artículo (49)

Por txemi el 15/05/2014 a las 00:37h

2° adiestramiento en positivo, muy divertido y entretenido, el perro obtiene su recompensa, existen medios para eliminar conductas indeseadas pero sin castigo.
3° técnicas mixtas, puntos intermedios entre los dos, ( no conozco este sistema ).


Dentro de la Etología canina el dueño asume su estatus como lider, se basa en el instinto natural del perro, ignoro como funciona, no entiendo por ejemplo como va a hacerse obedecer quien la aplique si no da órdenes, suppngo que serán técnicas complementarias al adiestramkento.
Por otra parte yo entiendo que si el dueño es el guía tiene que hacerse respetar y obedecer, esto para mí es una forma de liderazgo..

Por txemi el 15/05/2014 a las 00:23h

He encontrado algo de inflfmación sobre Claudi joe y parece novedoso e interesante compraré el libro, creo que algunas cosas podrían usarse de formma complementaria al adiestramiento, pero creo a rirsgo de parecer atrevido no lo puede suplantar por completo, ya dije que tengo que leerlo y despues alguien tendra que practicarlo y medir sus resultados.
Llegados aquí ya sabemos que existen muchas técnicas de adiestramiento, pero todas se basan en 2 grupos:

Teoría del aprendizaje, dentro de esta nos encontramos:
1° adiestramiento tradicional, se basan en exclusiva en refuerzo negativo y castigo, el perro sufre mucha presión, fue utilizado con los perros militares en las 2 guerras mundiales ( soy contrario a esta práctica.

Por txemi el 14/05/2014 a las 22:44h

Tienes toda la razón la personal > #47 #43 Discrepo de alguna de las técnicas explicadas, pero en lineas generales, son un principio razonable, es muy importante respetar la personalidad del perro y sobre todo, sobre todo, lo más importante es que el perro aprenda a aprender.
Yo compré el primer libro de Claudia Fugazza y su "do as I do", no tengo palabras, buscad información sobre ello.

Por joejlopez el 14/05/2014 a las 22:28h

#43 Sit (sentado ) supongamos que vemos al cachorro sentándose porque le apetece, inmediátamente le damos la oeden y le premiamos, no tardará en captarlo y pronto te obedecerá esperando su golosina, esto se llama adiestramiento por asociación, el perro asocia la orden con sentarse y premio. El platz ( tumbado ) se hace igual, el aqui y el vamos lo diremos con alegría y entusiasmo con premio al obedecer.
El fruit ( no ) y auss ( suelta ) lo diremos sebéramente y autoridad ya que se trata de un reproche.

El fuss ( junto ) sin tirar de la correa ya es más dificil, al principio le pondremos el collar un rato en casa para que se acostumbre a él despues con la correa y la soltaremos en casa, cuando ya lo saquemos a la calle daremos suaves tirones hacia atras cada vez que tire y le diremos fuss ( las palabras con un golpe de voz son más efectivas ), si lo hacemos bien con 6 meses hará todo esto y la verdadera disciplina del adiestramiento básico se inicia con 8 meses pero tenemos todo esto adelantado, se perfecciona y podemos enseñarle nuevas cosas.
Si lo inicias con 6 meses te pierdes un tiempo precioso.

Por parisiano el 14/05/2014 a las 21:51h

#43 Sit (sentado ) supongamos que vemos al cachorro sentándose porque le apetece, inmediátamente le damos la oeden y le premiamos, no tardará en captarlo y pronto te obedecerá esperando su golosina, esto se llama adiestramiento por asociación, el perro asocia la orden con sentarse y premio. El platz ( tumbado ) se hace igual, el aqui y el vamos lo diremos con alegría y entusiasmo con premio al obedecer.
El fruit ( no ) y auss ( suelta ) lo diremos sebéramente y autoridad ya que se trata de un reproche.

El fuss ( junto ) sin tirar de la correa ya es más dificil, al principio le pondremos el collar un rato en casa para que se acostumbre a él despues con la correa y la soltaremos en casa, cuando ya lo saquemos a la calle daremos suaves tirones hacia atras cada vez que tire y le diremos fuss ( las palabras con un golpe de voz son más efectivas ), si lo hacemos bien con 6 meses hará todo esto y la verdadera disciplina del adiestramiento básico se inicia con 8 meses pero tenemos todo esto adelantado, se perfecciona y podemos enseñarle nuevas cosas.
Si lo inicias con 6 meses te pierdes un tiempo precioso.

Súper importante

Recuerda que un cachorro es cómo un bebé, aunque creas que debe ser listo y obedecer, en realidad el solo querrá comer, jugar y dormir. Así que se muy paciente y jamás te enfades con el si no te obedece.

Todos los perros son cachorros hasta que cumplen los catorce – dieciséis meses de vida, donde ya se les considera perros jóvenes. Hasta los cinco o seis meses de vida, es totalmente normal que no te hagan caso.

Pero eso no significa que no debamos comenzar a enseñarles cómo comportarse. Algunos comienzan a aprender a los tres meses y otros a los seis. Sea cómo sea, recuerda que será tu mejor amigo, trátalo cómo tal.

Y si aun no tienes un cachorrito pero estás pensando en tener uno, recuerda que hay miles esperando ser adoptados en las múltiples protectoras de animales situadas por todo el país.

Cómo educar a un cachorro para que haga sus necesidades fuera de casa

Enseñar a nuestro cachorro a hacer sus necesidades fuera de casa es muy sencillo, pero debemos tener paciencia pues no es algo que aprendan en una o dos semanas.

Una vez que nuestro cachorro tenga sus vacunas puestas (puedes ver aquí cuales son: Calendario de vacunación para perros) podremos salir de casa a pasear con el y a enseñarle a hacer pipí y popó fuera de casa.

Algunos perros aprenden a hacer sus cosas fuera de casa con cuatro meses y otros con seis meses… cada perro es un mundo, y cada caso es diferente, por lo que el tiempo puede variar un poco.

Enseñarles es realmente sencillo: Cuando tu perro haga pis o caca en casa no debes regañarle, ni mirarlo mal ni enfadarte (ellos lo notan). Simplemente debes limpiar lo ensuciado y seguir con tu rutina diaria.

Cuando salgas a pasear y haga pis o caca en la calle, al terminar debes felicitarle mucho, acariciarle y darle un premio (una golosina para perros, un trozo de salchicha, lo que quieras).

De esta forma, tu cachorro asociará hacer pis y caca fuera de casa a algo positivo que tiene premio y en poco tiempo, dejará de hacer sus cosas dentro de casa.

Súper consejo: Los perros son animales de costumbres y rutinas, si lo acostumbras a salir siempre a las mismas horas, aprenderá mucho más rápido a controlarse y hacer sus cositas fuera del hogar.

Ejemplo práctico

Programa cuatro o cinco salidas al día de mínimo quince minutos (mañana, mediodía, tarde y noche), siempre a las mismas horas para que se acostumbre.

Cada vez que haga sus cosas fuera de casa, felicítalo “Buen perro” – “Muy bien Tobby” y acarícialo un poco mientras le das su premio. Esta técnica recibe el nombre de “refuerzo positivo” y es la que mejores resultados ha demostrado dar.

El truco está en respetar los horarios de salidas y en darle siempre un premio, en pocas semanas aprenderá por completo.

Cómo educar a un cachorro para que aprenda a pasear con la correa

A ningún cachorro le gusta que le pongan un collar y mucho menos, una correa. Es como si les limitaras su libertad, algo muy comprensible. Por desgracia, los perros no pueden ir sueltos por la calle, porque pueden escaparse y ser dañados por algún vehículo o incluso escaparse y perderse.

Es muy importante que comiences su socialización en cuanto sea posible, normalmente una vez que ya le han puesto las vacunas (a los tres meses). Gracias a la socialización será un perro tolerante con otros perros y humanos, es un proceso realmente importante. Puedes informarte en profundidad desde:

Ponle el collar a tu cachorro, no demasiado apretado, debes poder meter dos dedos entre el collar y su cuello sin que le apriete. Ten presente que tu perro crecerá muy rápido, así que vigila que el collar no le apriete nunca, deberás ir ampliándolo cada poco tiempo.

Lo mejor es dejarle el collar puesto siempre, tanto en la calle como dentro de casa, hasta que sea adulto y este acostumbrado. De esta forma se acostumbrara pronto a llevar el collar y no intentara quitárselo constantemente.

Antes de salir de casa ponle la correa, te recomiendo que uses una correa corta, de no mas de dos metros y que no sea extensible. Debemos enseñar a nuestro cachorro a pasear, no a estar a su aire con una correa excesivamente larga.

Abre la puerta de casa y sal tu primero, después debe salir tu perro pero siempre cuando se lo indiques, acostúmbrale a salir con una orden como “vamos” o “sal”.

Durante el paseo se paciente con el, los cachorros caminan mucho mas despacio que tu y además no les gusta pasear… solo quieren correr y olisquead cosas.

Te recomiendo que vayas a un parque o lugar donde puedas soltarle y le dejes correr y jugar, deja que se desfogue, que se canse y que disfrute de la vida. Cuando este cansado, antes de volver a casa, será el momento perfecto para pasear con el un poco tranquilamente.

Debes acostumbrarle a caminar a tu lado o detrás de ti, nunca dejes que el pasee por delante de ti, tirando. Eso es como si le dijeras que el manda, que el es el líder de la manda, algo que no debe creer. Si comienza a caminar delante de ti, debes corregirlo.

Cuando vuelvas a casa, entra tu primero y después dile que entre el con una orden como “vamos” o “entra”. Es muy importante que siempre seas tu el primero en entrar y salir de casa, si los acostumbras desde cachorros para ellos será algo habitual.

Cómo educar a un cachorro para dormir sin llorar

Lo primero que debes hacer es pensar si tu cachorro va a dormir en la habitación donde tu duermes o en otra habitación, como por ejemplo el salón – comedor o la cocina.

Debes colocarle una cama en el sitio elegido para que duerma por las noches y otra donde suelas pasar el día, por ejemplo puedes ponerle una cama en tu habitación si va a dormir allí siempre y otra en el salón, que es donde mas tiempo pasas (y el contigo).

Así el podrá hacer siestas cuando quiera sin tener que irse a otra parte de la casa, cuando son tan pequeños, siempre quieren estar contigo y a menudo estarán durmiendo.

Nunca acostumbres a tu perro a dormir contigo y después, tras unos meses, lo mandes a otra parte de la casa, porque el pensará que ha hecho algo malo y es un castigo. Por ello es mejor decidir la ubicación final donde siempre dormirá por las noches.

Si su ubicación final para dormir no es tu habitación, es por ejemplo la cocina, podrás observar que las primeras noches, cuando le dejes solo para dormir… comenzará a llorar.

Es algo completamente normal y nunca debes ceder e ir a visitarlo para calmarlo, porque entonces se dará cuenta de que cuando llora, tu acudes. Así no aprenderá nunca a dormir solo, sin embargo, si lo ignoras las primeras noches, todas las demás dormirá tranquilamente y sin llorar, solo necesita acostumbrarse.

Por supuesto, prepárale una cómoda y acogedora cama donde dormir a gusto y déjale siempre a su disposición agua fresca y limpia.

Si no dispones de una cama para tu cachorro, déjale una manta doblada para que pueda dormir encima de ella, de forma que nunca lo haga encima del frío y duro suelo.

Cómo educar a un cachorro para que sepa quedarse solo en casa

Aunque todos los cachorros son una monada.. también pueden ser súper destructivos si al quedarse solos sienten abandono o ansiedad, mordiendo cualquier cosa que encuentren.

Por eso es muy importante enseñarles a quedarse solos desde cachorros, para que cuando sean adultos, no nos destrocen la casa cuando no estemos.

Para ello debemos realizar un entrenamiento progresivo, muy sencillo y práctico. Dejaremos a nuestro perro en un lugar tranquilo del hogar, donde tenga una cama y agua a su disposición (un lugar iluminado).

Saldremos de casa durante cinco minutos y volveremos, le saludaremos y estaremos un rato en casa con el. Volveremos a repetir este ejercicio tres o cuatro veces al día.

Con el paso de los días, iremos alargando el tiempo que pasamos fuera de casa, de cinco minutos a diez, y a las pocas semanas a quince, etc… Con esto conseguiremos trabajar su paciencia.

Los perros necesitan normas

Adiestrar a un cachorro con cariño y coherencia es la base de una convivencia pacífica y sin estrés entre el humano y el perro. El hecho de que este entienda desde el principio cuál es su lugar dentro de la familia y dónde están los límites no solo ayudará a crear un clima agradable en el hogar, sino también a que se desarrolle sano. El perro es un animal acostumbrado a vivir en manada, que requiere normas y rutinas para sentirse bien psicológicamente. Un dueño descuidado o inseguro que dé excesiva libertad o que se comporte de forma incongruente confunde al animal y puede desencadenar conductas no deseadas, o incluso peligrosas, que serán más difíciles de modificar cuanto más tiempo pase.

Todo lo que debe aprender un cachorro

¿Qué tiene que saber un perro para que disfrutéis de una convivencia sin preocupaciones? ¿Cuál es el momento adecuado para comenzar el adiestramiento? Seguro que te has planteado estas cuestiones alguna vez, si estás pensando en tener un cachorro o si este ya ha entrado en tu vida. No cabe duda de que una cría impetuosa puede poner, al principio, la vida familiar patas arriba y sembrar el caos. Lo más importante es que este pequeño torbellino comprenda desde el inicio lo que puede y no puede hacer.

Establecer los límites desde el principio

Tu nuevo compañero de piso, con esa mirada confiada y esas patitas torpes, hará que te resulte muy complicado mantenerte siempre firme. ¿Quién es capaz de negarle a un cachorrito un trozo de comida de la mesa o de impedirle que se acurruque en nuestra cama? Pero ¿cómo va a entender que cuando se convierta en adulto todos esos privilegios se esfumarán de la noche a la mañana? Por eso, lo primero es aclarar cómo queremos que sea la vida con nuestro perro, qué comportamientos deseamos y cuáles no toleraremos. Si se marcan estos límites desde el inicio y se mantienen consecuentemente, enseguida aprenderá cuál es su «papel» y no habrá de qué preocuparse cuando el cachorro alcance la edad adulta.

¿Quién es el líder?

Los perros que han aprendido desde pequeños a aceptar la autoridad, suelen respetarla de por vida, siempre y cuando el dueño mantenga su rol de «líder de la manada». Aunque el trato autoritario ya no es la única vía posible en el ámbito empresarial o en el de la crianza de los niños, en lo que respecta a la educación canina, no hay otra alternativa. Los perros quieren ser independientes de sus dueños, para que puedan respetar sus decisiones y órdenes, necesitan poder confiar en su criterio. Las instrucciones claras, el tono de voz tranquilo y decisivo y un lenguaje corporal claro les dan seguridad.

Instrucciones claras y señales inequívocas

Los perros son expertos en gestos y reaccionan antes a un movimiento manual simple que a una frase compleja cuyo significado solo consiguen percibir a través del tono de voz. Piensa en palabras como «sit», «ven» o «plas» para dar órdenes y escoge los gestos con los que las acompañarás. Mantén siempre estas órdenes estructuradas y utiliza la misma palabra y el mismo gesto para cada una. Para evitar malentendidos, olvídate de oraciones largas del tipo «Ahora tienes que ser bueno y esperarme aquí frente al supermercado porque yo tengo que comprar un par de cosas». Si quieres que aprenda a obedecer, es imprescindible que las indicaciones sean concisas y significativas, y siempre se empleen con el mismo propósito.

¿Halagos y golosinas? Aprendizaje motivador mediante refuerzos positivos

La fiabilidad y las instrucciones claras ayudan a identificar al líder de la manada. No hace falta ni severidad extrema ni mano dura ―sino lo contrario―, lo que conseguirás así es asustarle. El objetivo no es que el perro obedezca por miedo, sino que comprenda las reglas del juego y quiera participar. ¿Cómo lograr que el cachorro disfrute aprendiendo? Las alabanzas y los premios desempeñan un papel fundamental en la motivación del perro joven. En este sentido, no son tan distintos de los seres humanos: eligen el camino que les reporta mayor satisfacción, y las críticas y los castigos les desmotivan y les desvían del camino deseado.

Para que un perro interiorice cuáles son los comportamientos adecuados y cuáles reciben los preciados halagos del dueño, la recompensa debe producirse inmediatamente después del comportamiento. Los perros viven en el presente y consideran que las reacciones de los humanos son siempre consecuencia de la situación que tiene lugar en ese preciso instante. Del mismo modo, solo son capaces de entender una crítica si sigue al comportamiento. Si tu todavía-no-muy-pudoroso amigo te deja un «regalito» en medio del salón y solo te das cuenta un buen rato después, no sirve de nada regañarle. En lugar de eso, es mejor que le premies las veces que consiga aguantar hasta salir a la calle. Puedes recompensar a tu cachorro con chuches ―¡pero no demasiadas!―, palabras de afecto, caricias suaves, gestos cariñosos o algún juguete que le guste. También sirven los pequeños momentos de libertad como, por ejemplo, soltarle la correa, llevarle a jugar con otros perros o jugar a la pelota con él, para ellos el esfuerzo por alcanzar estas gratificaciones vale la pena.

¿Cuándo es hora de comenzar con el adiestramiento?

Como norma general, empezar el adiestramiento en el momento oportuno es decisivo. El cachorro tiene que estar listo para los ejercicios si se pretende que una medida o un pequeño paso en el entrenamiento de la obediencia tenga éxito. Si está jugando activamente con algún juguete o sencillamente se encuentra cansado o hambriento, está claro que ese no es el mejor momento para iniciar el adiestramiento. Los perros disfrutan aprendiendo, pero a la mayoría de ellos no les gusta dedicar demasiado tiempo a la misma actividad. Los ejercicios que exigen una gran concentración no son una buena opción para el principio. Es más recomendable integrar el entrenamiento del cachorro en sus rutinas diarias y acostumbrarle tan pronto como sea posible a determinadas reglas y hábitos. Trata de educarle de forma «colateral», por ejemplo, presta atención a si espera pacientemente a que le prepares su comida, no cedas nunca ante sus exigencias, alábale si se queda tranquilo frente a la puerta de entrada cuando llaman y prémiale si logra esperarte al otro lado de la puerta del baño sin gemir.

¿Qué se debe entrenar con un cachorro?

No siempre resulta sencillo saber qué es lo que debería aprender un perro en cada momento ni tampoco qué comportamientos del día a día se deben premiar y cuáles es mejor ignorar. Los consejos sobre adiestramiento que dan los amigos o que se encuentran en internet son muy numerosos y pueden desbordar rápidamente a un dueño primerizo. Por eso es importante que interiorices las reglas principales que quieres enseñarle a tu amigo de cuatro patas y las integres en las rutinas diarias. Al principio supondrá un reto, sin duda, pero en el futuro hará que vuestra vida sea mucho más fácil en gran cantidad de aspectos. Quizá puede servirte de ayuda el anotar cuáles son las bases que deseas establecer para el adiestramiento de tu perro. Posteriormente, puedes llevar un diario de entrenamiento y apuntar los métodos más efectivos y los que tienen menos éxito.

Los fundamentos del adiestramiento canino de un vistazo

Entre los ejercicios más importantes que debes practicar, no solo se encuentra el entrenamiento de instrucciones, los perros jóvenes que se separan de su madre a partir de la octava semana y que llegan a un hogar diferente deben habituarse primero a ese entorno nuevo para ellos. Es preciso que se construya una relación de confianza con el dueño, que comprendan las reglas de la casa y que aprendan a convivir con personas y animales que no conocen. Es recomendable que su llegada coincida con un periodo de días libres para que podamos dedicarle el tiempo necesario y darle seguridad y cariño. Llámale por su nombre con frecuencia, mímale, juega con él y deja que coma golosinas de tu mano, así se irá afianzando la confianza y tu cachorro se sentirá bien a tu lado, lo cual representa el primer paso para lograr el resto de objetivos.

Enseñarle a hacer sus necesidades

Durante los primeros días en casa, puedes comenzar a enseñar a tu perro dónde hacer sus necesidades, esta es una de las condiciones más importantes para disfrutar de una convivencia agradable. Saca a pasear a tu cachorro cada dos o tres horas y prémiale cuando haga sus necesidades ―tanto si se trata de heces como de orina― en un árbol o en el parque. Fija cuanto antes horarios concretos para los paseos, por ejemplo, después de levantarse, a medio día o antes de ir a dormir. Es esencial que estés atento, si ves que en algún momento se muestra nervioso, puede ser un indicador de que necesita ir al «baño». No le riñas si, al principio, no lo controla y vacía su vejiga en tu alfombra. Si le sorprendes justo en ese instante, con un simple «¡no!» o «¡sal!» basta para dejar claro que no te gusta ese comportamiento. Enseñar a un cachorro a hacer sus necesidades donde corresponde exige mucha paciencia, no es algo que suceda de un día para otro.

Establecer límites en cuanto al ladrido, a los mordiscos y a los arañazos

Las crías descubren el mundo a través de su boca, todavía no saben que los muebles son objetos preciados que no se deben morder, y tampoco han aprendido aún lo sensibles que son los humanos con respecto a este tema. Muestra a tu perro desde un principio y de manera coherente dónde están los límites. A medida que reprendas los comportamientos no deseados y premies repetidamente los deseados, tu cachorro irá entendiendo hasta dónde puede llegar y qué conductas conducen a las ansiadas recompensas de su dueño. Lo mejor es que ignores los gruñidos o los ladridos excesivos, así como las peticiones de comida cuando estás sentado a la mesa, para que deje de hacerlo. Cuando un perro actúa de este modo, lo primero que está demandando es tu atención, ya sea para que le hagas caso, juegues con él o le des algo de comer. Si evitas este comportamiento, no tardará en entender que esa forma de actuar no conduce al objetivo que persigue.

Pasear con correa

Los perros adultos que tiran muy fuerte de la correa pueden suponer un verdadero problema porque controlarlos ya no resulta igual de sencillo que cuando eran jóvenes. Por este motivo, pasear con correa es uno de los puntos que debe formar parte del programa de adiestramiento desde el inicio. Aunque te enternezca la imagen de tu pequeño caminando con sus patitas torpes y yendo de acá para allá descubriendo el mundo, ¡no le dejes! Enséñale desde el principio que eres tú quien lleva la correa y no al revés. No es el perro quien determina la dirección sino tú. Para que el cachorro te preste atención durante el paseo y se adapte a tu velocidad y a tus cambios de dirección, tienes que asegurarte siempre, desde que es joven, de que no llevas la correa tirante. En el momento en que tu travieso perrito comience a tirar de la correa, detente. No continúes el paseo hasta que vaya hacia ti y la correa vuelva a estar distendida.

Para practicar el paseo con correa, puedes ir a un espacio abierto y colocar a cierta distancia un snack o un juguete que le guste. Lo más probable es que tu perro se abalance sobre el objeto, entonces, retenle o aléjate incluso más. No te acerques hasta que pasee a tu lado, a tu ritmo y con la correa destensada. Dale la recompensa solo cuando logre contener el impulso.

Acudir a la llamada

Ahorrarás gran cantidad de estrés y de nervios si enseñas a tu cachorro desde temprano a acudir cuando le llamas, a esperar hasta que le digas que continúe caminando y a quedarse solo en casa si tienes que salir sin él. Para alcanzar estos objetivos, puedes emplear numerosos métodos y descubrir cuáles son los más efectivos para vosotros. Lo importante es que recompenses los comportamientos correctos cada vez que se produzcan. La mejor forma de entrenar la llamada es con palabras como «ven» o «aquí» o con silbidos, utilízalos en los momentos en los que el perro se dirija hacia ti corriendo sin motivo aparente. Llámale o silba siempre en ese instante y dale al final su comida favorita como premio. Tu perro aprenderá que merece la pena acudir a tu llamada rápidamente.

Enseñar a esperar es similar. El cachorro tiene que entender que no puede bajarse corriendo del coche en cuanto la puerta se abre, que no puede salir disparado nada más abrir la puerta de casa y que no puede abalanzarse sobre la comida cada vez que abras el armario. No alabes estos comportamientos y no cedas a sus exigencias. Cierra la puerta del coche o la de casa si ves que trata de salir disparado y ábrela de nuevo solo cuando consiga quedarse quieto esperando pacientemente. Repite esta acción con frecuencia hasta que el perro permanezca sentado o de pie ante la puerta completamente abierta y halágale en el momento en que salga tras darle la instrucción. Puedes hacer lo mismo con la comida: no llenes su comedero hasta que no espere tranquilo y paciente y no se lo coloques en el suelo hasta que no deje de ladrar o de darte con la pata. Si se lanza sobre el plato antes de que le des la señal de comer, retíralo. Cuando consiga esperar a que hagas el gesto que indique que puede comer, ya puedes dejarle que disfrute de su comida.

Quedarse solo

A partir del periodo comprendido entre la 12.ª y la 18.ª semana, puedes ir habituando a tu cachorro poco a poco a quedarse solo en casa. Es obvio que ningún perro, ni siquiera adulto, debe pasar muchas horas solo, pero hay situaciones en nuestra vida cotidiana en las que no podemos incluirles. El cachorro ha de aceptar desde pequeño que no puede acompañarte a todas partes y que, a veces, tiene que esperar solo en casa. La técnica más efectiva es integrar este entrenamiento en la rutina diaria de manera que pase inadvertido y no adquiera gran relevancia. De vez en cuando, sal sin despedirte de la habitación durante unos minutos, después vuelve a entrar y actúa como si no pasara nada. Puedes prolongar el tiempo progresivamente hasta que haya aprendido a quedarse solo durante periodos más largos. Cuando estés seguro de que se queda tranquilo y tu ausencia no supone ningún drama, puedes dejarle solo. Si tu perro siente un fuerte apego y empieza a ladrar o a gemir en cuanto sales por la puerta, puedes modificar el ejercicio y esperar a que se tranquilice para volver a entrar en el cuarto. Si no quieres dejar solo a tu perro nervioso, por lo menos, ignórale cuando vuelvas a entrar en la habitación y espera a que se calme para darle una golosina.

Higiene y cuidados

Tener un perro no solo consiste en encargarse de su alimentación, sus paseos y su adiestramiento, sino también en proporcionarle los cuidados adecuados. Hay que cepillarle el pelo con regularidad, limpiar y controlar las patas, las orejas y los dientes, y cortar las uñas. Acostumbra a tu nuevo compañero de piso desde el principio a estos cuidados. Si se habitúa a que le toquen las orejas, las patas o la tripa, las futuras visitas al veterinario serán mucho más sencillas. Aprovecha los ratos que pases en el sofá con tu cachorro para acariciarle el abdomen y las orejas, para sujetarle las patas un par de minutos, para darle algún masaje o para abrirle la boca con tu mano. Verás cómo, con el paso del tiempo, se va relajando y disfruta de estos cuidados.

Entre todos los ejercicios que se practican a lo largo del día, en ocasiones, se olvida el más importante: dormir. Concede a tu cachorro el tiempo suficiente para que se relaje y pueda asimilar todas las experiencias vividas. Déjale que duerma si tras un paseo se retira a su cama a descansar y en ningún caso le sobrecargues con entrenamientos muy numerosos o muy largos. El perro no necesita estar entretenido las 24 horas del día, tampoco podrás hacerlo cuando sea adulto. Deja que juegue solo también y se lance a descubrir cosas nuevas, llegará un momento en que tu pequeño gran torbellino termine por cansarse.

Socialización

Cuanto más conozca un perro en sus primeros meses de vida, menos cosas le incomodarán y le asustarán después. El sonido del aspirador, la lavadora, la televisión, los niños impetuosos, las multitudes de peatones, el ruido de las motos, la gente con gafas de sol, las personas en silla de ruedas, los bebés que lloran, el tráfico ruidoso o las curiosas escaleras mecánicas: para un cachorro hay todo un mundo por descubrir. Enséñale cada día algo distinto, puedes aprovechar los paseos diarios para llevarle a conocer sitios, olores, personas o animales diferentes. Pero no le abrumes, al principio, un par de minutos en un entorno nuevo son suficientes. Si mientras paseáis, os cruzáis con un grupo de escolares ruidosos o si entráis en una tienda, no os quedéis mucho tiempo, salid de la escena antes de que el cachorro comience a sentirse intranquilo.

¿Merece la pena llevarlo a un centro de adiestramiento?

En esta etapa descubrirás que acostumbrar a un perro a su entorno y enseñarle las reglas del día a día requiere, además de mucho trabajo y sobre todo mucha paciencia, coherencia y, no menos importante, determinados conocimientos. Los primeros meses de vida son decisivos, para evitar errores, los dueños, especialmente si son nuevos, deben documentarse sobre los cuidados, la tenencia y la educación de un cachorro. La visita a un centro de adiestramiento en donde un adiestrador profesional con experiencia pueda tutelar los ejercicios puede resultar de gran ayuda. No solo tu perro comprenderá las reglas de comportamiento básicas, sino que también tú descubrirás cómo puedes practicarlas en vuestra vida cotidiana. Aprenderás a valorarle y, jugando, sentaréis las bases de una confianza mutua, algo esencial para que vuestra convivencia sea agradable.

¡Esperamos que el comienzo de vuestra vida juntos sea fantástico!

Cómo enseñar a nuestro perro a acudir a nuestra llamada

Esta técnica es una de las mas sencillas, consiste en engañar a nuestras queridas mascotas con premios, es realmente sencillo. Cuando nuestro perro este un poco alejado de nosotros, sacaremos un premio y lo sujetaremos con la mano para que el lo vea, a la vez que le llamamos y le damos la orden de venir.

No basta con llamarle por su nombre, sino que debemos darle la orden de venir, por ejemplo si se llama “Tobby”, debemos enseñarle el premio y decirle con voz alta para que nos oiga “Tobby ven!” o “Tobby aquí!”. En cuanto vea el premio vendrá corriendo, cuando este a nuestro lado le daremos el premio y le felicitaremos con entusiasmo. Si nuestro perro nos ve y no viene, es que no le gusta mucho el premio que le estas dando…. prueba con un trozo pequeño de salchicha, les suele gustar mucho.

Debemos practicar esta técnica durante varias semanas, transcurrido este tiempo, le daremos premio solo de forma intercalada, de manera que cuando le llamemos a veces tenga premio y a veces no. Aunque siempre, siempre debemos felicitarle cuando venga a nuestro lado cumpliendo la orden. Con el tiempo podremos ir retirando por completo los premios en este ejercicio pero siempre deberemos felicitarle.

Cómo adiestrar un cachorro

Los cachorros no necesitan ser adiestrados, porque sencillamente solo piensan en jugar y divertirse. Es solo a partir de los cinco o seis meses, cuando podemos comenzar a adiestrarlos poco a poco y de forma muy suave y juguetona. No debemos forzarlos ni estresarlos nunca. La edad ideal para comenzar a adiestrar un perro es a partir de un año de edad, de forma suave y progresiva.

Los cachorros solo necesitan jugar y correr, relacionarse y socializarse con otros perros y poco mas… déjalos ser felices, ya habrá tiempo de aprender. No obstante, cuando les veas haciendo algo mal como morder a la gente (lo harán jugando evidentemente), puedes chistarles con la orden de “No!” para que comiencen a aprender poco a poco.

Adiestrar un cachorro es como intentar enseñarle álgebra a un bebe, no tiene sentido. Si te ha quedado alguna duda o quieres aportar información práctica, puedes dejar un comentario o enviar un email.

Recuerda, se feliz con tu pequeñajo y no tengas prisa por verlo crecer, todo llega en su momento 🙂

Consejos prácticos

La mayoría de los cachorros aprenden a quedarse solos tras pocas sesiones de entrenamiento, pero si el tuyo es una excepción… siempre puedes entretenerle con algún juguete interactivo cómo un Kong (con comida en su interior).

También puedes dejar la TV o la radio puesta, para que escuche gente hablando y se sienta más tranquilo. Puede parecer una tontería, pero es realmente efectivo.

Cómo educar a un cachorro para que no muerda

Todos los cachorros sienten la necesidad de morder cosas, muebles, zapatillas (les encantan), cables, sofás e incluso a nosotros mismos.

Es algo totalmente normal, principalmente cuando están mudando los dientes de leche por sus dientes definitivos, ya que ello les provoca bastante picor y dolor.

Cuando nuestro cachorro muerda algo que no debe, incluidos nosotros mismos, debemos llamarle la atención. Un “No!” o un “Shhhh!” alto y rotundo debería ser suficiente. Acto seguido, cogeremos uno de sus juguetes y se lo pondremos en la boca para lo muerda.

El objetivo es que aprenda que no puede morder lo que el quiera, excepto sus juguetes, los cuales puede morder siempre que quiera. De esta forma aprenderá rápidamente a respetar el mobiliario de nuestro hogar y a nosotros mismos.

Si la corrección no es suficiente, podemos aplicar la técnica de la mordida, suavemente ya que es muy pequeño, puedes aprenderla aquí:

Video: Cómo EMPEZAR a entrenar a mi perrocachorro y a sentarse. Adiestramiento Canino - MartGon (Julio 2020).

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