Animales

Cuidado con las mordidas de gato

Pin
Send
Share
Send
Send


Como bien sabes, cada gato es único. Su carácter y personalidad determina sus comportamientos y la relación contigo que, aunque esté basada en el cariño y los mimos, puede llevarle en algunos casos a desarrollar conductas no esperadas.

Los gatos, debido a su instinto cazador, están acostumbrados a morderse entre ellos desde que conviven con la camada, y eso los predispone a seguir desarrollando este comportamiento cuando son adultos.

​POR QUÉ MI GATO ME MUERDE

​Sorprendentemente, el motivo no siempre está asociado a la agresividad. Existen diferentes razones por las que tu gato puede morderte. Te explicamos los principales:

1. Porque quiere jugar

Si desde que tu gato era cachorro has permitido que mordisquee tus manos con sus dientecitos afilados, él interpretará que puede seguir haciéndolo cuando crezca. Evitar este comportamiento desde su edad temprana, es fundamental para corregirlo. Lo ideal es que incorporéis juguetes en vuestras rutinas de juego, porque de esta manera estimularás su instinto cazador sin ponerte en peligro.

2. Porque no quiere más mimos

Observar a tu gato te puede ayudar a determinar qué tipo de caricias prefiere, en qué momentos y con qué frecuencia. Si lo estás acariciando y detectas que se muestra inquieto o irascible, es mejor que no continúes tocándolo y lo ignores. Seguro que, cuando menos te lo esperes, volverá a buscarte para recibir más caricias.

3. Porque te quiere muchísimo

Aunque parezca increíble, tu gato puede morderte la mano u otra parte del cuerpo como muestra de cariño y exceso de amor. En este caso fija los dientes suavemente sobre tu piel, evitando dañarte. Ahora bien, si por circunstancias, cuando era bebé, no ha podido desarrollar este comportamiento con sus hermanos, es factible que no tenga control sobre la mordida y acabe lastimándote.

4. Porque tiene miedo o se siente intimidado

Los gatos son muy propensos a padecer estrés ante situaciones que no controlan. Los cambios, o la presencia de otros felinos en su territorio, fomenta su inquietud y los condiciona al ataque o a la mordida. Ten muy en cuenta estos aspectos, y si estás expuesto a alguna de estas situaciones coméntalo con el veterinario. Él te facilitará las pautas a seguir para minimizar este comportamiento.

En cualquier caso, sea cual sea el motivo, si tu gato te muerde, evita apartar la mano bruscamente. Intenta distraerlo con un juguete y apartarte poco a poco pero sin rechazarlo.

¿Por qué me muerde?

El gato es cazador. Aprende con mamá a atrapar su comida y defender su territorio. Aunque ahora conviva contigo y se comporte tranquilo el 95% del tiempo, recuerda que ese instinto lo lleva en su sistema y lo utiliza cuando cree prudente.

Situaciones que cambian drásticamente su rutina, desde un nuevo juego de comedor hasta la llegada de un bebé pueden activar al gato a seguir su instinto de supervivencia. Permitirle jugar brusco con tus manos o pies es llamar a la mordida.

¿Qué hacer luego de la mordida?

Vamos por pasos:

    Lo primero que debes recordar es NO defenderte con violencia. Ustedes no hablan el mismo >

  1. Lava bien la her data-parent>
  1. Luego de limpiar bien el área, coloca crema antiséptica y cubre la herida.

Nota: Mientras vas limpiando analiza cuán profunda es la herida y si necesitas ayuda médica. Las mordidas de gatos parecen pequeñas, pero la infección crece del interior hacia afuera. No la pierdas de vista. Si observas cambios negativos visita a tu médico.

La rabia—el peor enemigo

Esta condición es letal para humanos y gatos. NO JUEGUES CON TU SALUD.

  • Si el gato que te mordió fue tuyo y sabes que está vacunado, no debes preocuparte.
  • Si el gato es de algún conocido, pregunta si el minino está vacunado contra la rabia.
  • Pero si el gato es callejero, lava bien la herida y ve de emergencia a tu médico u hospital.

Señales de infección severa

La mayoría de las mordidas de gato no llegan a consecuencias graves. Los resultados infecciosos comienzan a reflejarse en las primeras 12 horas del incidente. Cualquiera de estos síntomas es señal de consultar con tu médico. Una receta de antibióticos a tiempo solucionan el problema.

  • Inflamación
  • Area enrojecida
  • Náuseas
  • Dolor de cabeza y/o cuerpo

Personas con más riesgo

  • Niños: A los chicos les encanta jugar con los mininos. Pero al no entender el comportamiento del gato, suelen ser arañados o mordidos a menudo. Para evitar problemas, un adulto debe supervisar sus juegos.
  • Personas mayores: Sus reflejos no son tan rápidos y su piel es más fina. Cualquier daño es peligroso.
  • Personas con sistemas inmunológico débil: Pacientes con VIH positivo, problemas de riñones y falta del bazo por ejemplo corren más riesgo de que la mordida se infecte aunque sea superficial.

Prevenir antes de lamentar

Antes de explicar los posibles motivos y algunas solucionas para que tu gato no te ataque, creemos que es importante abordar el tema de la prevención. Si tu gato se abalanza sobre ti para morder o arañar hay algunas cosas que puedes hacer para evitar consecuencias desagradables:

    Las uñas: vigila las uñas de tu mascota y manténlas cortas, de manera que si se produce un ataque no pueda hacerte daño. Recuerda que los gatos liman de forma natural sus uñas pero de todas formas puede cortarlas sin problemas. Aprende trucos y consejos con el artículo de cómo cortar las uñas a mi gato.

No molestar: hay cosas muy puntuales que sabemos que a los gatos no les gusta que les hagan, así que ¡no se las hagas! Hablamos de por ejemplo, acariciar las patas traseras y asustarlos. Si conoces bien a tu mascota, evita hacerle cosas que lo alteren o que sabes que generarán una reacción agresiva.

Desviar su atención: los gatos utilizan en lenguaje corporal constantemente y hay signos muy ev >

Gatos juguetones:

Si tienes un gato pequeño debes saber que los gatitos no saben controlar su fuerza. Probablemente, el comportamiento que consideras agresivo sea más bien qué tu mascota todavía no sabe de límites a la hora de jugar, así que para ayudarlo recuerda evitar enseñarle que tus manos son una presa.

Igualmente, si tu gato es adulto pero no paso tiempo con su madre y sus hermanos, puede que no haya aprendido la lección de los limites. En ese caso no se trata de un ataque sino que tu mascota no sabe medir y en vez de demostrarte afecto termina haciéndote daño.

Gatos estresados:

Un gato estresado o ansioso es un animal propenso a atacar. En estos caso es importante que identifiques las causas, puede ser que el animal se sienta acorralado o inseguro por un cambio de ambiente. Los gatos son animales delicados, metódicos, les gusta la rutina, así que cualquier alteración de su territorio puede generar una situación de estrés que puede desencadenar un comportamiento agresivo.

Gatos enfermos:

La enfermedad o malestar corporal también son una causa típica para que los felinos muerdan o arañen. Cuando un gato no se encuentra bien o padece algún malestar es más propenso a la agresividad, recuerda que está a la defensiva y su instinto le dice que para protegerse debe atacar.

Si percibes que el comportamiento agresivo de tu gato está relacionado con síntomas visibles de alguna enfermedad, como pérdida de peso o de apetito, puede que haya un problema de salud más grave.

¿Ahora qué hago?

Si tu gato no para de morder y arañar y ya has evaluado las posibles causas de este comportamiento que puede ser agresivo, lo siguiente que tienes que hacer es decidir qué hacer. Dependiendo de las causas, existen varias soluciones a este problema así que dale una oportunidad a tu amigo felino e intenta la práctica de estas acciones:

    Marca los limites: Enseña a tu gato que tú no eres una presa. Pon a disposición del animal un buen rascador y diviértete con él jugando con distintos juguetes que capten su atención. Si quieres puedes hacer tu propio rascador para gatos caseros o consultar los mejores juguetes para gatos.

Corrige cuando sea necesario: Si tu gato te muerde o araña reacciona con calma, recuerda que si lo persigues o le gritas lo que harás es asustarlo y confundirlo. Las reacciones más adecuadas son romper con la situación, no darle ningún premio o comida después que te haya mordido, no darle cariño inmediatamente después o reforzar positivamente el que muerda y arañe a sus juguetes.

Visitar al veterinario: Como ya hemos explicado, un comportamiento agresivo puede ser el síntoma de una situación más complicada. Si ese fuera el caso siempre es importante que visites al veterinario, quién podrá ayudar a tu mascota a sentirse bien y sin duda podrá darte consejos para que hagas que su calidad de vida sea siempre la más óptima.

  • Deja vivir: A veces la mejor solución para evitar que un gato muerda y arañe es dejar al animal tranquilo. Los gatos son criaturas solitarias y bastante independientes, sus formas de demostrar cariño son bastante diferente a las nuestras, así que si tu mascota te muerde muy a menudo puede que sea porque haces algo que no le gusta, como abrazarlo demasiado por ejemplo.
  • Últimos consejos

    Recuerda que los gatos son mascotas diferentes al resto, los felinos son solitarios y expresan su cariño hacia ti de forma distinta a como lo haría un perro. Por lo tanto, antes de plantearte que tu gato tiene tiene un problema de comportamiento o que es un animal agresivo, estudia un poco sus conducta y encontrarás las razones de esa actitud.

    Si deseas leer más artículos parecidos a Mi gato me muerde y me araña - ¿Qué hago?, te recomendamos que entres en nuestra sección de Problemas del comportamiento.

    Mi gato me muerde cuando estoy jugando con él

    Cuando jugamos con nuestros gatos, muchas veces lo hacemos con nuestras manos. Ellos se acostumbran a percibirlas como “juguetes” y es muy probable que en algún momento, descargue contra ellas, algún mordisco, en plena fase de juego. Es importante decir que lo recomendable, es que nunca utilices tus manos directamente en este proceso, pues el juego puede pasar a interpretarse como un ataque por tu parte (no hay ningún objeto entre él y tu, el contacto es directo).

    ¿Cómo evitarlo? Utilizar juguetes sonoros o vistosos, como plumas, cañas o cintas, de manera que tu gato se acostumbre a jugar con ellos y no directamente contigo. Así sabrá cuando estamos jugando y cuando le estamos acariciando y no cogerá esa costumbre en el futuro. Un buen rascador, puede también ser una vía de canalizar esa energía de tu gato.

    Mi gato me muerde cuando lo acaricio

    Seguro que te suena ¿verdad? es un comportamiento normal y común en los gatos. Es su manera de decir, “ahí no!” o “basta ya humano», ya no quiero más!” y es que debemos saber distinguir el momento, lugar y la duración de los mimos.

    Aunque nosotros pensemos que les gustan, es posible que a ellos les resulten molestos, por la zona donde van dirigidos, la tripa y las patas traseras no son aconsejables, para ellos son zonas vulnerables, por naturaleza e instinto. Llegado el momento, lo mejor es dejar de acariciar «esas zonas más especiales» y esperar un poco.

    Cuando morder es un juego para el gato

    Los gatos son animales cazadores, y muchos conservan ese instinto de forma permanente. Entre sus juegos, el acecho y la caza son sus preferidos.

    Los gatos que muerden nuestras manos al jugar suelen hacerlo porque nosotros les hemos acostumbrado a ello. Especialmente si se lo hacemos desde que son pequeños.
    Cuando son cachorros nos parece gracioso que nos claven sus dientitos, pero cuando crecen ellos siguen pensando que eso es un juego, y no entienden que de repente no nos guste o, a veces, no distinguen que en ese momento estemos usando las manos para otra cosa.

    El consejo es evitar las manos para los juegos, desde pequeños. Es preferible utilizar otros juguetes adecuados como plumas, cañas, etc. Estos juguetes estimulan a la caza y al juego, y evitan mordiscos no deseados.

    Otros gatos también tienen la costumbre de cazarnos las piernas, los bajos de los pantalones, etc. El consejo sería parecido, utilizar otros juguetes para llamar su atención. Si lo que le gusta al gato es el movimiento, y cuando tú te mueves salta a morderte las piernas, utiliza pelotas, ratoncitos, plumeros, etc. para que el gato desvíe su juego a eso.

    Y escoger un buen rascador también te ayudará a evitar accidentes no deseados.

    Mi gato me muerde por amor

    En ocasiones, tu gato puede sentirse alegre, contento, excitado, pendiente de ti y su manera de expresarlo es dando pequeños mordisquitos en el brazo, la pierna, la nariz o la barbilla si tiene ocasión. A veces va precedidos de lametazos rápidos, pero la mayoría de las veces sin hacer daño o fuerza.

    Depende de si tu gato tiene un carácter más impulsivo, estos pequeños mordiscos, podrán ser dolorosos y lo importante es no reaccionar bruscamente, pues es su manera de decirte, que te aprecia. Si es una costumbre muy repetida en tu gato, una estrategia de recompensas, (cuando no muerdes – snack de premio) puede ser la solución.

    Cuando no quieren más caricias o mimos

    Como en todo, cada gato acepta nuestras atenciones de manera distinta. Hay gatos a los que les encanta que les acaricien y les carguen en brazos, y otros que no. Del mismo modo que algunos se hacen amigos de cualquiera que venga, y otros huyen de los desconocidos.

    Si convives con un gato es importante que observes qué tipo de caricias le gustan, cuándo y cuántas.

    Una situación muy común es que acariciemos a un gato y, de repente, nos clave las uñas o nos muerda. Normalmente estas situaciones no se dan de repente, ya que el gato ha emitido señales previas en su lenguaje corporal.

    Algunas de estas señales del gato que dicen “deja de tocarme” suelen ser que pare de ronronear, que se gire boca arriba y/o que mueva la cola de un lado para otro.

    Este rechazo a mimos se puede dar porque ya tiene suficiente por ahora, o porque tal vez estás tocándole en una parte que no le gusta. La barriga suele ser un punto delicado para todos los gatos, y la parte trasera del cuerpo. A Kato le encanta que le acaricies por la espalda y el culete, pero Conxa odia que toques esa parte.

    La clave para evitar estas situaciones es observar al gato y a las señales que nos emite. Y en el momento en que empiece a mostrarse inquieto, parar de acariciarlo.

    En caso de que sea demasiado tarde, si el gato nos está clavando los dientes o la pata, lo mejor es no moverse hasta que pare. Si apartamos la mano puede empezar una agresión de verdad. Otro truco es lanzar un objeto o juguete con la otra mano, para desviar su atención.

    Cuando un gato muerde si se ve en peligro

    Los gatos si se ven amenazados, en una situación de peligro o desesperación, pueden morder, como medida de autodefensa. Seguramente utilizarán las uñas y bufidos, para complementar el mordisco y poderse defender plenamente ante una situación de alerta.

    Es común en las peleas con otros gatos, sobretodo porque los gatos son muy territoriales y no admitirán a un intruso en su casa fácilmente.

    “Love bites” o mordiscos de amor de gatos

    Un mordisco de amor (también conocido en inglés como love bite) se produce cuando un gato muerde tu mano o una parte de tu cuerpo suavemente, mientras estáis jugando o lo acaricias.

    Este tipo de mordisquitos suelen ser muestras de cariño por parte del minino. Algunos gatos son más sensibles (sobre todo en la parte baja de la espalda) y se sienten abrumados de tanto amor, por lo que muerden suavemente como un pellizco de cariño.

    Muchas veces estas situaciones se producen por una sobreestimulación, que se puede ver acentuada si varias personas están acariciando al gato a la vez, hay mucho ruido externo, utilizamos las dos manos para darle mimitos, etc.

    A veces estos mordiscos de amor se vuelven en mordiscos de verdad, y duelen. En ese momento hay que parar o disminuir la intensidad de los cariños.

    Hay que tener en cuenta que los gatos suelen jugar entre ellos a morderse, desde pequeños. Y así ponen a prueba la fuerza e intensidad de sus mordiscos. Los gatos que no han tenido esta oportunidad suelen controlar menos los mordiscos.

    Conxa es especialista en los love bites, pero lo hace más con su “papi” humano que conmigo. Posiblemente se abruma más con él cuando le hace cariños constantes, y los pide, da mordiscos, hace como si se va, y vuelve a por más. Pero siempre avisa antes, si la observas sabes cuando se va a girar para dar el primer mordisquito.

    ¿Y si me muerde sin motivo aparente?

    Estos anteriores, son los casos más comunes en los que los gatos suelen morder. Si has detectado que tu gato lo hace y no encuentras un motivo aparente, puede estar pasando por un episodio de agresividad, por alguna circunstancia como el estrés felino o pueda incluso ser síntoma de que no se encuentra bien, en cuyo caso te aconsejamos que te pongas en manos de un veterinario, que pueda analizar lo que está pasando y determine las causas de ester comportamiento. ¿ Tú gato te muerde con frecuencia? ¿de qué manera?

    Cuando el gato me muerde por miedo

    Al fin y al cabo, morder también es una forma de ataque y de defensa del gato es un estado natural. Y si el gato se encuentra en situaciones de miedo y acorrale, puede acabar mordiéndote.

    Las señales de miedo del gato son muy evidentes, por lo que la solución es evitar lo que le provoca el ataque.

    Estos mordiscos son de gatos a personas, pero también se pueden dar mordiscos entre gatos, especialmente entre aquellos que se acaban de conocer. Si estás pensando en traer otro gato a casa, es mejor que leas este procedimiento para presentar dos gatos y evitar problemas.

    Si tu gato no coincide con alguna de las descripciones anteriores, es posible que tenga problemas de agresividad, consulta con especialistas para saber qué le puede estar ocurriendo. La agresividad puede ser algo puntual (por ejemplo, un cambio de casa) o por algo propio del gato, por lo que conviene analizar qué le está pasando para que muerda tanto.

    Video: CUIDADO DE UN GATO HERIDO BIGOTES FUE ATACADO VLOG4 (Septiembre 2020).

    Pin
    Send
    Share
    Send
    Send