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Qué debe comer un gato con diabetes?

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Los gatos también sufren diabetes. Hay que cuidar mucho a estos felinos para que puedan vivir con esta dura enfermedad.

Muchas veces, los amantes de los felinos tendemos a personificar ciertas actitudes en nuestras mascotas que no se corresponden con sus actos. Pese a ello, a veces nos cuesta creer que lo que sí se reproduce en patrones similares a los de los humanos son las enfermedades. Se calcula que más de 15.000 gatos en España sufren la enfermedad de la diabetes o son propensos a tenerla en algún momento de sus vidas, aunque a algunos dueños de estos felinos les cuesta detectarla o creer en esta posibilidad. Para que no cometas ese error, te contamos todo sobre esta dolencia para que puedas detectarla rápidamente y ayudar a tu gato a combatirla.

¿EN QUE CONSISTE LA DIABETES FELINA?

La diabetes sufrida por los gatos es una enfermedad que aparece cuando su cuerpo no es capaz de atacar y procesar la glucosa para convertirla en componentes más simples de fácil metabolización. Este fallo provoca una acumulación de esta molécula en la sangre, la cual termina siendo eliminada a través de la orina.

La diabetes

Esta enfermedad consiste en un problema en la producción de insulina, que es la hormona que va a regular la cantidad de glucosa en el organismo. La insulina se produce en el páncreas. Cuando comemos, ingerimos alimentos con glucosa, produciéndose un pico de este compuesto.

En este momento interviene la insulina, que permite que la glucosa entre en las células, donde se transforma para producir energía, pero, cuando esta falta, la glucosa permanece en una cantidad elevada en la sangre y esto va a generar una sintomatología y, a la larga, unas complicaciones que, si no se tratan, pueden producir la muerte del animal. Por lo tanto, el déficit de insulina causa hiperglucemia y glucosuria (altos niveles de glucosa en la orina).

Entre los síntomas de la diabetes destacan los siguientes:

  • Aumento de la sed y, por consiguiente, de la ingesta de agua (polidipsia).
  • Incremento del apetito que se traduce en un hambre voraz (polifagia).
  • Adelgazamiento inexplicable, ya que aumenta la cantidad de comida ingerida.
  • Al beber más también se elevará la cantidad de orina eliminada y veremos que el gato acude a orinar con mayor frecuencia (poliuria), pudiendo llegar a causar deshidratación.
  • En casos avanzados aparecerá letargia, inapetencia, vómitos, deshidratación o debilidad general.

La diabetes suele afectar más a gatos machos castrados de mediana edad, 7-8 años, por eso es importante acudir a revisiones veterinarias periódicas, ya que el diagnóstico precoz permitirá establecer rápidamente el tratamiento adecuado.

Además, la obesidad es un factor predisponente, por lo que es importante saber qué debe comer un gato con diabetes. También tenemos que proporcionarle una actividad adecuada a sus necesidades para mantener un peso óptimo. A la diabetes se le reconoce una predisposición genética, además de causas ambientales. La inactividad, el estrés, otras enfermedades y, como hemos dicho, la obesidad, constituyen factores de riesgo.

LAS CAUSAS

Los gatos son una de las mascotas más sedentarias y caseras. Un felino puede llegar a pasar gran parte de su vida encerrado en casa, un lugar en el que disfruta de todas las comodidades y de la seguridad que busca. Es por ello que muchos gatos desarrollan problemas relacionados con el sedentarismo.

La principal dolencia que se desencadena de esta falta de ejercicio es el sobrepeso. La carencia de actividad física constante puede provocar que esta obesidad desencadene en una severa diabetes que debemos saber detectar a tiempo y no sobrevalorar, ya que esta dolencia puede acortar la vida de nuestro gato.

El diagnóstico y el tratamiento de la diabetes

Si nuestro gato presenta alguno de los síntomas descritos en el apartado anterior, debemos acudir con prontitud al veterinario. Un rápido tratamiento puede conseguir la remisión de la enfermedad. A través de un análisis de sangre y de orina el veterinario va a poder determinar la cantidad de glucosa.

Se mide también la fructosamina. Una elevación de sus valores va a ser indicativo de diabetes, con lo que, con el diagnóstico confirmado, debemos iniciar el tratamiento, incluyendo lo que debe comer un gato con diabetes. Otras pruebas pueden incluir el examen físico, el análisis y el cultivo de orina y la ecografía abdominal.

Generalmente el tratamiento está destinado a mantener la calidad de vida del animal el mayor tiempo posible y consiste en lo siguiente:

  • Inyecciones de insulina en dosis y pautas que marcará el veterinario. Es normal tener que ajustar este tratamiento, por lo que habrá que repetir las mediciones de glucosa. En función de los resultados el veterinario establecerá la pauta adecuada para cada gato.
  • Al tener que administrar inyecciones, el cuidador debe aprender a pinchar a su gato, tarea que le enseñará el veterinario, ya que es vital que se pueda seguir el tratamiento en casa.
  • El cuidador debe observar escrupulosamente las instrucciones clínicas, acudir a las revisiones y consultar con el veterinario cualquier alteración en el estado del gato.
  • Dentro de las opciones terapéuticas se incluye, con un papel fundamental, la alimentación, que desarrollaremos en el siguiente apartado.

LOS SÍNTOMAS

Algunos de los signos que podrían hacer presagiar que tenemos ante nuestros ojos un gato diabético es que este está perdiendo peso y densidad del pelaje.

Otra señal menos superficial y visible a primera vista es la deshidratación. Si empezamos a ver vacío el recipiente de agua de nuestro gato siempre debemos proporcionarle más agua, ya que la constante sed de nuestro felino puede darnos una clara alerta de que existe esta enfermedad. Esto provocará de por sí que nuestro gato orine en exceso, otra de las señas más comunes alarmantes de la diabetes. Estas causas pueden estar también relacionadas con el agrandamiento repentino del hígado debido a la acumulación de lípidos. Ante esto, no debemos dudar en dirigirnos rápidamente a nuestro veterinario de confianza para llevar a cabo una revisión completa.

También puedes detectar indicios de que tienes un gato diabético si este desarrolla de repente un apetito insaciable a la vez que empieza a adelgazar de forma preocupante. Estos factores suelen ir acompañados de una gran pérdida de habilidades como la capacidad de saltar y escalar. La mayoría de los gatos con diabetes se vuelven torpes y empiezan a caminar poco erguidos y de forma inestable, algo que llama mucho la atención tratándose de una especie de capacidades físicas incuestionables.

También hay que prestar una especial atención a si nuestro gato vomita más de lo común o sufre diarrea. Nuestros felinos suelen esconder sus restos, especialmente si viven en casas con jardines o entornos naturales con tierra, por lo que es importante que realices un seguimiento de estos factores periódicamente.

En los casos más extremos, si no se toma enserio la posible enfermedad o tarda en ser tratada, nuestro gato puede legar a perder el conocimiento. La hipoglucemia o bajo nivel de azúcar en sangre puede llegar a provocar una crisis de convulsiones en nuestra mascota que derive en un severo estado de coma. Este puede llevar a nuestro felino a morir si no se aplica un tratamiento de forma rápida. Es recomendable que ofrezcas comida a tu gato de forma inmediata si notas en él una cierta apatía o un extraño descontrol de sus funciones físicas. En caso de sufrir las temidas convulsiones, debes introducir los dedos en la boca de tu mascota y llevarla de inmediato a un veterinario.

Alimentación de un gato con diabetes

Como hemos dicho, la alimentación va a cumplir un papel crucial en el tratamiento de un gato diabético, por eso es tan importante saber qué debe comer un gato con diabetes. Estos gatos enfermos deben alimentarse con una comida específica para su trastorno.

Por suerte, en el mercado ya contamos con una gama de piensos y comida húmeda formulada para controlar la diabetes. Estos alimentos ayudan a equilibrar la cantidad de glucosa sin perder calidad nutricional. Podemos seguir estos consejos para conseguir que nuestro gato diabético acepte el nuevo pienso:

  • Para que una comida especializada como la destinada a gatos diabéticos sea efectiva, debe suministrarse en exclusiva pero, si vemos que nuestro gato no la come, podemos comenzar mezclándola con su pienso habitual.
  • Al principio puede ser necesario ofrecer el alimento en su versión humeda, ya que suele ser más palatable que el pienso seco y con ello se facilitará que el gato la coma.
  • Barajemos la posibilidad de calentar la comida, ya que así se difunde mejor su aroma y puede resultarle más atractiva al gato.
  • Incluso podemos mezclar el pienso con agua para convertirlo en una pasta si así el gato se lo come mejor. Recordemos que es muy importante que el animal se alimente.
  • En último caso, si el gato bajo ningún concepto acepta el pienso específico, no tendremos más remedio que volver a su comida habitual, procurando que esta sea de alta gama. Así mismo, animales con otras enfermedades de gravedad comerán con preferencia un pienso específico para ellas, antes que el recomendado para gatos diabéticos.

Esta alimentación tiene que ser baja en hidratos de carbono y alta en proteínas para facilitar el control glucémico y favorecer la remisión de la enfermedad. Esta dieta va a contribuir a conseguir y mantener el peso ideal del gato. Para ello debemos darle la cantidad diaria recomendada, sin excedernos, repartida en varias tomas al día. Es importante mantener la rutina en la alimentación y en la administración de insulina.

Este artículo es meramente informativo, en ExpertoAnimal.com no tenemos facultad para recetar tratamientos veterinarios ni realizar ningún tipo de diagnóstico. Te invitamos a que lleves a tu mascota al veterinario en el caso de que presente cualquier tipo de condición o malestar.

Si deseas leer más artículos parecidos a ¿Qué debe comer un gato con diabetes?, te recomendamos que entres en nuestra sección de Otros problemas de salud.

TRATAMIENTO

Si somos dueños de un gato diabético que sufre la dolencia de tipo 1, debemos saber que es muy posible que tengamos que administrar inyecciones a nuestra mascota de forma diaria.

Será el propio veterinario quién diagnostique el caso de diabetes y la cantidad de insulina que necesitará nuestro felino, por eso insistimos en que visites a tu especialista de confianza cuanto antes. Normalmente suelen administrarse dos dosis al día por vía subcutánea. Es el dueño o la dueña del felino quién puede realizar esta tarea desde casa, subministrando la insulina con una inyección bajo la piel del cuello. La dosis debe ser administrada de forma regular y calculando con precisión el tiempo transcurrido de una dosis a otra. Pese a ello, cada gato reacciona de una forma distinta a este tipo de tratamiento, por lo que las dosis deberán ser revisadas y reajustadas las veces necesarias por un especialista.

La diabetes tipo 2 también puede ser tratada con inyecciones de insulina, aunque el tratamiento se centra más en controlar la dieta y la reducción de la obesidad.

Un paso importante a la hora de que un gato diabético recupere el apetito y su rutina habitual es adaptar y establecer las horas en las que debe comer. Marcar bien los tiempos y fijar las mismas cantidades de comida en cada ingesta es importante a la hora de que nuestro felino se mantenga en su peso ideal y de que nosotros podamos detectar anomalías en su apetito.

Lo mismo debemos hacer con el agua. Debemos acostumbrar a nuestra mascota a beber una cantidad de agua concreta y recomendada. De esta forma comprobaremos con el paso del tiempo si nuestro felino se adapta correctamente a la rutina o sigue pidiéndonos más líquido. En el caso de que así sea, el tratamiento podría no estar funcionando, por lo que es recomendable que lleves a tu mascota de nuevo al veterinario.

Respecto a los medicamentos, estos también deben ser prescritos. Fármacos hipoglucemiantes orales como la conocida glipizida ayudan a la estimulación del páncreas, de forma que este puede liberar insulina en caso de que siga produciéndola en pequeñas cantidades.

¿Mi gato tiene diabetes?

Los gatos pueden tener diabetes, como las personas. Unos 15.000 felinos que viven en España ya padecen diabetes o están en riesgo serio de sufrir esta grave enfermedad, según los cálculos de un extenso estudio realizado por veterinario Danielle Gunn-Moore y publicado en la revista científica Journal of Feline Medicine and Surgery.

"La diabetes de los gatos es una enfermedad cada vez más frecuente, y el culpable es su creciente sobrepeso", advierte la veterinaria Patricia González. Si, además, el peludo compañero "es macho y está esterilizado, el riesgo de que tenga diabetes crece", añade la experta.

Los felinos diabéticos necesitan control veterinario, medir la glucosa en sangre (con un sencillo aparato) e insulina, que hay que suministrarles en inyección. El tratamiento no es tan duro como pudiera parecer. Un poco de entrenamiento y los consejos del médico harán esta labor cada vez más sencilla.

Pero, además, la dieta de un felino diabético es fundamental para cuidar su salud. ¿Cómo hay que alimentarle? A continuación se detallan cinco aspectos.

Paso 1. ¿Cómo alimentar a un gato diabético? Adiós al sobrepeso

La primera consideración para alimentar a un gato con diabetes es reducir su sobrepeso y tratar de que recupere su peso ideal. "Esta pérdida de peso puede suponer la solución de la diabetes para muchos felinos, ya que la obesidad interfiere en la producción de insulina", explica la Asociación Internacional de Cuidados del Gato, especializada en salud felina.

Casi seis de cada diez gatos padecen sobrepeso, según la Asociación para la Prevención de la Obesidad en los Animales de Compañía. Pero ¿cómo hacer que recuperen su talla normal? Hay que someter al felino a un plan de adelgazamiento, que incluya comida baja en calorías, control y reparto de raciones de alimentos, así como ejercicios y juegos.

Paso 2. Alimentar a un gato con diabetes: mucha fibra

El gato diabético necesita alimentos ricos en fibra, que le ayuden a controlar el nivel de azúcares en la sangre tras las comidas

"La dieta de un gato con diabetes necesita ser rica en fibra", concluye un estudio sobre esta enfermedad realizado por la Universidad de Cornell (EE.UU.). Este ingrediente de la dieta del felino le ayudará a perder peso, pero, además, "puede controlar los niveles de azúcares en la sangre después de la comida", explican estos veterinarios.

Las comidas para gatos diabéticos de alta gama suelen contemplar estas necesidades. Por eso, hay que consultar con el veterinario.

Paso 3. Alimentar a un gato con diabetes: cuidado con los carbohidratos

Como regla general, los felinos con diabetes se benefician de una alimentación baja en carbohidratos. "Una dieta baja en carbohidratos parece ayudar a los gatos diabéticos, y muchas veces, un simple cambio de alimentación para adaptarse a este requerimiento resuelve en buena parte su diabetes ", afirma la Asociación de Cuidados para Gatos.

Las reglas fijas, sin embargo, no siempre funcionan. Y esta máxima también es válida cuando se trata de alimentar al peludo compañero en el hogar. "Otros felinos diabéticos responden mejor cuando su alimentación contiene más carbohidratos", añaden los especialistas de la Universidad de Cornell. ¿Cuál es la clave? El método de prueba y error. Eso sí: es importante contar con el adecuado control y ayuda del veterinario, así como efectuar controles en casa, para determinar el nivel de azúcares en la sangre del animal.

Paso 4. Alimentar al gato con diabetes: vigilar las etiquetas

Muchos veterinarios recomiendan ofrecer latas de comida húmeda a los felinos diabéticos. Casi cualquier marca de comida de gama alta tiene una línea con estos alimentos terapéuticos.

Cuando el experto aconseja optar por una dieta alta en proteínas y baja en carbohidratos, es importante, no obstante, leer con atención las etiquetas de los alimentos. La mayoría de los piensos para gatos contienen plantas como la patata, guisantes o tapioca, altas en carbohidratos, por lo que pueden perjudicar al felino diabético.

Paso 5. Alimentar a un gato diabético: rutinas de comida

¿Cuántas veces necesita comer el gato? Aunque muchos felinos distribuyen su comida sin problemas y tienen acceso ilimitado a su alimento, los diabéticos necesitan un poco más de control. "Un gato con diabetes necesita ser alimentado la mitad de su ración diaria de comida nada más recibir su inyección de insulina", añaden estos expertos, y el alimento que quede en el plato puede estar a disposición libre de la mascota durante el resto del día.

¿Qué es la diabetes del gato?

La diabetes mellitus en gatos es una peligrosa enfermedad que acorta la vida del animal sin el tratamiento adecuado. Un felino que padece diabetes no crea toda la cantidad de insulina (una hormona) que precisa. Pero la insulina es necesaria para romper los carbohidratos y proteínas de la comida en componentes más sencillos que puedan ser utilizados por los órganos y músculos del gato.

Los felinos con diabetes orinan más veces de lo habitual, beben más agua y suelen perder su apetito.

¿Tiene cura la diabetes?

Los gatos diabéticos suelen necesitar un tratamiento durante toda su vida con un preparado a base de insulina como insulina especfica de veterinaria. Algunos gatos diabéticos no necesitan ya insulina al cabo de unas semanas o meses de tratamiento. A esto se le conoce con el nombre de "remisión clínica". La remisión no implica, necesariamente, una curación permanente, y deberá seguir teniendo cuidado con la dieta y el estilo de vida de su gato.

El objetivo del tratamiento del gato diabético

El objetivo del tratamiento es la restauración de la calidad de vida de su gato diabético. Esto implica la minimización de las complicaciones propias de la diabetes sin provocar hipoglucemia, y detener los signos propios de la diabetes mellitus (el consumo de mucha agua, la micción frecuente, un aumento del apetito y la pérdida de peso). La diabetes mellitus mal controlada o no tratada puede dar como resultado la cetoacidosis diabética, que es un problema grave. Debe tratarse como una emergencia que requiere un tratamiento inmediato. Lea más en el apartado Emergencias

Las complicaciones a largo plazo de la diabetes mellitus, como la debilidad de las extremidades posteriores en los gatos diabéticos, también pueden minimizarse mediante la insulinoterapia.

¿Cómo se trata a los gatos diabéticos?

El éxito en el control de la diabetes depende de una rutina regular. Inyecciones regulares de insulina - Véase Insulinoterapia Alimentación correcta - Véase la sección sobre Nutrición para obtener consejos sobre la creación de un régimen de alimentación correcto para su gato. Ayudar a su gato a recuperar su calidad de vida mediante el tratamiento eficaz de la diabetes es muy gratificante.

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