Animales

Cómo preparar la entrada de un nuevo perro en casa

Pin
Send
Share
Send
Send


Los perros son animales realmente sociables y cariñosos, pero no debemos olvidar que pese a estar muy bien domesticados siguen teniendo fuertes instintos. Uno de ellos es el instinto territorial, por lo que a veces pueden surgir conflictos con personas o con otros perros. Si vas a adoptar una nueva mascota, debes saber cómo preparar la llegada de otro perro a casa para que el que ya tienes lo acepte de buen grado y tengan una buena convivencia. Te contamos qué hacer.

Preparar la llegada de otro perro a casa

Si tu perro es muy territorial y ha tenido peleas con otros perros en el pasado, quizás deberías pensarte de nuevo eso de adoptar una nueva mascota, o bien llevar a tu perro actual a un buen adiestrador para que su comportamiento mejore. Si ya te has decidido, debes preparar la llegada de otro perro a casa antes de que llegue el día de la presentación.

Es muy importante diferenciar las zonas de los dos perros en lugares diferentes para que no haya disputas territoriales. De este modo, la cama, comederos y juguetes del perro veterano están bien distinguidos y separados de los mismos objetos del perro nuevo. Recomendamos que incluso las pongas en habitaciones diferentes durante los primeros días, o al menos en dos extremos bien separados de una misma habitación.

Incluso un perro que nunca ha tenido comportamientos agresivos con otros perros puede verse dominado por sus instintos territoriales si ve que el otro perro invade su espacio. Intenta evitar esto lo máximo posible.

Prepara un terreno neutral

Al preparar la llegada de otro perro a casa, debes buscar bien un terreno neutral en el que realizar la presentación de los dos perros. Es decir, no lo hagas en el territorio de tu perro veterano o se sentirá invadido.

Mejor aún si los presentas fuera de casa, ya que tu perro se siente responsable de la protección de toda tu casa. Puedes acudir a un parque y dejar que los dos perros se conozcan y se acostumbren el uno al otro pasando un buen rato juntos. Esta presentación la deben realizar dos personas, que traerán al punto de encuentro a los dos perros desde lugares diferentes: ahí dejaréis que se huelan y se relacionen todo lo necesario. Como si fuera una socialización más de todas las que tu perro realiza durante sus paseos diarios.

Busca un lugar seguro donde poder dejarlos sueltos. Así realizarán libres todo su ritual de presentación sin que tú interfieras. No fuerces nada, déjalos a su ritmo. Es posible que se saluden y luego se vayan cada uno a lo suyo, o que hagan buenas migas y sigan jugando. Por supuesto, si hay conflictos sí debes intervenir y separarlos.

La presentación de los perros no debe durar demasiado. Pasado un rato, separaos y sigue el paseo como de costumbre.

La llegada a casa

Aún queda lo más importante de preparar la llegada de otro perro a casa. ¿Cómo los introducimos en el hogar? Al volver del paseo, deja de nuevo a los perros libres en un terreno seguro, ya más cercano a la casa pero no puramente territorial: un patio, por ejemplo, es ideal.

Cuando veas que todo fluye bien, deja que tu perro veterano entre sin correa a casa. El nuevo perro, con la correa puesta, deberá ir recorriendo las habitaciones de la casa para explorar su nuevo hogar. Según veas que el otro perro lo acepta, podrás soltar la correa y dejarle libre.

Las primeras semanas de convivencia son la clave. Nunca los dejes solos en casa hasta que estés seguro de que su relación es totalmente pacífica.

Es muy importante que la llegada del nuevo perro no provoque cambios en la rutina del perro veterano. Esto podría causarle estrés.

Esto es lo que NO debes hacer al presentar a dos perros

  • No fuerces la interacción de los perros. Especialmente si es cachorro o más pequeño en tamaño, el nuevo podría sentirse muy intimidado por el “perro alfa”. Ofrécele protección y un entorno seguro, deja que él se vaya acercando según tome confianza, no le obligues a nada.
  • No dejes que tu primer perro intimide al nuevo ni que sea agresivo. Si es así, deberás separarlos y al rato intentarlo de nuevo, más despacio.
  • Mientras no estés segura de que su relación es completamente cordial, no coloques las cosas de ambos perros en un mismo espacio.
  • Vigila y fomenta que cada perro se coma SU comida. Robar comida a otros perros es uno de los principales motivos de disputas territoriales. Educa al perro nuevo para sólo comer de su plato y no dejes que el perro veterano se coma la comida del nuevo para mostrar jerarquía.
  • Si ves que se avecina pelea, no esperes a que la cosa empeore: intervén y sepáralos antes de que se agredan.

¡Nos encanta que te hayas decidido a adoptar una nueva mascota! Un último consejo: si vas a adoptar a tu nuevo perro de un refugio, pregunta si puedes hacer una visita con tu mascota de siempre para ver si hay buena química entre ambos antes de llevar a cabo la adopción. Podría ser un buen comienzo. Quizás algún voluntario del refugio se ofrezca a realizar una presentación de los dos perros.

Situación nº1 – El perro va a vivir a una familia sin animales

Si en tu familia no hay animales y lo que quieres es traer a un perro para que conviva con vosotros, es importante que la salida de su ”viejo” hogar sea lo más normal posible y alegre. Por ello, tienes que llevarte contigo una bolsa de premios para perros, e ir dándole de vez en cuando para que esté contento y feliz.

Es aconsejable evitar ir directamente al hogar, especialmente si está un poco nervioso o inquieto. Así, si tiene las vacunas al día, te aconsejo que te lo lleves a dar una vuelta por los alrededores, y que luego vayáis a la vivienda, donde seguro que ya os estarán esperando 🙂 .

Una vez en casa, hay que dejar que la explore tranquilo, habitación por habitación, y enseñarle dónde debe dormir, y dónde tiene su comedero y bebedero, ya que si no se hace ahora, luego si empieza a subirse al sofá sin permiso puede ser difícil quitarle esa costumbre.

Situación nº2 – El perro va a vivir a una familia donde hay canes

Si ya tienes un perro y quieres otro, lo que tienes que hacer es, antes de ir a casa, dar un paseo con el nuevo por los alrededores para que esté tranquilo y relajado. De este modo, cuando sea el momento de las presentaciones lo más probable es que no surjan problemas.

Antes de entrar por la puerta de casa, y por seguridad, pídele a alguien que le ponga la correa a tu ”viejo” perro. Esto es especialmente importante si tu ”viejo” amigo no ha tenido contacto con otros canes antes, o cuando no sabes cómo va a reaccionar. Para evitar cualquier problema, podéis aprovechar para pasear con ambos perros, ¿por qué? Porque así se conocerán en un entorno neutro para ambos, en un territorio que ninguno de los dos va a tener necesidad de controlar. Id dándole premios a ambos canes para que empiecen a socializarse, a hacerse amigos.

Cuando finalmente veáis que ambos están tranquilos, entonces será el momento de regresar a casa. Una vez allí, se les quitarán las correas y se dejarán que interactúen.

Eso sí, en el caso de que surjan problemas, se separarán y se llevará al ”nuevo” a una habitación donde tendrá comida, agua, una cama y una manta. El perro ”viejo” también debe tener una manta, pues ambas se deben de intercambiar 3 veces durante 3 días, para que se acostumbren al olor corporal del otro. A partir del cuarto día, les pondréis las correas e intentaréis presentarlos de nuevo, estando tranquilos, y dándoles muchos premios para perros si se portan bien, es decir, si mueven la cola alegremente, si sienten curiosidad por el otro, si no enseñan los dientes ni se les eriza el pelo,… en definitiva, si muestran una actitud amigable.

Si todo va bien, podréis soltarlos, pero si no, será mejor tener al ”nuevo” separado del ”viejo” durante un par de días más, y consultar con un adiestrador canino que trabaje en positivo si en una semana no se ha conseguido avanzar.

Pin
Send
Share
Send
Send