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Cuidados de las almohadillas de los perros - Trucos, consejos y productos

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Los perros tienen en sus patas unas almohadillas que funcionan como protección, así como nosotros tenemos la planta de los pies. Además también les sirve como amortiguamiento durante sus carreras o paseos. Es por esta razón, porque sirven como protección, que pueden surgir algunas heridas en las almohadillas del perro. Un síntoma claro que tu perro tiene heridas en esta zona es si le lame o muerde las patas de manera constante. Es mejor que prestes atención si esto ocurre, pues curar al animal pronto significa que no sufrirá lesiones mayores en un futuro porque se le podrían infectar.

Por Rodríguez Yanira

Cómo curar las almohadillas de los perros

En cuanto observes algún comportamiento extraño de tu perro con sus patas, acude al veterinario para que pueda descartar cualquier infección o para que cure sus heridas con un tratamiento adecuado. Pero si consideras que es algo muy leve, tú mismo puedes curar las heridas en las almohadillas del perro desde casa, aunque siempre aconsejamos acudir primero a un especialista.

Si ya has identificado una herida, y no sabes cómo curar las almohadillas de los perros, debes saber que si ésta presenta grietas grandes o ya está endurecida, tu prioridad es acudir a la clínica veterinaria, ya que la herida ya está en un estado avanzado y hay que descartar cualquier causa patológica como puede ser la hiperqueratosis o la pododermitis.

Si son heridas superficiales o cortes pequeños, lo normal es que le apliques alguna pomada con función cicatrizante o algún gel para quemaduras, que funcionan muy bien para las heridas en las almohadillas de los perros.

Para llegar hasta este punto, hay que seguir una serie de pasos para desinfectar la zona y que la curación sea exitosa:

Lavar las heridas, o la herida, con agua limpia y preferiblemente tibia.

Si puedes, corta los pelos que crecen en la misma almohadilla, pues éstos favorecen a que la humedad se acumule y podrían surgir microorganismos que impedirían una correcta cicatrización.

Poner un poco de agua oxigenada sobre la almohadilla y secar con una gasa. Muy importante que no lo hagas con un algodón pues se podrían quedar las fibras en la almohadilla causando alguna infección o frenando la cicatrización.

En lugar de agua oxigenada también puedes utilizar productos médicos específicos para perros, como el digluconato de clorhexidina que está tanto en gel como en spray.

Aplicar la crema cicatrizante o el gel para quemaduras, lo que te aconseje el veterinario.

Los primeros días es aconsejable que tapes la zona con algún vendaje de gasas esterilizadas para protegerla, cambiándolo unas 2 veces al día. Transcurridos los primeros días, deja las heridas al aire para que se sequen correctamente y puedan cicatrizar.

Si no puedes estar vigilando a tu perro durante todo el proceso de curación, lo mejor es que le pongas un collar isabelino o alguna de sus alternativas. Evitarás que se muerda o lama las heridas y las abra de nuevo.

¿Cuánto tiempo tardan en curar las heridas en las almohadillas de un perro?

Curar las heridas depende del tipo que sean, de su gravedad y de los cuidados que le des al animal. Por lo que no se puede fijar un tiempo exacto de curación, ya que pueden pasar semanas, o incluso meses para las más graves. Esta es una información que podrá brindarte el veterinario una vez haya hecho la primera revisión de las heridas.

Además de las pomadas que te receten en la clínica veterinaria, puedes optar por algunos remedios caseros para complementar a las cremas y reducir los tiempos de recuperación, siempre y cuando el especialista esté de acuerdo.

Algunos remedios caseros para curar las heridas en la almohadilla de los perros que puedes emplear son:

Aceite de coco

Este aceite tiene muchos beneficios para la salud de tu perro. Y es que tiene propiedades calmantes, antiinflamatorias, hidratantes y también regeneradoras. Si mezclas 50 ml de aceite de coco con 1 cápsula de vitamina E obtienes una potente pomada para las quemaduras o cortes en las almohadilla de tu perro.

Posiblemente sea el mejor remedio casero para curar cicatrices. Tiene propiedades antisépticas, analgésicas, hidratantes y regeneradoras. La pulpa es lo que aplicarás en la almohadilla de tu perro, siempre limpiándola antes. Mejor si vendas la pata con alguna gasa para que el aloe vera se absorba bien.

Es buena también para la piel por su propiedades calmantes, cicatrizantes y antisépticas. Estimulan, además, la regeneración del tejido ayudando a la cicatrización. Simplemente, aplica una fina capa de miel sobre la herida y venda la pata después. Esto solo funciona si utilizas miel pura.

¿Cómo proteger las almohadillas de los perros?

Evita pasear con tu perro por lugares con escombros o basura en general, pues podría pisar algún cristal y causar las heridas en la almohadilla del perro. Tampoco es recomendable que se pasee por terrenos rocosos o con piedras pequeñas. Y, sobre todo, no salgas a pasear con tu perro en las horas de más calor pues el terreno estará demasiado caliente y podría quemarse.

Aplica estos consejos para evitar las heridas en las almohadillas de tu can. No obstante, si estas aparecen no olvides de curarlas siguiendo las recomendaciones de tu veterinario.

Las almohadillas de los perros

Las almohadillas de los perros forman la planta de sus pies. Los perros tienen cuatro almohadillas digitales y apoyan tres al caminar. La que está más retrasada y es de mayor tamaño es la metacarpiana. Algo más arriba, se sitúa la almohadilla carpiana, que sirve de freno. Todas ellas contienen depósitos de grasa que aportan elasticidad para absorber los impactos al caminar.

Además, poseen glándulas sudoríparas que ayudan a regular la temperatura y humedecer la superficie de las almohadillas, evitando las grietas. Así, mejoran la tracción durante las caminatas y carreras. También permiten el marcaje del territorio con su olor. Por eso los perros frotan a menudo las patas contra la superficie del suelo.

La temperatura, el hielo o nieve, agua, barro, piedras, etc, pueden generar grietas o heridas en las almohadillas del perro, o incluso dolorosas quemaduras debido a las altas temperaturas que alcanzan algunos suelos, como la arena o el pavimento de las ciudades. Además, nuestro perro puede pisar objetos cortantes o cristales.

Protectores para las almohadillas de los perros

En el mercado, existen numerosos protectores para las almohadillas de los perros. Encontrarás multitud de cremas para proteger las almohadillas plantares contra las irritaciones, heridas o efectos causados por las temperaturas demasiado altas o bajas. Las que contienen extracto de centella asiática son muy recomendables, debido a su gran poder cicatrizante y antiinflamatorio.

También encontrarás cremas y sprays de aloe vera y ceras antideslizantes protectoras.

Algunas de las cremas comerciales más conocidas son Adofilm, Adoquatro o Menforsan, pero no debes abusar de su uso. Consulta siempre con tu veterinario para que te recomiende el tratamiento más adecuado.

También puedes utilizar remedios caseros para tratar las almohadillas de tu perro.

Por ejemplo, la vaselina o el aceite de oliva son agentes hidratantes eficaces. La cola de caballo estimula la generación del colágeno y es muy eficaz en la curación y fortalecimiento de los tejidos de la almohadilla. Antes de utilizar cualquier remedio casero, es importante que consultes a tu veterinario para asegurarte de que el método empleado no resultará nocivo para tu perro.

Es importante hidratar las almohadillas. Puedes utilizar una crema hidratante al finalizar el día, tras la excursión, para que durante la noche penetre en las almohadillas. Sin embargo, no es conveniente abusar de la hidratación. Si tu perro no presenta problemas en las almohadillas, no hagas nada. Éstas deben estar elásticas, pero duras y ásperas al tacto.

Si vas a realizar grandes caminatas o por terrenos abrasivos, como los distintos pavimentos urbanos o lugares con hielo, nieve, arena que pueda estar demasiado caliente o lugares escarpados con piedras cortantes, es conveniente utilizar unos zapatos o botas especiales para perros. Es importante que las elijas con cuidado, ya que existen muchas en el mercado de diferentes calidades y precios, y deberás buscar las más adecuadas para el tipo de paseos que realices con tu perro. Aquí te dejamos unas cuantas que tienen muy buenas valoraciones y tienen un precio económico:

Ten en cuenta también que las botas pueden producir rozaduras en sus patas, especialmente en el quinto dedo, por lo que deberás prestar atención para que esto no suceda o curar la rozadura rápidamente en cuanto se produzca.

Consulta a tu veterinario acerca de las cremas y protectores más recomendables para tu perro.

Heridas, cortes y rozaduras en las almohadillas del perro

Si tu perro presenta heridas o cortes que parezcan graves o profundos, acude a tu veterinario. En caso de heridas leves, limpia bien la zona con agua, asegurándote de eliminar restos de suciedad. A continuación, aplica una crema antibiótica que te recomiende tu veterinario. Protege la almohadilla con una gasa y véndala con cuidado para evitar que tu perro se lama o reabra la herida. Ante cualquier síntoma de infección, acude al veterinario.

Las quemaduras y abrasiones son dolorosas, ya que las almohadillas tienen mucha sensibilidad. Es necesario tratarlas con una crema adecuada, generalmente con antibiótico, y vendar. Llévalo a tu veterinario para que observe la quemadura y la trate adecuadamente. Si no ves quemaduras pero tu perro tiene las almohadillas demasiado suaves y sensibles al tacto, hidrátalas bien. Es posible que cojee o camine de manera extraña.

En invierno, las bajas temperaturas pueden provocar grietas en las almohadillas de los perros. La sequedad hace que las almohadillas pierdan elasticidad, con lo cual no pueden amortiguar los golpes y aumenta la probabilidad de sufrir heridas o infecciones que pueden resultar muy dolorosas.

Es necesario que hidrates bien las almohadillas de tu perro para evitar este problema. Las grietas pueden curarse con betadine. Los baños de agua templada con sal son muy efectivos. Diluye bastante sal en agua. La sal es un gran desinfectante. Por eso el agua de mar cura tan bien las heridas.

Puedes aplicárselo limpiando suavemente las almohadillas con una gasa o introduciendo las patas del perro durante unos minutos en un recipiente con el agua templada y salada. La vaselina pura (sin perfumes) también es muy efectiva.

Cómo proteger las almohadillas del perro en verano

Durante el verano, los perros pueden sufrir más problemas en sus almohadillas, debido a las altas temperaturas. En muchas ciudades, el asfalto llega a alcanzar temperaturas muy altas, de hasta 70ºC. También la arena de la playa absorbe gran cantidad de calor. No saques a tu perro en las horas de más calor y antes de hacerlo, toca el suelo. Si te quema, seguro que sus almohadillas también se quemarán.

Para disminuir las probabilidades de que sus almohadillas sufran quemaduras, es mejor que evites las horas de más calor para salir con tu perro. Mejor, sácalo a pasear por la mañana temprano, a última hora de la tarde o por la noche.

En las horas de más calor, es mejor llevarlos a zonas frescas donde no corran el riesgo de sufrir quemaduras o un golpe de calor. Es preferible ir a zonas ajardinadas o con césped y hierba, evitando el asfalto, la arena y los pavimentos y suelos que absorben el calor.

También es importante asegurarse de que no hay cristales u objetos cortantes en el suelo y si vamos a la montaña por un terreno pedregoso, revisar sus patas al final del día.

En este caso, considera la posibilidad de usar unas botas especiales, aunque es posible que no se acostumbre a ellas o le produzcan rozaduras, en cuyo caso es mejor no ponérselas.

Mantener limpias las almohadillas del perro

Mantener limpias las almohadillas es otro paso necesario para protegerlas de cortes e infecciones. Al revisar y limpiar sus almohadillas, retiramos los materiales que hayan quedarse podido quedar pegados o incrustados. También resulta muy aconsejable recortar con cuidado el pelo que hay entre los dedos.

En cualquier caso, proporcionar a nuestro amigo los baños que precisa como parte de su rutina de higiene cotidiana es otro hábito esencial no solo para cuidar de su salud, sino también del buen estado de sus almohadillas.

Si el animal tiene mucho pero, dejaremos el de las patas muy corto, especialmente el que se encuentra entre los dedos y las almohadillas.

Las 4 lesiones más frecuentes en las almohadillas de los perros de caza

Por estar expuestas constantemente a golpes, cortes y desgate, las lesiones en las almohadillas son muy frecuentes en los perros de caza debido a la actividad que realizan y el entorno donde se lleva a cabo.

Además, es una zona especialmente sensible del animal, y si se daña el perro no puede correr, incluso caminar. Un perro que no pueda moverse no va a servir de mucho en el campo.

LA ANATOMÍA

La almohadilla es una parte modificada y muy especial de la piel. Esta modificación va encaminada a que cumplan dos funciones principales:

  1. La de amortiguar y absorber los golpes al caminar y correr.
  2. La otra es la de resistir la abrasión del constante contacto y erosión de las patas contra el suelo.

Para ello los estratos superficiales de la piel de esta zona se han engrosado, se han hecho más duros y pigmentados, dando lugar a lo que conocemos como almohadillas o pulpejos.

También es interesante destacar las zonas entre las almohadillas, los espacios que denominamos interdigitales, ya que están formados por una piel con unas características únicas en el perro.

Esta piel está llena de glándulas sudoríparas, la única zona del perro (junto con la piel del hocico) donde existen este tipo de glándulas. Por decirlo de una forma sencilla y directa, los perros no sudan, eliminan el calor a través del jadeo, excepto entre los dedos, donde sí pueden sudar.

Esto tiene importancia a la hora de planear los vendajes cuando curamos una lesión en una pata.

LAS LESIONES EN LAS ALMOHADILLAS DE LOS PERROS DE CAZA

Son varias las lesiones que se pueden dar en las almohadillas de los perros de campo, siendo las más frecuentes:

    Traumatismos: sin duda es la causa más habitual de lesiones en los perros de trabajo. Pueden ser de diferentes tipos, pero de nuevo los más comunes son los cortes, algo con lo que los veterinarios tenemos que l >Se suelen producir al pisar algún elemento punzante, como una chapa o cristal.

Son más frecuentes cuando el suelo está muy húmedo o hay nieve, porque las almohadillas se vuelven más blandas.

  • Erosiones: también muy frecuentes en los perros de trabajo, y se producen por un desgaste del estrato superficial córneo de la almohadilla. Como indicaba al principio, este estrato es la ‘suela’ de la pata, la que entra en contacto con el suelo.

Si se utiliza mucho, o el suelo es muy abrasivo, estas suelas se desgastan.

Al contrario que los cortes, se dan con más frecuencia con suelos muy secos, duros y con piedras, especialmente cuando hace calor.

  • Quemaduras: menos frecuentes que otro tipo de lesiones, aunque se pueden producir por calor (al caminar en asfalto caliente, por ejemplo) o por frío (al caminar sobre hielo a muy bajas temperaturas). Pueden ser lesiones complicadas de curar que llevarán tiempo.
  • Grietas: también poco frecuentes pero conviene revisar su origen, ya que enfermedades muy graves, como el moquillo, pueden estar detrás de esta sintomatología. Por supuesto hay que corregir el origen, pero la vaselina suele ayudar a mejorar estas fisuras.
    Tratamientos

Nos centraremos en los traumatismos y las erosiones, ya que, con mucha diferencia, son los más comunes.

El tratamiento suele ser sencillo pero requiere paciencia, ya que, como indicaba al principio, la almohadilla es un tejido grueso y duro, que tarda en renovarse.

Como primera medida, se debe lavar la herida con agua y jabón para arrastrar la suciedad y los granos de arena que se suelen alojar en estas heridas en contacto directo con el suelo.

Si el jabón es desinfectante, mucho mejor.

Después es conveniente aplicar una pomada o un gel con antibiótico, y proteger la herida durante unos días. También ayuda mucho aplicar pomadas con cicatrizantes, como la centella asiática (pomada como Blastoestimulina, de humana, o Ado Film de veterinaria, por ejemplo) que acelera sensiblemente el tiempo de cicatrización.

Es conveniente vendar las heridas, porque crea el ambiente idóneo para la formación del nuevo tejido (un tejido muy delicado y que se daña con facilidad), que tiene como objetivo rellenar la herida y cicatrizarla. Pero el vendaje tiene la desventaja que ‘recuece’ la herida.

Como indicaba, el perro ‘suda’ por las patas, por lo que los vendajes se deben cambiar con frecuencia y se deben sustituir por un calcetín –por ejemplo– en cuanto se pueda. El calcetín tiene la ventaja de que permite la transpiración, pero sigue manteniendo la herida protegida de la suciedad.

Las erosiones por desgaste son también muy frecuentes. Recuerdo que solía pasar una semana completa en Ávila, en pleno invierno, cazando con mis teckels. Nos dedicábamos a cazar todo el día, de sol a sol, durante 7 días seguidos.

Almohadillas muy deterioradas

Con lo activos que son estos perros pequeños, a los pocos días habían desgastado las almohadillas y estaban tan cojos que apenas podían caminar. Pero había que seguir cazando, por lo que tenía que recurrir a un sistema que me enseñó un pastor. Vendaba las patas con varias capas, primero gasas, vendaje cohesivo y por último un fuerte vendaje de cinta aislante o cinta americana.

Esto permitía a los perros seguir cazando sin dolor, y si cada cierto tiempo reforzaba la cinta, el vendaje aguantaba todo el día. Algo similar se puede hacer con los cortes, y también suele funcionar.

El vendaje con cinta americana permitía a los perros seguir cazando, pero además había que curar las heridas de forma eficaz.

De nuevo se puede utilizar un antiguo sistema que sigue funcionando muy bien, la salmuera.

Una salmuera es una dilución de sal hasta su saturación, es decir, hasta que no se pueda diluir más.

En una salmuera, que conviene realizar con agua templada, nunca muy caliente, se introduce la pata del perro y se deja allí durante un tiempo.

La salmuera tiene varias propiedades muy interesantes: es un desinfectante natural, ayuda a la cicatrización y endurece las almohadillas.

Juan J. García Estévez

Heridas en las almohadillas del perro

En caso de que descubramos alguna herida o irritación en las almohadillas, deberemos evitar que nuestro perro las chupe. Podemos utilizar un collar isabelino.

Podemos utilizar clorhexidina, un desinfectante que utilizan los veterinarios y que se vende en forma de spray para pulverizar sobre la herida.

Protección del quinto dedo

Las botas para perros pueden producirles rozaduras y causarles molestias. Generalmente este problema se produce en el quinto dedo y la causa suele ser que el botín le aprieta demasiado. Hemos de cerciorarnos de que la medida y la presión de la bota es la adecuada y que nuestro perro se haya habituado bien a ella.

Video: Cómo Evitar Que Los Perros Se Quemen Las Patas. Cuidado De Las Almohadillas (Septiembre 2020).

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