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Leishmaniosis en perros - Síntomas, tratamiento y contagio

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Las únicas personas que pueden verse afectadas con carácter grave por la leishmaniasis son quienes tienen el sistema inmunitario débil

  • Autor: Por CAROLINA PINEDO
  • Última actualización: 11 de abril de 2012

El foco de transmisión de la leishmaniasis, tanto en personas como en perros, es un mosquito hembra. Esta es una enfermedad endémica y estacional, con muy poca incidencia en humanos. Aunque puede haber picos, como el ocurrido en Fuenlabrada (Madrid), donde desde el año 2010 se ha registrado un aumento de la incidencia de la leishmaniasis en personas. En el caso de los perros, la enfermedad sí puede llegar a revestir mucha gravedad si no se detecta y trata a tiempo.

La leishmaniasis canina es una grave enfermedad causada por un parásito, que se transmite a través de la picadura de un mosquito. Requiere un tratamiento paliativo y no curativo y, una vez que se contrae, hay que hacer controles periódicos para prevenir posibles rebrotes tras recibir el tratamiento.

Leishmaniasis en personas

Una persona no puede contraer la leishmaniasis a través de su perro, sino de la picadura de un mosquito hembra que pertenece al género Phlebotomus. En el caso de que el perro padezca la leishmaniasis, "no hay peligro de contagio a las personas si el animal está tratado", asegura Manuel Lázaro, veterinario de la clínica veterinaria Mirasierra. Por su parte, desde el Colegio Oficial de Médicos de Madrid se asegura que "la leishmaniasis es una enfermedad endémica de los perros y no supone un problema de salud para las personas".

El tratamiento contra la leishmaniasis puede ser muy caro y depende del tamaño del animal

Esto supone que solo tiene incidencia en ciertas zonas geográficas de España y, sobre todo, en ciertas épocas del año en que las temperaturas son más elevadas, como en primavera y verano.

Respecto a las personas, solo quienes tienen el sistema inmunitario débil pueden verse afectadas por la enfermedad con carácter grave. En el resto de los casos, el resultado de la picadura se traduce a menudo en una afección dermatológica. Luis Quesada, médico del hospital de La Princesa en Madrid, indica que las personas "no somos el huésped final del parásito, sino sus invitados, y si el sistema inmunitario funciona bien, puede acabar con él".

La leishmaniasis es una enfermedad estacional, es decir, reviste riesgo para la población canina en épocas en que los mosquitos están activos (de primavera a otoño). Es una enfermedad crónica e incurable, que el perro no transmite a las personas ni a otros animales. Solo puede haber riesgo de contagio cuando la persona tiene las defensas muy bajas, como en el caso de padecer tuberculosis o sida.

En zonas como el País Vasco o Cantabria, el riesgo de que los perros que viven allí contraigan la leishmaniasis es muy bajo. Y es que en estas zonas no habita el mosquito (hembra) que lo provoca. Sin embargo, en las regiones de la Cuenca Mediterránea española, sí hay alto riesgo para los perros de contraer la enfermedad.

El Colegio Oficial de Veterinarios de Madrid, según un comunicado oficial sobre los casos de leishmaniasis en personas detectados en el municipio madrileño de Fuenlabrada, destaca que es "una enfermedad de baja incidencia en la población, a la que son especialmente sensibles personas inmunodeprimidas y enfermos crónicos. Si la enfermedad se diagnostica a tiempo, responde bien al tratamiento".

Por otro lado, en cuanto a la hipotética transmisión de la enfermedad de perros a personas, el colegio de veterinarios subraya que "el reservorio habitual es el perro, pero para que la enfermedad se transmita, es imprescindible la participación del vector (mosquito flebotomo), los perros no contagian la enfermedad directamente a otros animales ni a las personas por ninguna vía".

Vacuna contra la leishmaniasis canina

La nueva vacuna contra la leishmaniasis ha tenido buena acogida entre los propietarios de perros que conocen la gravedad que puede revestir esta enfermedad para sus animales. Las secuelas que padece el perro tras la enfermedad dependen del grado en que hayan sido afectados sus órganos. Pero si la leishmaniasis no se detecta pronto y no se aplica a tiempo el tratamiento necesario, puede resultar mortal.

La vacuna se puede colocar a los perros desde el año 2012, hasta entonces no existía ninguna. Manuel Lázaro opina al respecto que "esta vacuna tiene buenas expectativas en cuanto a su efectividad, aunque se deben seguir aplicando el resto de medidas preventivas contra la picadura de insectos". El veterinario explica que la vacuna se aplica en tres dosis y que se debe revacunar anualmente.

Esta vacuna no es obligatoria y su coste, por cada una de las aplicaciones, oscila en torno a 50 euros, pero las tarifas pueden diferir en cada clínica veterinaria. Manuel lázaro cree que "cualquier medida preventiva que se tome contra esta enfermedad, tan grave y de tratamiento tan costoso, está justificada". "Y si la vacuna ayuda a evitar la leishmaniasis, su aplicación es totalmente recomendable", agrega.

La leishmaniasis es una enfermedad crónica e incurable que el perro no transmite a las personas ni a otros animales

La nueva vacuna contra la leishmaniasis se puede aplicar a los cachorros sanos a partir de los seis meses de edad. De los perros vacunados contra la leishmania, el 92,7% no desarrollará síntomas clínicos, aclara Juan Antonio Aguado, veterinario y profesor de la Facultad de Veterinaria de la Universidad Complutense de Madrid.

Por el contrario, sin la vacuna, alrededor de un 20% de los perros contagiados por la enfermedad tenían síntomas. "La vacuna desarrolla inmunidad celular, es decir, las células destruyen la enfermedad", explica Juan Antonio Aguado, veterinario, quien añade que "los perros con anticuerpos no se pueden vacunar, porque la vacuna no les va a curar".

La prevención, la mejor arma contra la leishmaniasis

La prevención contra la enfermedad no solo se puede llevar a cabo a través de la vacuna, sino también mediante controles anuales con análisis de sangre, sobre todo después del verano, ya que con el calor proliferan los mosquitos, en especial, en las zonas donde hay más humedad.

El tratamiento contra la leishmaniasis puede ser muy caro y depende del tamaño del animal. Cuanto más grande sea el perro, más costoso será. Si el grado en que se ha visto afectado el perro por la enfermedad no es muy alto, puede llevar una vida normal, pero con controles para detectar nuevos brotes.

Prevención y síntomas de la leishmaniasis

Además de vacunarse, la prevención contra la enfermedad consiste en la lucha frente al mosquito que la transmite. Para ello se requiere:

  • Colocar a los perros collares repelentes de mosquitos.
  • Usar mosquiteras en las ventanas de las casas de campo y playa.
  • No pasear cerca de los ríos o zonas húmedas al atardecer, que es cuando más actividad tienen los mosquitos.
  • Usar productos antiparasitarios externos regularmente, también actúan de repelentes.
  • Fumigar en zonas con alta densidad de mosquitos.
  • Usar velas o espirales en las terrazas que los ahuyenten.
  • En el interior de las casas, conviene usar enchufes antimosquitos que protejan a toda la familia.

Los síntomas de la leishmaniasis canina son:

  • Pequeñas pérdidas de pelo por la zona de la cabeza, caspa.
  • Crecimiento anormal de las uñas.
  • Dermatitis o inflamación de la piel.
  • Heridas que no cicatrizan.
  • Úlceras en la cabeza y extremidades.
  • Inflamación de los ojos.
  • Atrofia muscular, sobre todo por la cara (aspecto envejecido y expresión triste), cansancio, fatiga y mucha debilidad.
  • Pérdida muy notable de peso, fiebre, hemorragia nasal, inflamación de las articulaciones o cojera.
  • Aumento del tamaño de los ganglios linfáticos (cuello, cara interna de las patas).

En caso de notar alguno de estos síntomas, es recomendable acudir sin dilación al veterinario.

¿Qué es la leishmaniasis en perros?

La leishmaniasis o leishmaniosis es una enfermedad parasitaria causada por protozoos del género Leishmania. Más común en los climas cálidos como los que podemos encontrar en el Mediterráneo, América del Sur, África o Asia, está aumentando el número de casos. Se transmite principalmente por la picadura de un mosquitoflebotomo hembra, que necesita sangre para finalizar la puesta de huevos. Puede manifestarse en varias formas clínicas. Además de a los perros, la leishmania puede afectar a otros animales como los gatos y, también, a los seres humanos.

El mosquito que transmite la leishmania en perros suele tener actividad al amanecer y al atardecer de los días cálidos. Habita en zonas rurales o arboledas donde encuentra oquedades en las que ocultarse durante el día. En las épocas frías permanece en estado larvario. Es seguro que el cambio climático va a favorecer su expansión, aumentando los casos de leishmaniasis canina, felina y humana. Por ello, evitar su picadura es la mejor forma de prevenir el contagio de la leishmania en perros. Es difícil que lo observemos sobre el perro porque es de pequeño tamaño y actúa con rapidez. En algunos casos sí podremos localizar una picadura.

Ciclo de v >

Ya hemos visto qué protozoos del género Leishmania son los causantes de esta enfermedad parasitaria pero, ¿cuál es su ciclo biológico? Cuando el mosquito pica a un perro infectado adquiere las leishmanias que se encuentren en su sangre. En el estómago del insecto, los parásitos se liberan, evolucionan hasta su forma alargada y con flagelo (promastigotes) y se reproducen. Si el mosquito vuelve a picar, la leishmania infectará a un nuevo perro. Tras la picadura, los parásitos invaden losmacrófagos, que son un tipo de glóbulo blanco, y vuelven a adoptar una forma ovoide (amastigotes) que se va a dispersar por todo el organismo. Si un mosquito pica a este perro contaminado el ciclo del parásito continuará como hemos descrito. Por lo tanto, como vemos, la leishmania necesita dos hospedadores para completar su ciclo vital:

  • Las células de un vertebrado, principalmente el perro, que sería el reservorio.
  • El sistema digestivo de un mosquito flebotomo, que actuaría como vector.

Síntomas de leishmania en perros

Tras un período de incubación muy variable, un perro enfermo manifestará síntomas como los siguientes, los cuales nos permitirán determinar cómo saber si un perro tiene leishmaniosis:

  • Pérdida de pelo alrededor de los ojos, las orejas y la nariz.
  • El pelo restante se verá fino y mate.
  • Con leishmaniasis avanzada en los perros apreciaremos adelgazamiento, a pesar de estar comiendo con normalidad.
  • Aumento del tamaño de los ganglios.
  • Sobrecrecimiento de las uñas.
  • Heridas que no cicatrizan, sobre todo en zonas de contacto y rodeando los ojos, que pueden presentar conjuntivitis.
  • Letargo.
  • Cojera.
  • Dolor articular.
  • Hemorragia nasal.
  • Hiperqueratosis, es decir, engrosamiento de la piel en nariz y dedos.
  • En la leishmaniasis crónica es habitual que aparezca insuficiencia renal, trastornos digestivos o hepáticos.

Hay que saber que algunos perros están infestados por el parásito pero no manifiestan síntomas, lo que quiere decir que pueden ser fuente de contagio sin que sepamos que están enfermos. Por ello, se recomienda analizar a todos los perros que vivan en zonas de riesgo para saber si son o no portadores de la Leishmania.

Tipos de leishmaniasis en perros

En función de los síntomas desarrollados, estaremos ante un tipo y otro de leishmania en perros:

    Leishmaniosis visceral: es aquella que provoca signos clínicos internos, es decir trastornos digestinos, renales y hépaticos, fiebre, letargo, pérd >

¿Cómo se contagia la leishmaniosis en perros?

¿Cómo se contagia la leishmaniosis de un perro a otro? La transmisión de la leishmaniasis se produce a través del flebotomo, aunque parece que las perras pueden contagiar a sus crías y también es posible que exista transmisión sexual o por mordisco. El perro no puede contagiar directamente a una persona pero la leishmaniasis sí afecta a humanos, por eso es considerada una zoonosis. De esta forma, si te preguntas si la leishmania se contagia a humanos, ya has visto que la respuesta es sí.

Si el mosquito pica a un perro infectado y después a uno sano, es posible que le transmita el parásito. Lo mismo sucede si pica a una persona. Por esto se dice que los perros sonreservorios de esta enfermedad. Las personas con mayor riesgo de contagio son aquellas con el sistema inmunitario debilitado o inmaduro. Un solo flebotomo puede contagiar a varios perros antes de morir.

Diagnóstico de leishmaniasis en perros

Si existe la sospecha de que un perro puede estar aquejado de leishmaniasis, el veterinario le tomará una muestra de sangre para hacer un test rápido en la clínica. En unos minutos se obtiene un resultado, aunque hay que saber que no servirá para detectar el parásito en las primeras fases de la enfermedad ni nos dice la cantidad de protozoos que hay o el estado de la infección.

Para detectar el parásito también puede tomarse una muestra de médula ósea o de ganglios linfáticos y observarla al microscopio o utilizar diferentes técnicas de laboratorio más costosas.

Tratamiento de leishmaniasis en perros

Lo primero que quiere saber un cuidador en estos casos es si la leishmaniasis en perros se cura. Pues bien, tenemos que saber que, si no se trata, el perro probablemente fallecerá. Además, los tratamientos disponibles se dirigen a suprimir los síntomas, pero no a eliminar el parásito. Aun así, los perros enfermos deben recibir medicación para mejorar su calidad de vida, al paliar los signos clínicos, y, muy importante, porque disminuye el riesgo de transmisión. El tratamiento puede prescribirse de por vida y se marcan, además, controles periódicos. Otros perros se tratan varias semanas pero, como no se elimina el parásito, pueden darse recaídas. En estos casos, habrá que repetir el tratamiento en cuanto aparezcan los síntomas.

Para tratar la leishmania en perros se utilizan varios fármacos combinados que dificultan la reproducción del parásito. Suelen administrarse de manera oral o inyectable. Es importante que si detectamos cualquiera de los síntomas antes descritos acudamos al veterinario, ya que un tratamiento precoz mejora el pronóstico considerablemente.

La evolución de los tratamientos ha ayudado a que los perros afectados permanezcan más tiempo sin síntomas ni recaídas. Esto quiere decir que, no existe una cura definitiva para la leishmaniosis en perros, pero los canes infectados puede tener una buena calidad de vida, y vivir durante muchos años, si reciben el adecuado tratamiento.

¿Qué hacer con un perro con leishmaniasis?

Además de seguir el tratamiento estipulado por el veterinario, es esencial ofrecer los mejores cuidados al perro con leishmaniasis para garantizar una buena calidad de vida. Estos cuidados no son otros que los básicos que todo perro debe recibir, como un lugar cómodo y caliente para dormir, un ambiente relajado y tranquilo para evitar todo lo posible el estrés, hidratación mediante agua fresca y limpia siempre disponible y, por supuesto, una adecuada alimentación.

La dieta es la que más atención merece, ya que un perro con leishmania debe recibir un extra de ácidos grasos omega 3 y 6 para fortalecer el sistema inmunitario. Así mismo, los antioxidantes también favorecerán sus defensas frente al parásito. Por último, las proteínas de fácil digestión, como el pollo o el pavo, ayudarán al animal a evitar los trastornos digestivos y a comer mejor. Para más detalles, no te pierdas el siguiente artículo: "Alimentación para perros con leishmania".

Prevención de la leishmaniasis en perros

En primer lugar, si vivimos en una zona de riesgo o recibimos un perro de un área con un porcentaje elevado de leishmania, debemos llevarlo al veterinario para averiguar si es o no portador. En cualquier caso, debemos utilizar un producto antiparasitario que actúe contra el flebotomo.

Se comercializa en collar o en pipeta. El primero tarda aproximadamente una semana en hacer efecto y este se prolonga unos 4-8 meses, dependiendo de la marca. La pipeta, en cambio, comienza su actividad en 24-48 horas, pero su duración es menor, unas 3-4 semanas. También podemos recurrir al uso de pulverizadores, que actúan de inmediato y durante unas 3 semanas, aunque en perros de mayor tamaño, que son los que más viven en el exterior, con más riesgo de contagio, es trabajoso impregnarlos del producto.

Estos antiparasitarios actúan impidiendo que el mosquito ingiera sangre, de forma que no se puede producir la transmisión del parásito y, por tanto, el contagio de la leishmania en perros. También se pueden utilizar insecticidas en casa, perreras, casetas, etc. Además, hay que implantar medidas como las siguientes:

  • Evitar que el perro duerma en el exterior en las temporadas de riesgo, que son las más calurosas.
  • En esa misma época, no pasearlo al anochecer o amanecer por ser momentos en los que es más probable que encontremos flebotomos.
  • No acumular materia orgánica, ya que en ella se alimentan las larvas del mosquito.
  • Esterilizar al perro, ya que se contempla la posibilidad de transmisión por vía sexual y maternofilial.
  • Poner mosquiteras en puertas y ventanas.
  • Pueden utilizarse trampas de luz ultravioleta porque los mosquitos se ven muy atraídos por la luz.
  • Vacunación a partir de los seis meses y revacunación siguiendo el consejo del veterinario.

Para espantar a los mosquitos y mantenerlos alejados de perros, gatos y humanos, podemos hacer uso de los remedios naturales y nada dañinos que compartimos en el siguiente artículo: "¿Cómo ahuyentar mosquitos?".

¿Cuánto puede durar un perro con leishmaniasis?

Como hemos dicho, la leishmaniasis en perros, si no se trata, puede causar la muerte del animal. En los casos en los que se instaura tratamiento, el éxito va a depender de la respuesta del sistema inmunitario del perro ante la medicación y de la gravedad de la infección. Por lo tanto, es imposible dar una esperanza de vida estándar para todos los perros con leishmaniasis. Aunque algunos pueden fallecer por las complicaciones que causa el parásito, en la actualidad los tratamientos consiguen que muchos vivan sin más problemas que seguir una medicación y unas revisiones periódicas.

Este artículo es meramente informativo, en ExpertoAnimal.com no tenemos facultad para recetar tratamientos veterinarios ni realizar ningún tipo de diagnóstico. Te invitamos a que lleves a tu mascota al veterinario en el caso de que presente cualquier tipo de condición o malestar.

Si deseas leer más artículos parecidos a Leishmaniosis en perros - Síntomas, tratamiento y contagio, te recomendamos que entres en nuestra sección de Enfermedades parasitarias.

¿Qué es? ¿Leishmania o Leishmaniosis?

La sociedad tiende a confundir la Leishmania con la Leishmaniosis. Por ello, a continuación vamos a hacer una distinción de las mismas.

La Leishmania es una infección, no una enfermedad, en la que no suelen aparecer signos clínicos en el animal ya que tiene una respuesta inmunitaria humoral indetectable y una carga parasitaria muy baja.

En cambio, en la Leishmaniosis si podemos encontrar signos manifiestos de la enfermedad, tiene una respuesta inmunitaria humoral activada y su carga parasitaria es alta.

En la mayoría de los casos que llegan a los veterinarios nos encontramos con que simplemente es una infección por Leishmania y no la enfermedad, pero esto no quita que pueda reproducirse rápidamente en dicha enfermedad. Por lo que la diferencia entre ambas es abismal, dado que la infección es menos severa y curable, mientras que la enfermedad no.

¿Hay diferentes tipos de Leishmania?

Aunque el concepto de Leishmania tiende a ser considerado como una especie en general, lo cierto es que existen diferentes especies que corresponden al género Leishmania. Más concretamente, hablamos de la Leishmania Infantum, Tropica y Major.

De todas maneras, no suele haber una gran diferencia entre los diferentes tipos de Leishmania.

¿Cómo afecta en España?

Concretamente, la única Leishmaniosis del perro que podemos encontrar en España es la “Leishmaniosis infantum”. Además, no está presente en todas las comunidades españolas, siendo las más afectadas por esta enfermedad: Aragón, Cataluña, Madrid, Baleares, Andalucía, Levante, Murcia, Castilla-La Mancha, Extremadura y Castilla y León.

¿Cuándo es la época de mayor riesgo de contagio de la Leishmaniosis?

Estos insectos son más peligrosos en horario nocturno o crepuscular, ya que es cuando tienen mayor hábito de actividad. A parte de este horario, su temporada más común y de mayor peligro es cuando comienza el calor, más o menos entre mayo a octubre.

Sin embargo, hay que tener en cuenta que el riesgo será constante en aquellos lugares donde el clima sea cálido durante todas las épocas del año.

¿Se puede transmitir a los humanos?

La realidad es que las personas sí que pueden padecer Leishmaniosis, debido a que es una zoonosis. Eso sí, es muy raro que se dé esta enfermedad y tenga relevancia, sólo hay que tener especial cuidado con personas enfermas inmunodeprimidas.

Lo más común que te puede pasar si te pica este mosquito es que tengas una reacción fuerte a la picadura, por lo que las consecuencias no son mayores de una simple incomodidad.

Según la Organización Mundial de la Salud, más de 3 millones de personas padecen esta enfermedad. Normalmente, la Leishmaniosis se presenta en enfermedades cutáneas de diferente índole.

En el caso de los seres humanos, se han llegado a detectar casos de transmisión de Leishmaniosis a través de agujas infectadas en sangre.

¿Puede afectar también a los gatos?

Para todos aquellos que tenéis gato y os estéis preguntando si también les puede afectar, podéis estar tranquilos, éstos son hospedadores perfectos para dicho parásito pero solamente manifiestan lesiones cutáneas, por lo que para los felinos no es una enfermedad grave.

¿Cuáles son los síntomas de la Leishmaniosis?

Los síntomas de la Leishmaniosis son altamente variados, por lo que muchas veces se pueden confundir con otras enfermedades. Es muy importante saber eso puesto que, a la mínima duda, es necesario acudir a un veterinario.

Existen diferentes tipos de síntomas que se pueden clasificar en función de las zonas en las que afecta a nuestro perro.

Uno de los primeros síntomas que se pueden observar si un perro ha contraído la Leishmaniosis es de índole cutáneo, a través de la caída del pelo del animal, sobre todo en orejas y alrededor de los ojos.

Otros síntomas cutáneos de la Leishmaniosis canina se refieren a la hiperqueratosis, caracterizada por la aparición de grietas en hocicos, descamación o despigmentación, así como úlceras superficiales o excesivo alargamiento de uñas.

También se pueden apreciar numerosos síntomas relacionados con enfermedades de carácter visceral.

Es decir, afectan a los órganos internos del perro y se pueden determinar al apreciar adelgazamiento, anemias, pérdida de apetito, diarrea y vómitos, así como exceso de fatiga al hacer ejercicio e incluso mediante el sangrado de la nariz. Puede incluso encontrarse fallos de insuficiencia renal debido a un exceso de sed o de orina.

Además, otros signos que nos pueden ayudar a determinar que nuestro perro padece Leishamniosis es la conjuntivitis, molestias de carácter nervioso o dolores en los músculos y articulaciones.

¿Qué hago si creo que mi perro tiene esta enfermedad?

En primer lugar, si detectas alguno de los síntomas antes mencionados y crees que puede estar contagiado por Leishmaniosis, debes llevar al perro rápidamente al veterinario para poder realizarle un análisis de sangre. Es imprescindible coger la enfermedad lo antes posible, por lo que a la menor duda acude a tu veterinario de cabecera.

El periodo de incubación de la enfermedad es de 3 a 18 meses, incluso puede tener el parásito durante años y no despertar hasta más adelante. Esta enfermedad, por desgracia y por el momento, no tiene cura, por lo que no desaparece la enfermedad ya que el parásito vivirá en el organismo del perro toda su vida. El tratamiento que se utiliza en estos casos es mediante inyecciones durante varias semanas, pero lo único que puede hacer es disminuir los síntomas de la enfermedad, no curarlo.

No obstante, el perro después del tratamiento tendrá que llevar una serie de revisiones, ya que los síntomas podrían volver a aparecer en cualquier momento. Es muy importante llevar al perro al veterinario para aplicarle tratamiento, ya que la mayoría de perros que contraen la enfermedad y no son tratados acaban muriendo.

¿Cómo evitar el riesgo de contagio?

Si el animal no recibe ningún tipo de protección, el riesgo de contagio puede pasar de un 3% a un 18%, aumentando en aquellas zonas rurales y periurbanas, así como en las regiones cálidas y en aquellos casos en los que las personas pasean a sus mascotas al anochecer. Lo aconsejable es que en el periodo estival el perro no pasee desde el atardecer hasta el anochecer.

¿Cómo protejo a mi perro?

En la medida de lo posible, se pueden utilizar insecticidas para poder eliminar aquellos mosquitos que hayan entrado en casa.

Lo realmente importante es utilizar medios que prevengan la picadura directa al perro. No hay un remedio que tenga un 100% de efectividad pero sí que hay en el mercado diferentes soluciones con un alto porcentaje de capacidad contra esta enfermedad.

¿Existe una vacuna contra la Leishmaniosis?

Uno de los principales problemas de esta enfermedad canina ha sido que no existía una vacuna contra la misma.

Si bien es cierto que hace cuatro años se presento una vacuna contra la Leishmaniosis y que tenía un 70% de eficacia, siempre ha habido cierta desconfianza ante este tratamiento.

Entre las desventajas de la vacuna, podemos encontrar que sólo era aplicable a perros con edades superiores a los seis meses de edad y menores a los diez años, además de perros que pesaran más de 10 kilos, por lo que no se podía vacunar a muchos de los peros pequeños.

Por si fuera poco, los efectos secundarios dividieron a muchas personas acerca de su implantación.

Sin embargo, hace unos meses se presentó una nueva vacuna denominada “Letifend” que ha conseguido corregir diversos errores de la anterior fórmula.

Así, la nueva fórmula ha sido creada sin que se incluyan ni fragmentos de Leishmania o de parásitos muertos, a diferencia que sucedía con la anterior, por lo que la nueva vacuna ya no produce efectos secundarios de gran calado.

Aquí podéis ver más información sobre esta vacuna contra la Leishmaniosis.

También se comercializan una serie de productos en spray, pipetas o collares que dotan al animal de cierta protección, actuando como repelentes que previenen de la posible picadura.

Sabemos que la Leishmaniosis en los perros es excesivamente compleja y tiene consecuencias realmente graves, por lo que esperamos que se os hayan disipado todas las dudas acerca de la Leishmaniosis canina.

Si crees que nos hemos dejado algo en el tintero o todavía te quedan dudas, coméntanoslo y trataremos de responderte.

*Advertencia. El artículo de Rexpetfood.com muestra opiniones y recomendaciones del equipo profesional de Agroveco, no son diagnósticos. Para cada caso o problema particular, os recomendamos que contactéis con un profesional que haga el diagnóstico “in situ”.

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5 comments

Ola mi perro está bastante mal empezó por dentro de las orejas con un color feo como de barro y a los días vi k le aumento por toda la cara e cuerpo lo lleve al veterinario le icieron analítica y a salido k tiñen lismania le afectado a anemia y placas bajas a nada más de momento.oy estaba muy flojo le an mandado antibiótico unas pastillas de pr vida y k consiga unas inyecciones para ponérsela durante un mes .mi perro no está bien oy a vomitado y con un poco de sangre la veterinaria me a dicho k es por las plaquetas va mi pregunta.amo a mi animal sobre toda las cosas lo amo estamos sufriendo todos en casa sobre todo el crees sinceramente k va a mejorar por k lo primero es el no quiero que sufra tanto y que le podría pasar más .mis hijas cada día lloran de ver a su perrito con esos ojos ese color y esa caída de pelo tan abundante de estar dan Delgado es penoso verlo yo estoy haciendo lo k puedo y no sé que es lo mejor para mi príncipe ayudenme por favor que seis lo mejor para el

La leishmania es una enfermedad que si se detecta a tiempo con un tratamiento adecuado en muchas ocasiones tiene un buen pronóstico. Hace falta algo de tiempo y aplicar el tratamiento adecuadamente.
El veterinario que lleve el caso le podrá dar más pistas sobre el pronóstico.

Si se pondrá bien si le tratas y llevas a sus revisiones. Al mío le paso tb y con paciencia (Yo ya me desesperaba). ahora está estupendamente. Sólo hay q medicar e ir al veterinario

¡¡¡¡Ojo que ha salido una vacuna mucho mejor que la anteriormente hace solamente dos meses y protege un setenta por ciento ¡¡¡¡..

Tienes toda la razón, hace unos meses se presentó una nueva vacuna contra la Leishmaniosis. Lo hemos actualizado en el post.

¿Qué es la leishmaniasis y cómo se contagia?

Leishmaniasis es el término médico utilizado para nombrar la enfermedad causada por el protozoo parásito Leishmania. Se puede clasificar en dos tipos: una reacción cutánea (piel) o una reacción visceral (órgano abdominal), también conocida como fiebre negra, la forma más grave de leishmaniasis.

Se han identificado más de 23 especies de Leishmania, la mayoría de las cuales son zoonóticas. El parásito Leishmania, también conocido como L chagasi, afecta a los animales domésticos. Los perros son el organismo principal de la leishmaniasis causada por L infantum, que es potencialmente mortal en animales y personas. Los gatos, caballos y otros mamíferos también se pueden infectar por el virus. La enfermedad en gatos es más rara que en perros y puede manifestarse también en órganos cutáneos o viscerales.

La infección por Leishmania se manifiesta especialmente en la cuenca del Mediterráneo, Portugal y España. También se han confirmado casos esporádicos en Suiza, el norte de Francia y los Países Bajos.

¿Se puede dar en humanos?

Es importante tener en cuenta que la leishmaniasis es una infección zoonótica y los organismos que residen en las lesiones pueden transmitirse a los humanos. La leishmaniasis se transmite al ser humano a través de una picadura, en este caso por la hembra infectante que, previamente, ha ingerido sangre de un organismo infectado con los parásitos.

Los flebótomos hembras requieren sangre para poder reproducirse. Por ello, después de alimentarse del organismo infectado, los parásitos ingeridos junto a la sangre se multiplican en pocos días en el intestino humano para, posteriormente, migrar hacia la proboscis o trompa del insecto para ser inoculados con la picadura.

Una vez que estos microorganismos se introducen por el insecto en la piel de una persona sana, inmediatamente se captan por los macrófagos (unas células del sistema inmunitario) y se multiplican en el interior de estas células hasta que las destruyen, momento en el que salen a colonizar a nuevos macrófagos.

La infección entre personas también se puede dar a partir de parásitos que el insecto ha tomado de otro huésped humano, que es lo que se conoce como ciclo antroponótico, sin embargo, este tipo de transmisión es poco frecuente, al igual que los casos reportados por transfusión sanguínea, trasplante de órganos y contacto sexual.

Los esfuerzos para controlar la leishmaniosis canina y la enfermedad humana en áreas endémicas se centran en interrumpir la transmisión de la infección y prevenir la infección canina a nivel de la población.

Período de incubación de la leishmania

La infección se adquiere cuando las moscas de la arena transmiten los parásitos flagelados a la piel del animal. El período de incubación de la infección para que se manifiesten los síntomas es generalmente entre un mes y varios años. En los perro, se propaga por todo el cuerpo a la mayoría de los órganos, la insuficiencia renal (riñón) es la causa más común de muerte y prácticamente todos los perros infectados desarrollan enfermedades viscerales o sistémicas.

Hasta el 90 % de los perros infectados también tendrán afectaciones en la piel. No hay edad, género o predilección de la raza, sin embargo, los machos son más propensos a tener una reacción visceral. Los principales sistemas de órganos afectados son: la piel, los riñones, el bazo, el hígado, los ojos y las articulaciones. También suele haber una reacción en la piel y pérdida de cabello. Hay una marcada tendencia a la hemorragia.

Tipos de síntomas que puedes ver en tu perro

A continuación, te mostramos una lista con los distintos síntomas que pueden hacerte sospechar que tu perro ha cogido el virus:

  • Estado nutritivo deficiente hasta la caquexia.
  • Atrofia muscular.
  • Letargia.
  • Mucosas pál >Viscerales (que afectan a los órganos internos)

Afecta a los órganos de la cavidad abdominal.

  • Pérdida de peso severa.
  • Pérdida del apetito (anorexia).
  • Diarrea.
  • Heces alquitranadas (menos comunes).
  • Vómito.
  • Sangrado de nariz.
  • Intolerancia al ejercicio.

Cutáneos (que afectan a la piel)

  • Hiperqueratosis: hallazgo más prominente.
  • Escamas ep >Oculares
  • Lesiones palpebrales.
  • Lesiones conjuntivales difusas o nodulares, lesiones corneales (queratitis nodular, querato conjuntivitis o queratitis seca).
  • Lesiones de la esclera (epiescleritis o escleritis difusa o nodular), glaucoma. Estas lesiones pueden conducir a un glaucoma o a una panoftalmia, por tanto incluso a la ceguera.

Otros síntomas

Otros signos y síntomas asociados con la leishmaniasis incluyen:

  • Linfadenopatía: enfermedad de los ganglios linfáticos con lesiones cutáneas en el 90 % de los casos.
  • Adelgazamiento.
  • Signos de insuficiencia renal: micción excesiva, sed excesiva y vómitos posibles.
  • Neuralgia: trastorno doloroso de los nervios.
  • Dolor en las articulaciones.
  • Inflamación de los músculos.
  • Lesiones osteolíticas: un área punzada con pérd >

En este post encontrarás todo lo que necesitas saber sobre las garrapatas.

Diagnóstico y tratamiento de la leishmaniasis

El veterinario realizará un examen físico completo en el perro, teniendo en cuenta el historial de los síntomas y los posibles incidentes que podrían haber llevado a esta condición. Se realizará un perfil completo de la sangre, incluido un perfil químico de la sangre, un hemograma y un análisis de orina.

En toda la historia médica, la leishmaniasis se diagnostica especialmente en viajes recientes a un área con leishmaniasis endémica y signos clínicos. Los exámenes de sangre y orina generalmente se realizan junto con biopsias de tejido.

La mayoría de los perros con leishmaniasis tienen altos niveles de proteínas y gammaglobulina, así como una alta actividad de las enzimas hepáticas. Aun así, el veterinario deberá eliminar la fiebre por garrapatas como la causa de los síntomas, y puede realizar una prueba específica de lupus para descartar o confirmar como una de las causas.

A menos que el perro esté extremadamente enfermo, se le tratará como paciente ambulatorio. Si está demacrado y tiene una infección crónica, es posible que se deba considerar la eutanasia porque el pronóstico es muy malo para estos animales. Si el perro no está gravemente infectado, el veterinario le recetará una dieta de proteínas de alta calidad, una que está diseñada específicamente para la insuficiencia renal.

Estos organismos no serán eliminados por completo y la recaída, que requiere tratamiento, es inevitable. Sin embargo, existen medicamentos que pueden ser útiles para tratar los síntomas y para tratar la enfermedad. El veterinario es el que aconsejará sobre cuál es el mejor tratamiento.

El especialista va a monitorear al perro para revisar si existe una mejoría clínica y para la identificación de organismos en las biopsias repetidas. Se puede esperar una recaída de algunos meses a un año después de la terapia inicial. El veterinario, aun así, va a volver a revisar la condición del perro al menos cada dos meses después de completar el tratamiento inicial.

El pronóstico para una mascota diagnosticada con leishmaniasis es muy grave. La mayoría de los perros mueren por insuficiencia renal. Las mascotas gravemente enfermas pueden no ser capaces de someterse a un tratamiento.

La prevención, la mejor solución

Es muy importante prevenir en las diferentes épocas del año y horas del día de más actividad del mosquito. Existen actualmente varios productos como repelentes en pipetas, collares o incluso vacunas que se pueden administrar a las mascotas para protegerlas, pero siempre bajo prescripción veterinaria.

Los insecticidas específicos tópicos como repelentes reducen eficazmente las picaduras de moscas de arena y la transmisión de enfermedades. Se ha demostrado que un collar impregnado con deltametrina y una formulación puntual de permetrina e imidacloprid confieren protección contra las picaduras de la mosca de la arena.

La aplicación de insecticidas como protección se recomienda para perros en áreas endémicas de Leishmania, perros que viajan a sitios de infección y perros infectados (para reducir la transmisión potencial).

Las vacunas comerciales de fracción purificada contra la leishmaniosis canina se comercializan en Europa y Brasil. Mientras tanto, otras vacunas están en desarrollo. La enfermedad se puede prevenir con vacunas que se pueden aplicar a los cachorros sanos a partir de los seis meses de edad. Esta vacuna desarrolla inmunidad celular, enseñando al sistema inmune a defenderse correctamente del parásito para que las células destruyan la enfermedad, por lo que la vacuna protegerá al perro cuando le pique un mosquito infectado. Se necesitan tres dosis el primer año de vacunación y se debe volver a vacunar cada año.

Hay que tener en cuenta que los perros portadores del virus no se pueden vacunar porque, en ese caso, la vacuna no los curará. También recalcamos que los animales solo pueden vacunarse si tienen un buen estado de salud: además, las hembras en embarazo tampoco pueden vacunarse.

La prevención de la leishmaniosis en perros no solo se puede llevar a cabo a través de la vacunación, sino también con controles anuales de exámenes de sangre en regiones de alto riesgo para contraer la enfermedad, especialmente en zonas húmedas y en meses de mucho calor. Si quieres conocer el calendario de vacunaciones, sobre todo en cachorros, visita esta web.

Otras medidas de prevención

También existen otras medidas de prevención y protección como son:

  • Colocar a los perros collares antiparasitarios repelentes de mosquitos.
  • Usar regularmente productos antiparasitarios externos, que también actúan como repelentes.
  • Fumigar en zonas con mayor actividad de mosquitos.
  • Usar velas o espirales en las terrazas que espantan a los mosquitos.
  • Dentro de las casas es mejor usar enchufes que protejan a toda la familia como insecticidas eléctricos.
  • Evitar visitar en verano zonas húmedas y pantanosas.
  • Usar mosquiteras en las ventanas de las casas de campo y playa.
  • No pasear con la mascota cerca de los ríos o zonas húmedas al atardecer, ya que aumenta la actividad de los mosquitos a esas horas cuando comienza a caer la noche.
  • Casi siempre la actividad de los mosquitos aumenta durante la noche, así que es mejor que el animal duerma dentro de casa.

Por último, no olvides acudir a un veterinario de confianza y solicitar información sobre la incidencia de esta enfermedad en la localidad donde resides: acude a él para más información sobre el tratamiento si tu perro padece leishmaniasis. Si quieres conocer más sobre la Leishmaniasis puedes echarle un vistazo aquí a la web de la Comunidad de Madrid.

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