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Embarazo de la perra, cinco riesgos que hay que evitar

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La llegada de los perritos va a ser muy emocionante y agotadora, tanto para tu perra como para ti. Aunque es maravilloso dar la bienvenida a tu hogar a unas adorables bolitas de pelo, para la nueva mamá va a ser un trabajo duro gestar, parir y cuidar de una camada traviesa.

Por tanto, es muy importante que te asegures de que su comida contiene todos los nutrientes que necesita. Comer adecuadamente garantizará que tanto la mamá como sus cachorros estén sanos y felices.

Aunque la comida formulada para adultos es estupenda para su dieta habitual, durante la gestación necesitará una aportación adicional de nutrientes, sobre todo si está esperando una camada grande.

as futuras mamás necesitan mayor cantidad de energía y de proteínas, presentes ambas en una comida de buena calidad para cachorros. Alimentar a tu perra embarazada con una fórmula para cachorros proporcionará el apoyo nutritivo que tu mascota necesita durante y después de la gestación.,

El estado físico de tu perra (y cualquier otra cuestión médica) puede influir en sus necesidades nutricionales durante la gestación. Puedes conocer mejor el estado físico de tu perra con nuestra herramienta de acondicionamiento físico.

¿Por qué debo alimentar a mi perra con comida para cachorros durante la gestación?

La comida para cachorros es más rica en nutrientes fundamentales y proporciona más energía que la comida formulada para adultos. Además, es más fácil de digerir. Es importante tener todo esto en cuenta a la hora de alimentar a perras gestantes.

Alimentar a tu perra con una fórmula para cachorros desde las semanas 3-4 de gestación la ayudará a mantenerse fuerte, y a pasar los nutrientes a sus cachorros a través de la leche materna.

Debes ir introduciendo la nueva comida en su dieta progresivamente, para dar tiempo a que su sistema digestivo se adapte. Empieza por introducir la comida para cachorros en su fórmula habitual, un poco cada vez, durante aproximadamente una semana, hasta haber sustituido completamente una comida por otra.

Ten en cuenta el tamaño y las preferencias de tu perra al elegir la comida para cachorros que le vas a dar.

Por porción, la comida seca contiene mayor número de calorías que la comida húmeda. Por tanto, si la dieta de tu perra consiste únicamente en comida húmeda, tendrás que darle de comer más veces (o en raciones más grandes) para asegurarte de que obtenga la energía adicional que necesita, sobre todo si se trata de una raza de tamaño grande. También puedes probar a mezclar su comida húmeda con un poco de comida seca para darle lo mejor de ambas.

Asegúrate de que tenga siempre fácil acceso a abundante agua potable limpia y fresca para mantenerse hidratada, sobre todo si vas a utilizar una fórmula de comida seca durante su gestación.

¿Qué cantidad de comida debo dar a una perra embarazada?

En la alimentación de perras gestantes, mantén el tamaño habitual de su ración durante las primeras semanas de la gestación. Durante estas primeras fases, tu perra puede alejarse de la comida o padecer pequeñas náuseas o vómitos, similares a las "náuseas del embarazo" humanas. Aunque pueda parecer preocupante, no lo es: se trata de un proceso totalmente normal. No obstante, si te preocupa su pérdida de apetito o si sigue teniendo molestias, acude al veterinario.

Empieza a aumentar su ingesta de alimentos, poco a poco, a partir de la quinta semana de gestación. Aumenta un poco el tamaño de su ración cada semana, de modo que para la novena semana el tamaño de la ración sea aproximadamente un tercio mayor que el normal. Para entonces, el peso de la mamá habrá aumentado alrededor de un 25%, o incluso más si está esperando una camada grande.

Mide y controla las raciones para evitar que coma demasiado y desarrolle obesidad, ya que esto causaría problemas durante la gestación y el parto. Si te preocupa el peso de tu mascota durante la gestación, acude a tu veterinario.

Lo mejor es alimentar a tu perra gestante con raciones pequeñas y frecuentes en las últimas fases de la gestación, ya que una barriguita llena de cachorros no tendrá mucho espacio para la comida.

¿Qué cantidad de comida debo dar a una perra durante el periodo de lactancia?

Alimentar a su camada recién nacida es un trabajo duro para la mamá, ya que sus cachorros necesitan un montón de leche materna nutritiva para crecer fuertes y sanos. De hecho, ¿sabías que las perras producen más leche para sus cachorros que las mujeres para nuestros bebés?

Para ayudarla a conseguir la energía adicional que necesita para amamantar a su hambrienta camada, sigue alimentándola con la fórmula para cachorros que empezó a comer durante la gestación. Su mayor contenido calórico y los nutrientes añadidos le aportarán resistencia y le ayudarán a producir leche de alta calidad para sus perritos.

Durante las semanas 1-3 de lactancia, aumenta sus comidas diarias de dos a tres. En la cuarta semana (cuando su producción de leche alcance su fase máxima), sube a cuatro comidas diarias. El tamaño de la ración de cada una de estas comidas debe aumentar del siguiente modo durante la lactancia:

  • Primera semana: 150% de su ración habitual
  • Segunda semana: 200% de su ración habitual
  • Tercera semana: 300% de su ración habitual

La cantidad y frecuencia de comidas de tu perra durante la lactancia dependerá de su raza y del tamaño de su camada. Si está amamantando una camada de más de cuatro perritos, necesitará tanta energía que quizá lo mejor sea permitirle un acceso constante a la comida.

Las nuevas mamás amamantarán a su camada durante aproximadamente 6-8 semanas, pero los cachorros pueden empezar a probar la comida sólida a partir de las 3-4 semanas de edad. A medida que los cachorros se vayan destetando, reduce gradualmente la ingesta de comida de la mamá, hasta alcanzar de nuevo la cantidad previa a la gestación.

Si tienes dudas sobre la alimentación en esta importante etapa, habla con tu veterinario sobre la alimentación de tu perra gestante durante todas las fases de la gestación y la lactancia.

1. Las temperaturas extremas durante el embarazo de la perra

Tanto el frío como el calor extremos son perjudiciales para cualquier perro y, aún más, para una hembra canina embarazada. El frío extremo puede provocar que enferme y entonces se mostrará inapetente y decaída, lo que se traducirá en una pérdida de apetito en la perra gestante.

La mejor manera de prevenir que la hembra embarazada enferme en invierno es protegerla de las bajas temperaturas. Los cambios bruscos son desaconsejables para la perra gestante, por lo que se debe abrigarla durante sus salidas al exterior en invierno.

El calor extremo del verano es igual de perjudicial que las temperaturas muy bajas. El mortal golpe de calor en el perro es más probable entre determinados segmentos de la población canina, como las hembras embarazadas, los cachorros, los canes que padecen enfermedades del corazón o respiratorias y los canes ancianos.

Las perras preñadas tienen un metabolismo más acelerado de lo habitual. Por ello, durante el verano, es recomendable que dispongan siempre de sombra y agua fresca.

2. La perra debe tener siempre agua fresca

Una hidratación adecuada ayuda a la hembra embarazada a regular su temperatura corporal

La hidratación adecuada ayuda a la hembra embarazada a regular su temperatura corporal. Una perra gestante puede beber toda el agua que necesite. Al igual que el resto de canes, siempre debe tener disponible agua limpia y fresca (más templada que fría).

3. La obesidad es peligrosa durante el embarazo de la perra

La obesidad y el sobrepeso no son nada recomendables para una hembra canina gestante. El exceso de grasa aumenta el riesgo de tener dificultades al expulsar a los cachorros por el canal de parto (distocia).

Según José Capacés, veterinario, "el exceso de grasa abdominal dificulta la contracción de los músculos durante el parto".

La perra debe tener un peso ajustado a su tamaño, edad y raza antes de comenzar la gestación.

4. El sedentarismo no beneficia a la hembra preñada

El sedentarismo y la obesidad causan problemas durante el parto de la perra

El sedentarismo provoca obesidad y sobrepeso que se traducirá en problemas articulares y cardiorespiratorios. Una perra gestante puede pasear, jugar y correr, a menos que el veterinario indique lo contrario. Es lo que sucede cuando hay riesgo de aborto o de rotura de útero.

Hasta los 45 días de preñez, la perra no estará voluminosa ni se sentirá más torpe o molesta. Los paseos y juegos moderados ayudan a mantener su salud física, a tonificar sus músculos y a mejorar su estado anímico.

¿Por qué mi perra embarazada no come?

Como siempre decimos, antes de intentar solucionar un problema, debemos buscar la causa. En este caso, es esencial dictaminar cuáles son las razones que llevan a que nuestra perra no quiera comer.

Lo primero que hay que entender es que, aunque es una perra, su embarazo no difiere mucho del del ser humano. Por tanto, sus hormonas se revolucionan, las náuseas aparecen, la pesadez, el calor y otros muchos factores influyen en su ánimo y su apetito.

Así que, debido a estos motivos, es muy probable que una perra embarazada no quiera comer durante unas horas o incluso unos días. Esto no debería alarmarnos más de la cuenta. Las náuseas, especialmente, son unos de los principales motivos por los que nuestra mascota rechazaría la comida. Es normal, ¿o acaso tú comes cuando tienes ganas de vomitar?

Claro, estos síntomas serán normales siempre y cuando aparezcan después de la tercera semana de embarazo. Si pasa antes, es mejor que acudas al veterinario, pues la causa podría ser más grave.

Otra de las razones podría ser que como su actividad física disminuye, sus porciones de comida también lo hacen. Cuando miras su cuenco verás que come menos de lo habitual, pero esto no tiene por qué ser un problema mayor. También pudiera ser que debido a los cambios sufridos en su cuerpo ya no le guste el pienso que le das.

Qué hago si mi perra embarazada no quiere comer

Una vez que hemos identificado algunas de las causas más conocidas por las que una perra embarazada no come, es hora de pasar a la acción para solucionar el problema. Aunque algunas de las causas no son de mayor preocupación, sí es cierto que, pasado un tiempo, esto se torna un peligro para las mamás y los bebés, así que es nuestro momento para pasar a la acción.

Estos son algunos consejos que puedes seguir si tu perra embarazada no come:

  • Ponle raciones más pequeñas. Ya sabes que las embarazadas a veces cogen asco, por decirlo de alguna manera, a la comida. Es posible que si tu perra pasa por un momento así, y ve demasiada comida en su plato, le dé náuseas y no quiera ni acercarse. Podrías ponerle raciones pequeñas en varias tomas al día.
  • Cambia el pienso. Si crees que puede ser que ya no le guste el pienso, intenta buscar otro de diferente sabor. Si el que tiene es de pollo, cambia a ternera o pescado. Pregunta en una tienda veterinaria para que te aconsejen un pienso especializado en perras preñadas.
  • Prueba con la dieta blanda. Si aun después de haber cambiado el pienso, tu perra embarazada no come, intenta con la dieta BARF. Quizá un cambio es lo que necesita.
  • Limpia sus comederos. Tanto el comedero como el bebedero deben estar limpios y tener siempre comida y agua fresca. Las embarazadas se vuelven más delicadas con el asunto de la limpieza.
  • Intenta que haga ejercicio. Si crees que simplemente come menos de lo habitual, es posible que sea por falta de ejercicio. Pasear no es malo para las perras embarazadas, sino todo lo contrario. Date largos paseos a ritmo lento con ella y observa si esto aumenta su apetito.
  • Llévala al veterinario. Si tras probar todas estas medidas no consigues resultados, lleva a la perrita al veterinario, especialmente si ya han pasado 24 horas desde la última comida. En el caso de beber, hazlo antes de que transcurra este tiempo, pues podría deshidratarse.

Tranquilo, con un poco de empeño puedes conseguir que tu perra coma y, si no, ya sabes que los veterinarios están especializados en cualquier tipo de problema que nuestra mascota pudiera presentar. Toma buena nota de estos consejos y todo se habrá quedado en un leve susto.

Otras causas de pérd >

Además de las náuseas, una perra embarazada puede dejar de comer por otros motivos que conviene conocer para hacer frente a esta situación:

  • Es posible que suspreferencias alimentariashayan cambiado y esté esperando más cambios en el menú o bien un alimento más suculento.
  • Si existe sedentarismo, en ausencia de ejercicio físico no se provocará el estímulo necesario para despertar el apetito.
  • Una perra embarazada puede dejar de comer porque se le dé una toma excesiva de alimento, en este caso no responderá con apetito a la toma posterior.
  • Problemas estomacales, especialmente si los mismos ya se habían dado de forma previa al embarazo.

¿Qué puedo hacer para estimular el apetito de mi perra embarazada?

A continuación, te brindamos algunos sencillos consejos que te ayudarán a que tu perra vuelva a recuperar unos buenos hábitos de alimentación a pesar de la situación distinta que provoca el embarazo en su organismo:

  • Es posible cambiar de forma más frecuente la alimentación. Si no queremos emprender esta acción será necesario que nunca cambiemos la comida habitual, solo así la perra entenderá que eso es lo que debe comer, de lo contrario su comportamiento será muy similar al de un niño que sabe que va a ser premiado con un postre.
  • Es importante mantener una rutina, es decir, darle de comer siempre a las mismas horas y preferiblemente después del paseo, ya que así el apetito se encontrará más estimulado. En relación con este punto, puedes consultar nuestro artículo sobre "¿Pasear al perro antes o después de comer?" e informarte de todo, no solo para esta etapa de tu perra, sino para establecer las mejores rutinas.
  • No debemos dejar en el comedero el alimento que no haya tomado la perra, es decir, si pasados 10 minutos no ha comido más, entonces es momento de retirarle la comida hasta la próxima toma.

Si a pesar de emprender estas acciones el apetito de la perra no mejora, es importante acudir al veterinario, ya que el mismo puede recomendarte la utilización de algún complemento nutricional, el cual seguramente deba retirarse una vez el animal recupere su normal apetito.

Si deseas leer más artículos parecidos a ¿Por qué mi perra embarazada no quiere comer?, te recomendamos que entres en nuestra sección de Gestación.

Video: Cuidados que necesita una perra embarazada - Veterinario Online (Septiembre 2020).

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