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Moquillo en hurones - Síntomas y tratamiento

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Estefany White. Veterinaria - ISSN 2529-895X

En esta página sobre mamíferos

Cuando se tiene un hurón como mascota, es importante investigar y orientarse un poco acerca de ellos, sus cuidados, alimentación y prevención de enfermedades, pues son animales muy susceptibles a ciertos problemas virales que afectan a su salud y calidad de vida, incluso pueden llegar a causar su muerte si no se les facilita un mantenimiento adecuado. En este artículo hablamos del moquillo en hurones, una enfermedad de suma gravedad para el animal.

Los hurones son animales de compañía pertenecientes al orden de los carnívoros al igual que los perros, aunque se integran en la familia Mustelidae, por lo que algunas de las enfermedades virales que afectan a los cánidos también pueden afectar a los mustélidos, concretamente a la subespecie de elección como animal doméstico denominada Mustela putorius furo.

Entre estas enfermedades, la más común que se puede encontrar es el distemper, enfermedad de Carré o más conocida como moquillo canino, la cual es una afección producida por un virus de la familia Paramixoviridae, que presenta cepas muy diversas, sumamente contagiosas y especialmente mortales para los hurones.

¿Cuál es la causa principal del moquillo en hurones?

La causa principal por la que un hurón puede enfermar de distemper o moquillo canino es el contacto directo con otro hurón, cánido o animal carnívoro salvaje que sea portador del virus de moquillo, también el contacto con secreciones o aerosoles expulsados por estos individuos en orina, secreciones oculares y nasales, heces, que hace que un animal contaminado con el virus del moquillo canino contagie a un hurón sano.

Gracias a estudios actuales se ha demostrado que los fómites u objetos inanimados son una fuente de contagio importante, ya que el virus puede sobrevivir desde minutos hasta horas en cualquier objeto, ya sea los zapatos del propietario del hurón si entra en contacto con alguna secreción como orina o heces contaminadas, la mesa de exploración de la clínica o los guantes del veterinario.

La tasa de mortalidad en las especies que comprende la familia Mustelidae (hurones) alcanza el 100%, debido a la alta susceptibilidad que presentan los hurones ante el virus causante del distemper, puede afectar a hurones de cualquier edad sobre todo si no están vacunados correctamente. El moquillo en hurones es una enfermedad que causa daños a nivel gastrointestinal y en sistema nervioso, comprendiendo una signología variada e incluso combinada.

Síntomas del moquillo en hurones

Los síntomas principales de moquillo en hurones se manifiestan a nivel gastrointestinal y del sistema nervioso. En el primero de los casos, la enfermedad del moquillo o distemper en un hurón es apreciable mediante los siguientes signos clínicos:

– Presencia de secreciones nasales y oculares mucopurulentas.

– Dolor en ojos y dificultad para abrirlos.

– Falta de apetito.

– Indiferencia a realizar actividades comunes.

– Hiperqueratosis (endurecimiento) de las almohadillas.

– Fiebre (más de 39.5 °C).

– Piel irritada alrededor del ano.

Si el virus afecta al sistema nervioso también se pueden presentar convulsiones, temblores constantes, estado de coma y por último la muerte del hurón.

Diagnosticando la enfermedad de moquillo en el hurón

Los signos presentes en la enfermedad del moquillo en hurones son variados, pero al advertir cualquiera de ellos habrá que acudir al veterinario rápidamente. Mediante la historia clínica del paciente, con los antecedentes de vacunación y exposición al virus, además del examen físico y pruebas de laboratorio, podrá realizar el diagnostico adecuado, valiéndose de química sanguínea, biometría hemática, pruebas de inmunofluorescencia realizada con secreciones de mucosas, conjuntiva o sangre, que ayudan a detectar los anticuerpos presentes en las células, especialmente si la enfermedad está apenas comenzando, aunque en muchas ocasiones no se pueden descartar resultados de falsos positivos.

Un diagnóstico post mortem positivo de moquillo en hurones puede llevarse a cabo al obtener muestras de nódulos linfáticos y cerebelo, así como histopatología de las células dañadas por el virus del distemper en tráquea, sistema urinario, sistema digestivo, piel, glándulas salivales y bazo.

Como ya se mencionó, el moquillo en hurones es una enfermedad viral altamente mortal y una vez que el virus ha invadido el organismo no hay marcha atrás, ya que no existe un tratamiento para poder curarla.

Solamente se puede facilitar al hurón un tratamiento de soporte o paliativo para disminuir los signos y con esto mejorar su estado y calidad de vida siempre que esté mostrando una evolución favorable, evitando infecciones secundarias y malestar al animal. Entre los medicamentos que se pueden prescribir al hurón contagiado están los antibióticos, antipiréticos, inmunoestimulantes, la fluidoterapia, ungüentos para sus almohadillas como la sulfadiacina de plata y una dieta enteral de alta calidad, en muchas de las veces asistida por el propietario y con estricta vigilancia del veterinario que lo esté tratando.

A pesar de que el mustélido esté llevando un tratamiento de soporte, el propietario debe tener muy presente que al tratarse de un virus tan agresivo el hurón podría fallecer en cualquier momento.

Pero una vez que la signología nerviosa ha comenzado, no se puede hacer más por el hurón, ya que el virus alcanzó al sistema nervioso y los signos neurológicos no se controlan tan fácilmente, por lo que para evitar sufrimiento al hurón es mejor tomar la importante decisión de darle una muerte sin sufrimiento (eutanasia), pues la enfermedad ya se encuentra demasiado avanzada y es deseable que el animal no sufra. No hay que olvidar que la eutanasia es un acto clínico, por consiguiente el veterinario es la única persona capacitada legalmente para llevarlo a cabo, sin olvidar que posee medios y cualificación para que se realice de manera humanitaria.

Prevención del moquillo en hurones

Para prevenir el moquillo en hurones es de suma importancia establecer unas pautas de vacunaciones según criterio veterinario, además precisa de revacunación anual, sus correspondientes desparasitaciones y, en la medida de lo posible, no entrar en contacto con otros hurones ajenos al hogar de la mascota.

¿Cómo se contagia?

El moquillo, también llamado de Carré o distemper, es una enfermedad de origen viral. Es producido por el virus Paramixoviridae, y aunque usualmente se relaciona con los perros, también afecta a otros mamíferos, como los hurones.

El contagio se produce con suma facilidad, pues viaja en el aire, pero también se transmite por contacto directo con el virus. Puede ocurrir cuando tu hurón se encuentra cerca de algún otro animal portador de la enfermedad, ya sea otro hurón, un perro o incluso mapaches, lobos, zorrillos y otras especies, que transmiten el virus a través de las heces, la saliva o las secreciones oculares características del moquillo.

Además, el virus es capaz de sobrevivir durante horas en cualquier objeto, ya sea perteneciente a la mascota infectada, o que tú lo transportes al hogar sin saberlo, por ejemplo cuando pisas orina de un animal infectado o has estado cerca del portador. Inclusive en rocas y suelos pueden conservarse las cepas. De igual forma, las mesas y utensilios veterinarios donde se ha examinado a una mascota con moquillo son potenciales factores de diseminación de la enfermedad. Cualquier hurón no vacunado es susceptible a contraer la enfermedad.

¿Cómo se realiza el diagnóstico?

No se debe esperar a que se manifiesten los síntomas en su totalidad, pues cada minuto cuenta cuando se tratada de moquillo en hurones. Ante los primeros síntomas de fatiga o falta de apetito, es imprescindible acudir al veterinario para realizar el diagnóstico.

médica del animal, incluyendo las vacunas que le han sido aplicadas. Además, un examen físico completo, pruebas de sangre y exámenes de inmunofluorescencia con las secreciones provenientes de la nariz y los ojos.

Tratamiento del moquillo en hurones

Lamentablemente, el moquillo resulta mortal para los hurones el 99% de las veces, solo un 1% llega a sobrevivir. No existe cura ni medicamento específico para la enfermedad, por lo que el tratamiento que se aplica tiene propósitos paliativos, es decir, está destinado a disminuir el dolor y las molestias experimentadas por el hurón.

Se recomiendan antibióticos y antipiréticos, así como también alguna crema o ungüento que pueda mejorar la molestia de las patas. De igual forma, la debilidad impedirá al pequeño mamífero comer, por lo que será necesaria la alimentación asistida basada en líquidos.

Es necesario estar conscientes de que el virus puede empeorar en cualquier momento y atacar el sistema nervioso, en cuyo caso no existe terapia que pueda revertir la inminente cercanía de la muerte. En estos casos, se recomienda la eutanasia, aplicada por un profesional, para evitar el dolor y el sufrimiento al hurón. Para evitar un triste desenlace, es necesario el diagnóstico temprano y aplicar el tratamiento indicado por el veterinario de manera inmediata.

Vacunación y prevención del moquillo en hurones

Por fortuna, es posible proteger a tu hurón del terrible virus del moquillo vacunándolo contra la enfermedad. Existen diferentes tipos de vacunas y sus nombres comerciales varían en cada país, pudiendo llamarse Purevax-D, Maxivac Prima DP, entre muchos otros. Tú veterinario te indicará cuál es la que está disponible.

Si tienes un hurón joven y no sabes si está vacunado, ni tienes forma de saberlo, lo más recomendable es que lo vacunes inmediatamente. Las hembras en período de gestación pueden recibir la vacuna y así le pasarán la protección a sus crías, pero debe aplicarse a partir del día 35 de la fecundación y solo cuando el veterinario así lo recomiende.

Si se ha vacunado a la madre, una vez nacidas las crías estarán protegidas del moquillo solo por las siguientes 9 semanas, a partir de la cual es necesario aplicar la primera dosis correspondiente. Luego, el siguiente refuerzo tocará a los 3 meses, para finalmente necesitar la revacunación solo una vez al año.

En algunos hurones la vacuna puede producir reacciones alérgicas, por lo que se recomienda esperar en el consultorio durante una hora y estar atento en casa por el resto del día.

Parte de la prevención también implica que ni el hurón ni ningún animal de la familia se expongan al contacto con hurones que pudieran estar padeciendo de moquillo. De igual forma, si se tiene una pareja de hurones en casa será necesario separarlos si alguno contrae la enfermedad.

Este artículo es meramente informativo, en ExpertoAnimal.com no tenemos facultad para recetar tratamientos veterinarios ni realizar ningún tipo de diagnóstico. Te invitamos a que lleves a tu mascota al veterinario en el caso de que presente cualquier tipo de condición o malestar.

Si deseas leer más artículos parecidos a Moquillo en hurones - Síntomas y tratamiento, te recomendamos que entres en nuestra sección de Enfermedades víricas.

Qué es el moquillo en hurones

El moquillo siempre ha sido una enfermedad que se ha conocido en perros, y ahora también en hurones. Consiste en una anomalía causada por un virus que se puede contagiar por el aire, o bien por el contacto con animales enfermos.

Desgraciadamente, son muchos los hurones que mueren debido al moquillo, por lo que tú juegas un papel fundamental si quieres que esto no le suceda al tuyo. Lo primordial es estar bien informado.

Las causas del moquillo en hurones

Es un virus de la familia Paramyxoviridae y la principal forma de contagiarse de este es estando en contacto con un animal infectado. Este podría ser otro hurón, un perro o cualquier otro animal salvaje que tenga la enfermedad.

El contacto con heces o secreciones de un animal enfermo podría ser otra causa del moquillo en hurones. De hecho, incluso un objeto que un perro infectado hubiera usado y que luego tu hurón encuentre, enfermaría a tu animal si no han pasado muchas horas entre contacto y contacto. Esto es porque los virus del moquillo pueden sobrevivir incluso horas en el exterior apegados a algo, en este caso un objeto que bien podría ser un juguete.

Incluso tú mismo podrías sin querer contagiar a tu hurón del moquillo. Si visitas a un animal enfermo de este virus y no te desinfectas bien antes de entrar en casa, podrías portar este organismo en tu ropa, tus manos o tus zapatos.

El tratamiento para el moquillo en hurones

No hay un tratamiento explícito para el moquillo en hurones, pero sí un tratamiento para cada uno de sus síntomas. Es por eso que como te decíamos, ante la presencia de alguno de ellos debes acudir al veterinario.

Este tratamiento estará basado en hidratar bien al animal y en aplicar principalmente medicamentos de manera intravenosa y otros fluidos que fortalezcan su sistema inmunitario.

La prevención será la mejor de tus bazas, pero ten cuidado con el contacto que tiene con animales posiblemente infectados y sobre todo sus vacunas al día, especialmente la del moquillo.

Esperamos haberte dado toda la información que necesitas para evitar que tu hurón contraiga esta enfermedad casi mortal. Si actúas a tiempo, tu mascota podría ser uno de ese 0,1% que se salvan.

EL MOQUILLO Y LOS HURONES

¿Quées la enfermedad del moquillo?

El moquillo canino es una enfermedad producida por un virus de la familia Paramixoviridae. Afecta principalmente a perros y hurones, aunque también puede afectar a otras especies como visones o mapaches. Es una enfermedad relativamente frecuente en perros, por lo que el virus está presente en nuestro ambiente de forma constante.

¿Cómo puede mi hurón contagiarse?

El virus se puede transmitir de un animal enfermo o portador a un hurón sano mediante contacto directo entre ellos, ya sea por las secreciones nasales, oculares, heces u orina. También puede contagiarse por el contacto con objetos contaminados con el virus como comederos y bebederos. Además, los propietarios pueden llevar el virus en el calzado o ropa de la calle. Por lo tanto, un hurón que permanezca dentro de casa puede contraer el virus a través de su dueño o de otras personas con las que mantengan contacto.

¿Qué sintomatología provoca?

Tras un periodo de incubación de entre 7 y 10 días, el hurón afectado puede presentar cuadros respiratorios (secreción nasal y ocular, tos, neumonía, descamación del plano nasal, boca y mentón), digestivos (diarreas, anorexia), dermatológicos (hiperqueratosis de las almohadillas, irritación del plano nasal y mentón, dermatitis genital) o neurológicos (desorientación, convulsiones, coma y muerte). No siempre se dan todos los signos clínicos en los animales afectados.

El moquillo tiene una tasa de mortalidad en hurones muy elevada. Por tanto, aunque se instaure tratamiento de soporte, prácticamente el 100% de los hurones afectados de moquillo terminan muriendo (o eutanasiados) debido a esta enfermedad.

Aspecto de un hurón afectado por el virus del moquillo canino.

¿Cómo se previene?

La forma más eficaz de proteger a un hurón frente a esta patologí­a es mediante la vacunación. Una pauta vacunal adecuada permite al hurón, desde temprana edad, presentar una correcta inmunidad frente al virus.

Un hurón cachorro debe empezar a vacunarse a las 6 semanas de edad, cuando las defensas maternales inician su descenso. La primovacunación consiste en 3 dosis, separadas 3 semanas, con revacunación anual.

En España no se comercializan vacunas de moquillo específicas para hurones, aunque las vacunas comercializadas para perros tienen una muy buena eficacia. Las reacciones adversas a la vacuna son raras en nuestra práctica, aun así siempre es recomendable el uso de vacunas que únicamente incluyan moquillo y no otras enfermedades que afectan a perros.

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