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Qué hacer si mi gato está estresado

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Falta de apetito, extraños comportamientos o demasiado sueño podrían ser señales de que tu gato está estresado. Toma nota y ayúdalo.

¿Se ha vuelto introvertido? Los gatos pueden esconder sus emociones al máximo cuando están bajo un período de estrés: “Son enfermos silenciosos”, describe la especialista en conducta animal Pippa Hutchison, en el periódico británico The Guardian.

Atención: falta de apetito. Si, repentinamente, tu felino pierde el interés por comer, entonces podría estar estresado. Por eso, es conveniente que un especialista lo inspeccione, apunta el sitio especializado PetMD.

Problemas estomacales. Si tu mascota sufre de constipación, diarrea o algún otro problema digestivo, también podrías estar ante un signo de estrés. Visita a tu veterinario de confianza, ya que (además del estrés) podría tratarse de otras cuestiones más serias, según la fuente antes mencionada.

¿Se lame demasiado? Si bien es un comportamiento felino bastante común, el hecho de que lo haga hasta dejar la zona sin pelo (con la piel expuesta) no es nada bueno: podría ser otra señal de que sufre de estrés, consigna el mismo sitio.

Maullidos extraños . Un minino que se encuentra ansioso o estresado puede, también, vocalizar más de lo común, según el portal especializado en gatos, Catster. Es decir, si notas que maúlla demasiado o con un cierto tono de queja, entonces ¡atención!

Cuidado con las largas siestas. Un gato que duerme demasiado también podría ser una señal de alerta para cualquier amo. Por eso, no creas que se trata de su propia voluntad y llévalo a un especialista, apunta PetMD. Asimismo, ocúpate de él si lo notas decaído o muy somnoliento.

¿Se ha vuelto agresivo? Si bien algunos se tornan excesivamente introvertidos y hasta llegan a esconderse, según la opinión de la especialista Pippa Hutchison, otros gatos mostrarían una clara agresividad como signo de estrés, informa Catster.

Rascarse demasiado. Si bien puedes observar que se rasca cada tanto, cuando se torna un comportamiento excesivo, también podría significar que está estresado, de acuerdo con PetMD. Recuerda consultar siempre a tu veterinario.

Comportamientos fuera de lo común. Dormir debajo de la cama, hacer sus necesidades por toda la casa o dejar arañazos serían otros clásicos síntomas del gato estresado, según la especialista Hutchison. ¿Otra señal de alerta? Las patas sudorosas.

Más indicios. Un gato que muestre inmovilidad, el cuerpo agazapado, la respiración rápida, los ojos muy abiertos y las pupilas dilatadas también puede estar sufriendo este problema, según apunta el portal de la Organización Internacional para el Cuidado de Gatos de Wiltshire, Inglaterra.

El estrés en gatos

El estrés es un mecanismo absolutamente necesario, por ejemplo, que un gato sufra estrés durante una mudanza lo pone en alerta y le permite poder adaptarse a un nuevo entorno, que un gato sufra estrés cuando otro animal muestra agresividad hacia él le permite huir, en estas situaciones, no es necesaria intervención alguna pues el estrés obedece a una situación que verdaderamente requiere esta respuesta adaptativa.

En los casos que hemos mencionado el estrés se da por un periodo corto que no supone amenaza alguna, el problema viene cuando el gato muestra estrés de forma cotidiana y ante situaciones cotidianas.

El estrés sostenido produce cambios nocivos en el organismo, que van desde la disminución en la respuesta del sistema inmunológico hasta los cambios de comportamiento, entonces es cuando debemos actuar rápidamente si no queremos que la salud de nuestro gato se vea mermada de forma significativa.

Es importante conocer los síntomas principales del estrés en el gato para poder advertir esta situación con la mayor antelación posible.

Visita al veterinario

Un gato estresado puede presentar múltiples problemas de salud, desde enfermedades infecciosas hasta alopecia, alergias y diversos trastornos cutáneos. Por lo tanto, resultará imprescindible que un veterinario valore el estado de salud del gato para iniciar un tratamiento farmacológico en aquellos casos en los que sea necesario.

Otro motivo importante para acudir inicialmente al veterinario es que el estrés puede estar causado por una enfermedad física y es importante descartar que ésta sea la causa subyacente.

Entre los múltiples alimentos balanceados para gatos que podemos encontrar en la actualidad algunos son específicos para apoyar la nutrición en épocas de estrés.

Un organismo estresado tiene requerimientos nutricionales ligeramente distintos y necesita una mayor energía para poder hacer frente al estado de alerta que el estrés provoca, por lo tanto, es muy recomendable cambiar la alimentación del gato para que ésta sea una ayuda extraordinaria en el tratamiento del estrés, que permita, junto a otros recursos, una buena recuperación.

Obviamente, cualquier cambio en la alimentación del gato debe realizarse de forma paulatina para evitar complicaciones digestivas.

Observar a los demás animales del hogar

¿Tu gato convive con otros animales? Esto puede agravar el estrés e incluso ser el causante del mismo. Para determinar cómo influyen los otros animales del hogar en el estrés del gato es necesario observar el comportamiento de los mismos, y también el comportamiento del gato cuando está junto a ellos.

Si detectamos que la compañía de los otros animales agrava el estrés del felino será necesario mantener a los animales separados por un tiempo hasta que el gato se encuentre más recuperado, también puede ser necesario trabajar sobre el comportamiento de las demás mascotas.

Pasa tiempo con tu gato

Diariamente debes encontrar un espacio tranquilo para estar con tu gato durante un buen tiempo. Durante este periodo háblale con voz dulce, bríndale todo tu afecto y juega con él, siempre observando cualquier comportamiento agresivo que pudiera producirse, ya que éstos no deben permitirse.

Jugar con tu gato le brindará a tu mascota una herramienta excelente para gestionar el estrés, ya que el mejor remedio frente a esta afección es mantener al gato activo como una forma de canalizar el estado de alerta que sufre su organismo.El

Tratamiento con terapias naturales

El estrés es una afección que responde especialmente bien a las terapias naturales y esto nos da la oportunidad de mejorar la calidad de vida de nuestro gato de una forma completamente respetuosa con su organismo.

Podemos optar por brindarle a nuestro gato diversos tranquilizantes naturales, como por ejemplo las feromonas, que permiten que el gato sienta el entorno bajo su control y territorio. Otras opciones igualmente adecuadas son las flores de Bach y la homeopatía.

Para aplicar exitosamente estas terapias naturales te recomendamos que lo hagas bajo la supervisión de un veterinario holístico.

Si deseas leer más artículos parecidos a Qué hacer si mi gato está estresado, te recomendamos que entres en nuestra sección de Problemas del comportamiento.

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