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Mascotas sanas, dueГ±os felices y a salvo de posibles contagios

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La zoonosis es la transmisión de enfermedades de los animales a las personas, directa o indirectamente, y cada año provoca miles de infecciones. En la mayoría de los casos se trata de patologías de origen bacteriano, entre las que predomina la salmonelosis, dando lugar a una gastroenteritis. Una de las formas más comunes de contagio es a través de los alimentos, si estos han estado directamente en contacto con las mascotas o indirectamente a través de algún insecto o garrapata portada por el animal. Como las gastroenteritis e infecciones virales por intoxicación alimentaria que provocan suelen ser leves, en casi ningún caso se determina su origen, por lo que oficialmente no se establece una relación con las mascotas.

En estos casos, bastará con tomar algunas medidas de prevención, como pelar los alimentos si se comen crudos, cocerlos bien, extremar la higiene en general, y no romper la cadena del frío. Sin embargo, existen otras enfermedades de transmisión animal más perjudiciales para la salud y que pueden llegar a provocar la muerte debido a la ingesta de toxinas que destruyen las células rojas, provocando así insuficiencias renales agudas, como es el caso del síndrome urémico hemolítico.

Los dueños deben cerciorarse antes de adquirir el animal que no les causa alergiaEl contacto con las mascotas es otro de los factores de riesgo que pueden provocar la zoonosis, por lo que también es recomendable lavarse las manos después de estar con ellos si se desconfía de algún tipo de alergia (en el caso de los dueños no debería haber dudas en este sentido). Estas precauciones están dirigidas sobre todo a los niños pequeños, puesto que su sistema inmunológico es más débil y posiblemente desconozcan si tienen o no alergia, lo que podría provocarles úlceras cutáneas, aunque en un porcentaje bajo de la población infantil.

Reptiles y roedores

Existen casos aislados de enfermedades zoonóticas colectivas provocadas por mascotas poco comunes y que en ocasiones han saltado a los titulares de la prensa, como fue el de quince adolescentes afectados de viruela tras adquirir unos roedores procedentes de Europa del este. Este tipo de dolencias también pueden ser transmitidas por los gatos si están en libertad y tienen ocasión de cazar pequeñas presas, generalmente ratones, que porten algún tipo de infección vírica.Las mordeduras favorecen la transmisión de bacterias, causando inflamación y fiebre

Otra de las formas comunes de trasmisión de enfermedades por las mascotas es a través del contacto con sus heces. Por ello, es conveniente limpiar los terrarios de los reptiles o las jaulas de los pájaros con cierta frecuencia y siempre con guantes de protección. Los excrementos secos son una fuente constante de transmisión de enfermedades, principalmente gripes y neumonías.

Heridas provocadas por animales

Los arañazos o mordeduras de las mascotas están igualmente detrás de la zoonosis. Por pequeñas que estas sean, favorecen la trasmisión de bacterias, provocando inflamaciones, fiebres y malestar en general. La mayor parte de los perros y los gatos son portadores de la bacteria denominada pasteurella multocida, que suele habitar en la boca de las mascotas y con las mordeduras el microorganismo se transmite a la herida y pocas horas más tarde provoca hinchazón. Es por ello que en ocasiones de un leve arañazo o mordisco pueden aparecer unos efectos cutáneos desproporcionados.Una de las formas más comunes de contagio es a través de los alimentos

Este proceso inflamatorio puede penetrar en capas profundas de la piel produciendo la muerte de ciertos tejidos. Si se complica, puede ser la causa de artritis, sinusitis o pleuritis. En estos casos, el tratamiento debe ser inmediato y consiste en una medicación a base de antibióticos. En un primer momento, para evitar llegar a este punto, es recomendable desinfectar la herida con agua y jabón, además de algún antiséptico. Estas mismas medidas deben tomarse si se tiene que curar una herida infectada de la mascota, ya que podrían trasmitir bacterias como los estafilococos o los estreptococos, especialmente peligrosas para las personas con pocas defensas inmunológicas.

Cuáles son las zoonosis más conocidas

  • Hidatidosis. Se transmite por un tipo de gusanos Equinococcus granulosus. Estos parásitos se pueden encontrar en los intestinos de los animales y transmitirlos a los humanos por medio de objetos contaminados o heces. Es un problema grave ya que pueden causar quistes hidatídicos en diferentes órganos como el hígado y provocar serios daños a la salud. “Aunque es una de las zoonosis que más nos preocupan, su prevención es muy sencilla. Basta con desparasitar correctamente al animal”, recuerda Baciero.
  • Rabia. Es la zoonosis viral conocida más antigua. Está ocasionada por un tipo de virus. Produce graves daños neurológicos y parada respiratoria. La prevención mediante la vacuna es clave para atajar esta enfermedad. Un animal que sufra la rabia puede transmitirla al humano mediante la mordedura.

  • Leishmaniosis. Enfermedad transmitida por las hembras de unos mosquitos denominados flebótomos que, al chupar la sangre, inoculan la leishmania. La leismaniosis se puede manifestar con heridas en la piel que no cicatrizan, inflamación del hígado y del bazo e insuficiencia renal y hepática. El uso de pipetas y collares es esencial para evitar la picadura del insecto. Existe una posibilidad muy reducida de que el mismo mosquito que infecta al perro transmita la enfermedad a la persona. Pero sí puede darse que el mosquito pique a la persona (aunque no haya ningún animal en casa)”, señala
  • Toxoplasmosis.Está provocada por un parásito, el Toxoplasma gondii, que se puede transmitir a través de las heces de animales como los gatos. Es especialmente peligrosa si afecta a la mujer embarazada ya que puede causar daños y malformaciones al feto. Para prevenir esta enfermedad es necesario mantener una buena higiene del habitáculo del animal, así como evitar el contacto directo con las heces.
  • Bartonellosis. Es una enfermedad transmitida por una bacteria conocida como Bartonella henselae que puede transmitirse por el rasguño o mordedura de un gato. En el humano puede producir fiebre e inflamaciones dolorosas.

Las enfermedades transmitidas por garrapatas como la babesiosis,enfermedad de Lyme, anaplasmosis o ehrlichiosis son muy graves para tu mascota, por lo que debe prevenirse la picadura con medidas profilácticas. Además, también pueden provocar problemas a las personas. Aunque hay algunos tipos de garrapatas, sobre todo del tipo Hyalomma lusitanicum, que sí tienen preferencia por nosotros y su picadura puede ser mortal.

Cómo se produce el contagio

Cuando un parásito intenta invadir el organismo de cualquier indiv >

Los mejores recursos para desparasitar a las mascotas son el uso de collares y pipetas, que contienen principios activos que se extienden por el pelo de los animales, y la administración de fármacos orales que eliminan los parásitos internos, como las tenias, gusanos. “Aunque sean sustancias químicas, están perfectamente controladas y los antiparasitarios, si se utilizan correctamente, no son tóxicos. En dosis elevadas, igual que nos puede pasar con cualquier medicamento, o debido a un mal uso, puede producir toxicidad, pero las dosis se seguridad son muy altas. Por ejemplo, si un perro ingiere un collar puede provocarle problemas digestivos. Si el contenido de una pipeta contacta con los ojos puede causar irritación, etc. En algunos animales pueden producir una ligera alergia. En ese caso, tendremos que buscar el producto adecuado. Pero nunca hay que dejar de utilizarlos, ya que podemos comprometer la salud de nuestra mascota”, advierte.

Tampoco son tóxicas para nosotros, pero debemos tomar una serie de precauciones al administrarlos como, por ejemplo, usar guantes o lavarnos las manos inmediatamente.

Consejos para proteger a las mascotas

Además del uso de productos para evitar la picadura de mosquitos, garrapatas o pulgas, también debemos contemplar estos aspectos para proteger la salud de nuestros amigos:

  • Cuando se adopta o se compra un animal de compañía, hay que llevarlo al veterinario para un correcto control sanitario y desparasitario. En muchos casos, la asociación protectora, perrera o el criador ya habrá llevado a cabo un primer control, pero es aconsejable acudir cuanto antes a nuestro veterinario de confianza.
  • Siempre que se recojan las heces, hay que hacerlo con protección, y tirarlo a la basura, nunca al desagüe o al wc.
  • Es conveniente evitar, en la med > В© ВЎHOLA! Prohibida la reproducciГіn total o parcial de este reportaje y sus fotografГ­as, aun citando su procedencia.

¿Cómo se contagia?

Uno de los mitos más extendido sobre esta enfermedad es su vía de contagio. Contrariamente a la creencia popular, la leishmaniosis no se contagia a los seres humanos por contacto directo con el perro. “Es un error bastante común. Se cree que por tener un perro en casa con leishmaniosis, al tocarlo o acariciarlo se contagia, pero no es así. Esta enfermedad se transmite por la picadura de un mosquito que se llama Phlebotomus perniciosus. Ese mosquito ha picado previamente a un animal enfermo infectado, se ha contagiado y al volver a picar a un ser humano le transmite la enfermedad”, aclara.

López-Vélez señala que en la actualidad en España hay ciertos grupos de población que son más propensos a recibir la picadura de este Phelebotomus perniciosus:

Aproximadamente el 30 o 40 por ciento de los casos afecta a los inmunocompetentes, es decir, a la población sana. “Dentro de los pacientes que son inmunocompetentes, el mosquito tiene más predilección por los hombres que por las mujeres y por algunos grupos étnicos, como los africanos subsaharianos”.

El 60 por ciento de los casos de leishmaniosis se manifiesta en los pacientes con las defensas bajas, los pacientes inmunodeprimidos. Son los pacientes con trasplantes, los que están tomando terapia inmunosupresora, corticoides y especialmente los pacientes que toman anti-TNF, medicamentos muy frecuentes en pacientes con artritis reumatoide, colitis ulcerosa y otras enfermedades. También se incluyen en este porcentaje a los pacientes que tienen VIH.

“Nosotros consideramos que solo 1 de cada 50 infectados va a desarrollar la enfermedad. Yo probablemente esté infectado de Leishmania, pero no desarrollo la enfermedad. En cambio, si estuviese inmunodeprimido y me infectase, podría ocurrir que la enfermedad se manifestase inmediatamente en caso de contagio o que si la tuviese latente, dormida, se pudiera reactivar”, señala.

Medidas para controlar y prevenir la enfermedad

La mejor forma de prevenir la leishmaniosis es evitar que los mosquitos nos piquen y cuidar bien a los animales, especialmente a los perros, el principal reservorio del parásito (recordemos que no existe el contagio perro-perro ni perro-hombre, se produce a través de la picadura de un mosquito que ha picado previamente a un animal infectado y posteriormente a nosotros).

Para los seres humanos no hay profilaxis ni vacunas, por lo que todas las medidas encaminadas a evitar la picadura serían la única forma de protegernos frente a esta enfermedad. “Si prevenimos la enfermedad en el perro mediante la vacuna, collares o insecticidas aplicados a la piel el perro no sufrirá la enfermedad y los humanos tampoco la padecerán, porque el reservorio se acaba. Por lo que previniendo la enfermedad en los perros se previene la enfermedad futura en los humanos, por eso se habla siempre del concepto One Health, porque todo va unido: la salud animal, la salud humana y el medio ambiente”, destaca López-Vélez.

Desde el Colegio Oficial de Veterinarios de Madrid indican además que esta enfermedad en los perros es crónica e incurable, por lo que recomiendan, además de las medidas indicadas por López-Vélez:

  • Aplicar periódicamente productos repelentes e insecticidas sobre las casetas.
  • Evitar, en la medida de lo posible, que los animales duerman al aire libre, dada la actividad nocturna del mosquito.
  • No abandonar a los animales domésticos.

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