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Mi gato no quiere comer pienso, ¿qué puedo hacer?

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Si tienes un gato caprichoso a la hora de comer, no te preocupes, es algo bastante frecuente. De hecho los gatos tienen fama de ser animales muy "especiales" en lo que respecta al alimento, aunque en realidad este comportamiento caprichoso es una conducta aprendida y no algo innato en los gatos.

Puede que pienses que a tu gato le gusta variar de alimento o que lo necesita, cuando en realidad estará perfectamente feliz comiendo lo mismo durante toda su vida, siempre y cuando le proporciones un alimento que sea nutritivo y de calidad.

Te puede parecer que tu gato es un quisquilloso, cuando en realidad lo único que ocurre es que se toma su tiempo a la hora de comer. Muchos gatos se alimentan a modo de "picoteo", comiendo muy poquito varias veces al día. El hecho de que no vacíe el comedero de golpe no significa que no le guste el alimento.

Mi gato no come lo suficiente

Es posible que tu gato no se coma su comida porque está consiguiendo comida o golosinas en algún otro lugar. Si estás acostumbrado a darle muchos premios o sobras de la mesa, debes dejar de hacerlo. Seguro que tu gato protesta durante un tiempo, pero al final entenderá que el único alimento que va a conseguir es el que está en su comedero.

Asegúrate de que nadie más que tú le da comida (ni en tu casa ni en el vecindario). Es necesario que sólo una persona se ocupe de su alimentación si queremos que cambie su actitud hacia el alimento.

Si, cuando era un gatito, probaste muchos alimentos distintos para ver cuál le gustaba más, puede que te encuentres con que, ya de mayor, tu gato espera que sigas haciendo lo mismo. Si no haces más que abrir latas diferentes intentando convencerle de que coma algo, entonces es que tu gato ha ganado la batalla.

Una forma eficaz de acostumbrarle a que coma sólo el alimento que tú quieres que coma es la siguiente:

  • Déjale el comedero con el alimento durante una media hora.
  • Si no se lo come, retíraselo.
  • Repite el proceso hasta que coma.

Después de un día o dos, puede que tu gato empiece a maullar pidiendo que le des otra cosa (premios, sobras de la mesa, etc). No cedas. Tu gato no se está muriendo de hambre, sólo está utilizando sus encantos para conseguir lo que quiere. A lo mejor tienes que aguantar un par de semanas de quejas, pero con este proceso conseguirás acabar con sus caprichos a la hora de comer.

Cambiar a un nuevo alimento

Siempre que vayas a cambiar el alimento de tu gato, hazlo gradualmente. Empieza mezclando un poco del nuevo alimento con el antiguo y, durante 7-10 días, aumenta poco a poco su cantidad hasta que sólo le alimentes con la nueva comida.

Cuándo acudir al veterinario

Si tu gato se vuelve de repente muy quisquilloso cuando nunca antes había mostrado ese comportamiento o si pierde peso, entonces deberías acudir al veterinario. A veces un comportamiento en apariencia caprichoso puede tener una causa médica subyacente, como un problema dental, un trastorno digestivo o a la presencia de bolas de pelo.

Un nuevo pienso

En ocasiones la razón por la cual el gato no quiere comer pienso se debe a una razón tan simple como que no le gusta. Esto sucede con frecuencia cuando hay un cambio de marca o tipo de pienso y el nuevo no le resulta atrayente al gato.

Sin embargo, también sucede que dicho cambio sea obligado por motivos de salud del gato. Por ejemplo, cuando el cachorro alcanza la edad adulta y debe cambiar de dieta, o tras su esterilización cuando debe consumir un pienso apropiado para su nuevo estado.

Truco: Perfumar el pienso

Una solución sencilla es "perfumar el pienso" con un aroma irresistible para el paladar del gato. Los productos idóneos para elaborar la esencia aromática son el jamón de york en lonchas o el pollo. La forma de preparar el aroma es la siguiente:

Batimos una loncha de jamón de york o un pedacito de pollo asado o frito, mezclándolo con un poco de agua y unas gotas de aceite de girasol. La emulsión resultante la verteremos sobre el pienso y rebozaremos a fondo todo el pienso para que se impregne bien del aroma irresistible.

Normalmente este truco funciona bien, y poco a poco deberéis disminuir la cantidad de aroma a pollo o jamón de york hasta que el gato se adapte al nuevo pienso.

Gatitos de menos de dos meses

Si tenemos un gatito que tiene menos de dos meses es muy importante que le demos pienso húmedo, ya que sus dientes todavía no están lo suficientemente desarrollados como para poder masticar las croquetas. Pero claro, si está muy acostumbrado a la leche le puede costar un poco acostumbrarse a la comida sólida, aunque tenga que hacerlo con urgencia si quiere seguir creciendo. ¿Cómo ayudarle?

Lo ideal sería que su madre también comiera pienso húmedo para gatitos una temporada. Estos animales aprenden por imitación, y qué mejor que una madre para enseñarle. Pero si el gatito es huérfano, no quedará otra que enseñarle nosotros. Para ello, lo que debemos hacer es coger un poquito de comida (menos de lo que nos cabría en la punta de los dedos), abrirle la boquita y meterle la comida dentro. Al ser tan poca cantidad no hay riesgo de que se asfixie, y de hecho, por propio instinto lo normal es que se la trague sin problema.

Pero… (siempre hay un pero), a veces es necesario repetir esto mucho hasta que el animal come. Aunque en cuestión de pocos días será él mismo quien vaya a su comedero a comer su comida húmeda bien troceada.

Gatitos de más de dos meses y adultos

Si el gatito tiene más de dos meses, o si tenemos un gato adulto que no come pienso seco, podemos ayudarle mezclándole la comida con pienso húmedo o bien con caldo de pollo casero (sin hueso). Si no funciona, probaremos de echarle un poco de aceite de salmón que encontraremos en las tiendas de productos para animales para que tenga otro sabor.

De todas formas, es importante tener en cuenta que, al igual que nos ocurre a los humanos, no a todos los gatos les gusta el mismo tipo de comida ni de marcas de piensos. A otros les gusta ir cambiando, y hay otros que sólo comen el pienso que llevan comiendo desde siempre. Aunque a nosotros no nos parezca lo más adecuado, es mejor no hacerles cambiar de opinión pues podrían dejar de comer y para solucionar esto… hay que tener mucha paciencia.

Espero que estos consejos te sean de utilidad. 🙂

Trucos para que el gato coma pienso

El gato es un animal carnívoro, es decir, el alimento base de su dieta debe ser la carne. Partiendo de ello, el pienso que le demos no tiene que contener subproductos ni cereales, ya que éstos son unos ingredientes que no pueden digerir bien y que de todos modos el cuerpo termina desechando.

Los piensos con estas características son más caros que los otros (un saco de 7,5kg puede costar 45 euros), pero a medio plazo sale más a cuenta, ya que le tienes que dar menos cantidad que otros piensos más económicos, por lo que el saco te dura más. Además, el sabor y el olor es mucho más natural, más atractivo para el felino, de modo que un truco para que coma pienso es darle uno de muy buena calidad. Aunque no es el único.

Otro truco es echarle un poco de aceite de salmón a su plato de comida. Así se consigue que tenga más sabor, por lo que puede que termine dejando el comedero bien limpio 😉 . Eso sí, échale no más que una cucharada grande una vez durante 3-4 días, no más. Y si aún así no le gusta, hazle un caldo casero de pollo (sin sal ni condimentos) y mézclaselo con su pienso.

¿Por qué no come pienso?

Cuando un gato no quiere comer nos tenemos que preguntar por qué no quiere hacerlo. A veces puede que simplemente no tenga hambre, pero al ser un animal de rutinas es mejor que nos preocupemos en cuanto nuestro amigo no coma, pues no suele cambiar sus costumbres a menos que se encuentre enfermo, que haya comido a escondidas o que alguien le haya dado algo de comer sin avisarnos.

Por este motivo, cada vez que sospechemos que nuestro gato esté mal, es decir, que tenga fiebre, pérdida de apetito, convulsiones, o cualquier otro síntoma que nos haga sospechar, tenemos que llevarlo al veterinario lo antes posible.

Así, el peludo podrá recuperarse lo antes posible.

El pienso de siempre

Otra cosa distinta es cuando el gato cesa súbitamente de comer su pienso habitual.

En este caso deberemos darle a nuestra mascota malta para gatos, ya que es muy posible que el pobre padezca tricobezoares. También podremos untar con parafina farmacéutica la pata del gato. Los tricobezoares son las bolas de pelo que se forman en el estómago e intestino del gato cuando se lame el pelo para acicalarse. Es un problema común que habitualmente se resuelve cuando el gato regurgita el pelo o lo defeca. Sin embargo, puede convertirse en un problema muy grave si no se soluciona con prontitud, pudiendo peligrar la vida del gato.

La malta para gatos y la parafina farmacéutica facilitan la expulsión de los tricobezoares.

También cuando elaboremos el perfume para pienso, podremos sustituir el aceite de girasol por aceite de parafina farmacéutico. Este aceite dietético (bastante caro), no se absorbe en el tracto intestinal del felino, por lo cual toda la cantidad que entra sale. Lubricando y facilitando mucho el desatasco intestinal.

- Otros animales en el hogar

Otro factor que debemos observar si tenemos más de una mascota, será que nuestro gato se coma parte o la totalidad del pienso ajeno. Entre las mascotas es una práctica muy común demostrar su jerarquía comiéndose lo del otro e impidiendo que su pienso sea consumido.

El gato no come ni bebe agua

Si nuestro gato no come su pienso, pero tampoco bebe agua, deberemos llevarlo sin dilaciónal veterinario.

La causa más común de este anómalo comportamiento suele ser un envenenamiento de nuestra mascota. Puede se accidental, como por ejemplo que el gato se haya purgado con alguna planta venenosa, o bien que se trate de alguna mala persona de la vecindad que haya ofrecido alimento envenenado al gato.

Es tal el dolor que siente el gato al ingerir cualquier cosa, que prefiere abstenerse de comer y beber. La rápida visita al veterinario es imperativa.

¿Por qué el gato no quiere comer ni beber agua?

La rabia produce hidrofobia a los animales atacados por esta enfermedad mortal. La hidrofobia, tal como su nombre indica, significa fobia al agua. Por lo que si observamos que nuestro gato rehuye el líquido alimento puede ser una señal de contagio de esta terrible enfermedad.

Un mordisco de una rata, ardilla o cualquier otro animal infectado, puede contagiar la rabia a nuestro gato si no se halla vacunado. Obviamente, si el gato cesa de beber de forma automática cesa la ingesta de alimentos que aumentan la sed.

También puede tratarse de alguna otra enfermedad que no sea la rabia pero de igual forma, estos síntomas revelan un problema grave, acude al especialista.

Hay gatos que preferentemente comen pienso húmedo, a pesar de que solamente debe darse este tipo de pienso de forma circunstancial, ya que provoca sarro y heces pestilentes.

En ocasiones el comedero no está limpio y el pienso se estropea. Normalmente el gatorechazará dicho pienso. También puede ocurrir que hayamos dejado la lata del pienso fresco abierta y fuera de la nevera, fermentando por el calor o los insectos el resto de pienso

Una forma rápida de averiguar si la inapetencia de nuestro gato es leve o grave, será ofrecerle una loncha troceada de jamón de york. Si la rechaza, es bastante probable que tengamos que acudir al veterinario.

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