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Ya sabes cómo hacer un masaje a tu perro?

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Realizar un masaje al perro en casa puede ser una buena forma de ayudar a un animal nervioso y de estrechar la relación con la mascota de forma saludable

  • Autor: Por EVA SAN MARTÍN
  • Fecha de publicación: 13 de abril de 2012

Para el perro, como para las personas, recibir un masaje puede ser una experiencia relajante. Manipular el cuerpo de la forma adecuada proporciona al can beneficios para su sistema circulatorio, mientras que puede aliviar ciertos dolores musculares molestos. Realizar un masaje en casa a su mascota favorecerá, además, que aumente la confianza en usted.

El masaje en el perro: beneficios

Manipular con precaución el cuerpo de nuestro perro puede ser una experiencia realmente agradable para la mascota. Un masaje ayuda al animal a sentirse más tranquilo y a liberarse de la ansiedad que experimenta en momentos delicados de su vida, como puede ser la dura etapa de la gestación canina.

Los masajes terapéuticos profesionales son cada vez más frecuentes para tratar determinados tipos de nerviosismo que padecen algunas mascotas. Incluso es habitual recurrir a ellos como tratamiento para corregir conductas agresivas, poco deseables en nuestros perros. En estas situaciones, conviene acudir a una clínica especializada en masajes para mascotas o bien consultar el caso concreto con su veterinario habitual.

"La manipulación del cuerpo de la mascota a través de la técnica del masaje es beneficiosa, asimismo, para mejorar la flexibilidad de los músculos del perro, algo que puede resultar especialmente beneficioso para los perros deportistas", añaden desde la escuela especializada en masaje animal de Northwest, en EE.UU. Esta escuela se ha centrado en formar estudiantes expertos en el masaje a dos tipos de animales: perros y caballos.

Encontrar el sitio apropiado en casa para el masaje de la mascota

Los masajes a su mascota, sin embargo, no tienen por qué limitarse a los tratamientos profesionales. En casa, el propio dueño puede proporcionar sencillas y agradables sesiones a su mascota, una grata experiencia que, además, puede ayudar a estrechar la relación con su perro.

Encontrar el sitio apropiado para realizar el masaje es esencial cuando se pretende que el animal se relaje. Localizar un sitio firme, tranquilo, y cubrirlo con una colchoneta resultará muy reconfortante para su amigo. Los canes de tallas reducidas pueden no requerir un espacio especial si se es capaz de mantenerlos, tranquilos y sin forzarlos, en el regazo. Usted mismo se convertirá en la "camilla de masaje" idónea para su pequeño amigo.

Un tono de voz suave, las caricias y las palabras de cariño favorecerán que el animal experimente el masaje como una vivencia agradable. Este aspecto es especialmente relevante cuando se pretende convertirlo en una práctica habitual, divertida y satisfactoria, tanto para su perro como para usted.

Masaje canino: cuello y base de las patas

Puede comenzar el masaje si manipula con cuidado la zona del pescuezo del perro, con una suave presión al alcanzar la columna vertebral del animal. A los perros les proporcionan especial confianza los movimientos circulares en la base de las orejas.

Puede acompañar estos movimientos con caricias sobre el cráneo y la base de las patas del animal, y con palabras amables. Si nota que su perro se relaja, e incluso que deja caer la cabeza hacia delante, no lo dude: habrá acertado con los movimientos y su mascota se lo agradece.

Utilizar la palma de la mano abierta para manipular la zona de la cabeza, con movimientos circulares, es otra buena alternativa.

Manipular con suavidad la zona de la columna

Recorrer con los dedos la trayectoria natural de la columna vertebral del perro puede proporcionar a su mascota una agradable sensación de tranquilidad, mientras que le ayudará a relajarse.

Coloque el dedo índice y el dedo pulgar a cada lado de la columna y explore las vértebras hasta alcanzar la base de la cola de su mascota, con cuidado de no ejercer una presión excesiva. Esta zona, como ocurre en el cuerpo de las personas, es delicada.

Recuerde que el masaje puede ayudar a su perro a sentirse más tranquilo y a liberarse de la posible ansiedad experimentada en ciertos momentos delicados de su vida, como en la dura etapa de la gestación canina.

La manipulación del cuerpo de la mascota a través de la técnica del masaje es beneficiosa para mejorar la flexibilidad de los músculos de los perros deportistas.

El masaje casero puede mejorar el sistema circulatorio de su perro y aliviar ciertos molestos dolores musculares de forma sencilla.

Encontrar el sitio apropiado para realizar un masaje a su peludo amigo es esencial, si quiere que el animal se relaje.

Localizar un sitio firme y tranquilo, y cubrirlo con una colchoneta, resulta muy reconfortante para su mascota.

Si su perro es de talla reducida, su regazo será la superficie de masaje idónea para su pequeño amigo.

Por qué hacerle masajes a un perro

A todos nos gusta un buen masaje, pues nos relaja y nos aporta beneficios a nivel físico y emocional. Nuestros perros no son distintos en este caso.

Los beneficios más conocidos de los masajes caninos son los siguientes:

  • Mejora la circulación. La estimulación que se hace de forma externa dilata los vasos sanguíneos y permite que la sangre circule mejor. Esto además permitirá que la vida de tu perro sea más larga y sana, pues prevendrá enfermedades cardiovasculares.
  • Reduce la ansiedad y el estrés. Los perros pueden pasar por diversas situaciones que los estrenan y los ponen ansiosos. Por ejemplo, el aburrimiento o la falta de ejercicio.
  • Detectar enfermedades. En ocasiones, una hinchazón, una picadura, o cualquier otro tipo de anomalía en la piel o bajo esta, pero que se perciba, puede demostrar un problema de salud de nuestro perro que desconocíamos.
  • Libera la hormona del amor. Esta hormona, que además permitirá que el vínculo entre tú y tu perro se refuerce, se libera gracias a los masajes que le hagas.
  • Hacerle masajes a tu perro hará que vuestra amistad sea más estrecha y que la convivencia mejore. Le estarás dedicando un tiempo especial que él valorará mucho y sabrá recompensarte por ello.

Cómo dar un masaje a tu perro

Obviamente, para que tu perro disfrute de todos estos beneficios, el masaje debe estar bien hecho. Cómo hacerlo es lo que te explicamos a continuación.

Sigue estos sencillos pasos:

  • Haz que se relaje. Lo primero es buscar un lugar en el que el animal se sienta tranquilo y con buena temperatura, que esté a gusto. Después acarícialo mientras está tumbado. Tú lo conoces mejor que nadie y sabes qué manera es la más factible para relajarlo.
  • Comienza por el cuello. De una manera suave, apenas con las yemas de tus dedos, masajea su cuello con movimientos circulares que adaptarás al tamaño del perro.
  • Después, baja suavemente hacia los hombros pues de esta forma el masaje vaya de forma paulatina sin que el animal se dé cuenta y se irá relajando.
  • De los hombros pasa al pecho y las patas delanteras.
  • Luego vuelve hacia la espalda y termina en las patas traseras. Si no le gusta que le toquen el rabo, es mejor que evites hacerlo también en el masaje.
  • Si durante o después del masaje se ha dorm >

Masajes para perros: beneficios y contraindicaciones

Los masajes para perros son una buena herramienta para afrontar un sinfín de problemáticas, no solo físicas, sino también emocionales. Hoy nos centraremos en sus beneficios a nivel muscular y a nivel emocional. Los buenos masajes para perros logran estimular la circulación sanguínea de los músculos. De esta manera, se produce una oxigenación y nutrición de los mismos, lo que hace, a su vez, que se expulsen los tóxicos acumulados en la zona. Esta idea es la clave fundamental del beneficio de los masajes para perros a nivel muscular.

Beneficios de los masajes para perros

Por medio del masaje, se van rompiendo aquellas fibras dañadas y atrofiadas, promoviendo la formación de nuevos capilares y nuevas fibras. Si al masaje le sumamos un buen estiramiento, daremos direccionalidad a esas fibras y éstas se generarán en la dirección adecuada.

El masaje tiene un importante beneficio en el tejido nervioso del perro. Al fomentar la circulación, mejora la nutrición de las células que lo componen. Además, gracias a la aplicación de temperatura y presión, se saturará de información a las neuronas sensitivas, lo que provoca una relajación profunda y placentera, se relajarán los músculos y sus nervios asociados.

Beneficios según las zonas masajeadas

Estudios sobre la salud canina demuestran que cada zona del cuerpo del perro que haya sido masajeada aporta beneficios a ciertas actitudes y sentimientos. Estos son los resultados obtenidos:

  • Cabeza. El masaje en esta zona ayuda al sistema nervioso y al estómago.
  • Orejas. Masajear esta zona lo ayudará contra el estrés y la ansiedad.
  • Espalda. Será de gran utilidad para perros inquietos e hiperactivos.
  • Barriga. Problemas digestivos.
  • Patas. Ayudará a la buena función de las articulaciones, así como a evitar infecciones.
  • Pecho. Favorecerá el buen funcionamiento del corazón evitando enfermedades cardíacas.
  • Pies. La parte baja de las patas mejorará su comodidad y su confianza con él mismo y contigo.
  • Patas traseras. Ayudará a la flexibilidad y a una amplitud de movimientos.

No dejes de dar masajes a tu perro, te lo agradecerá y mejorará la convivencia entre ambos.

Contraindicaciones de los masajes para perros

Antes de lanzarse sin más, se debe evaluar al perro y sus condiciones para no hacerle daño. No obstante, hay unas contraindicaciones que, sea cual sea el caso, se deberían observar:

  • No se debería realizar un masaje si el perro acaba de comer. Es posible que la sangre vaya hacia la zona del masaje, vaciando el vientre y provocando, posiblemente algún problema de indigestión.
  • Evitar el masaje si hay algún problema en la piel, como eczemas, hongos, quemaduras, her >Si comienzas a estar harto de encontrarte con perros estresados y tener que perder el tiempo hasta que puedes empezar a trabajar con ellos, dominar diferentes estrategias de masajes para perros puede ser una alternativa a tener muy en cuenta.

Puedes conseguir resultados tangibles en muy poco tiempo. De este modo, podrás enfocarte en el verdadero problema del perro y no solo en sus manifestaciones más agudas del estrés.

¿Cómo dar un buen masaje antiestrés a un perro?

No sirve cualquier masaje. He visto de todo, créeme. No se trata de dar caricias estructuradas según un protocolo. Para conseguir resultados evidentes, es necesario dominar algunas maniobras, saber cuándo es bueno utilizar el masaje, conocer cuando es perjudicial…

Por ese motivo he preparado un curso de Masaje Canino Antiestrés. He decidido poner a tu disposición una formación práctica y que puedes implementar desde el primer día. Pienso en cómo hacer que optimices tu tiempo como profesional. Sé que ya le estás echando muchas horas, así que no quiero hacerte perder el tiempo.

Quiero que aprendas cuatro maniobras fundamentales para reducir, de verdad, los niveles de estrés de un perro, con sus variantes. Además, tendrás muy claro cuándo utilizar el masaje y, sobre todo, cuándo evitarlo. Y, para rizar el rizo, también te daré algunas nociones de Aromaterapia aplicada al masaje antiestrés, para que puedas potenciar los efectos relajantes del masaje utilizando Aceites Esenciales.

Si quieres indormarte de lo que encontrarás en el curso, puedes pinchar en este enlace.

Como ves, confío mucho en el masaje para reducir el estrés a los perros. Es una herramienta sencilla de emplear y que aporta mucho beneficio al perro.

¿Y tú?, ¿utilizas masaje en tu día a día profesional con el perro? ¿Cómo lo empleas?

¿Cómo darle un masaje al perro?

Lo primero que tienes que hacer es llamarle y acariciarle haciendo movimientos suaves por donde sabes que más le gusta, preferiblemente sentado o tumbado para que se sienta más cómodo. Háblale en un tono de voz calmado mientras le haces el masaje, así se sentirá todavía mejor. Cuando pase un ratito, masajéale el cuello, usando las yemas de los dedos justo debajo de la cabeza. Realiza movimientos circulares sin ejercer casi presión.

Ahora, ve bajando hasta los hombros. Seguro que disfrutará mucho, pues es una zona del cuerpo donde no llega bien por sí mismo, de modo que te recomendamos que le dediques más tiempo a ese lugar. Luego, pasa al pecho y a las patas. Puede que no le guste demasiado que le masajees sus extremidades, por lo que si ves que se encoje o se echa para atrás, pasa a la espalda.

¿Cuánto tiempo tiene que durar la sesión de masajes?

Lo ideal sería que durara de 5 a 10 minutos, pero al principio puede que no se sienta demasiado cómodo al no estar acostumbrado. Por ello, las primeras veces debe de durar 1 minuto o 2, como máximo. Observa las reacciones de tu perro para saber cuándo debes de parar o, si por el contrario, puedes seguir un poco más.

En el caso de que en algún momento gruña, te muerda la mano, o huya al tocarle suavemente una zona, no dudes en llevarlo al veterinario porque seguramente sienta dolor.

Beneficios de masajear a nuestro perro

Sobra decir que uno de los mayores beneficios que aporta dar un masaje a nuestro perro es la relajación que el obtiene como resultado, un perro relajado y tranquilo es un perro equilibrado y respetuoso.

Pero eso no es todo en realidad, el contacto físico que se produce al dar el masaje también ayuda a ganarnos la confianza del perro, a un nivel mucho más profundo. Esto es muy beneficioso para la relación entre ambos, ya que se estrechan lazos.

Los perros con artrosis o displasia que padecen dolor en músculos y articulaciones se verán aliviados gracias a buen masaje. Incluso ayudan a reparar contracturas y mejorar la circulación a niveles generales.

Preparándonos para el masaje

Tan importante cómo dar un buen masaje es saber acondicionar el entorno donde se va a producir, de forma que tanto el perro cómo tu podáis estar tranquilos y relajados para disfrutar del momento.

Debemos buscar una estancia tranquila e iluminada, donde no nos moleste el ruido ni tampoco factores externos cómo el aire u otras personas o animales.

También debemos preparar una colchoneta blanda y suave, donde el perro pueda tumbarse relajadamente para recibir su masaje. Sobra decir que la temperatura de la estancia también es importante, ni demasiado frío ni demasiado calor.

Nos quitaremos cualquier reloj, anillo o similares que tengamos en nuestras manos o muñecas. Al perro le quitaremos cualquier collar o arnés que lleve puesto, para poder realizar el masaje cómodamente.

Guía para dar un masaje a nuestro perro

Comenzamos con el masaje haciendo que nuestro perro se tumbe sobre la colchoneta blanda, de forma que quede bien cómodo. Debemos hacer todos los movimientos de forma relajada y sin prisas, nos tomaremos un momento para nosotros y nuestro perro.

Antes de comenzar con el masaje, debemos aclarar que nunca hay que presionar sobre el perro, el masaje no consiste en mover todos sus músculos sino en acariciarlos para que se relaje. Si en algún punto da señales de dolor o incomodidad, evitaremos ese punto por completo, respetando así a nuestro perro.

Comenzaremos a acariciar a nuestro perro desde la parte superior de la cabeza hasta la parte final de su tronco, donde comienza la cola (evitaremos la cola por el momento). Debemos acariciarlo con las dos manos de forma que siempre haya una mano en contacto con el.

Haremos caricias largas que vayan desde la cabeza hasta la cola y cuando terminemos la otra mano estará comenzando el mismo recorrido, de forma que siempre habrá una mano en fricción con el.

Las caricias irán siempre en el mismo sentido de su pelo, ya que acariciarlo a contrapelo puede causarle irritaciones en la piel y malestar. Por lo que siempre deslizaremos nuestras manos de delante hacia atrás.

Repetiremos este ejercicio durante un buen rato, para que nuestro perro se relaje y se deje hacer. Verás como en poco tiempo se queda completamente relajado, esperando que continúes con el masaje.

Segunda parte, sacro y extremidades

Una vez se haya relajado, podemos dejar las caricias longitudinales y masajear un poco la zona del sacro, que es donde termina su columna vertebral (un poco antes de donde comienza la cola).

Para ello apoyaremos la palma de nuestra mano sobre su sacro y masajearemos de forma circular en sentido contrario a las agujas del reloj. Sin presionar en exceso, solamente un poco para que sienta el contacto con nuestra mano.

Después podemos seguir con los músculos de sus extremidades, las patas traseras y después las delanteras. Para ello podemos aplicar lo que se conoce como maniobra de amasamiento digital palmar.

Esta maniobra está enfocada a masajear músculos, cómo los de sus patas y consiste en utilizar más la punta de nuestros dedos que la palma, presionando suavemente y soltando mientras hacemos movimientos semicirculares.

Cuando queramos llegar a sus patitas debemos ser muy cuidadosos pues aunque nos parezca lo contrario son extremadamente sensibles. En esta zona simplemente acariciaremos suavemente con nuestros dedos, sin perder contacto.

Para realizar todo el masaje correctamente debemos tomar al menos entre quince y veinte minutos, aunque podemos dedicarle más tiempo si queremos que la experiencia sea más intensa para nuestro perro.

Cómo dar un masaje de cabeza

El masaje de cabeza consiste en centrarnos en su cuello y cabeza exclusivamente, podemos aplicarlo después de darle un confortable masaje corporal o cuando nuestro perro simplemente esté relajado.

Hay quien estira las piernas y sitúa a su perro sobre ellas con la panza hacia arriba y la cabeza pegada a nuestro cuerpo, para dar el masaje más cómodamente. Pero no es una postura que guste a todos los perros, por eso recomendamos dejar a nuestro perro tumbado igual que en el ejemplo anterior.

El masaje de cabeza no consiste tampoco en presionar ni mover sus músculos, sino en acariciar suavemente las diferentes zonas de su cabeza. Comenzaremos por el cuello, donde con la ayuda de los dedos haremos pinzamientos muy suaves y delicados.

Acto seguido subiremos hasta el cráneo donde simplemente acariciaremos a nuestro perro formando pequeños círculos con la ayuda de nuestros dedos. Cuando esté completamente relajado, podemos acariciar suavemente sus orejas y hocico, evitando siempre el interior de las orejas y la zona de los ojos.

Repetiremos estos ejercicios durante al menos diez minutos para que los efectos del masaje de cabeza sean notorios.

Cuando no dar un masaje a nuestro perro

Si nuestro perro está excitado lo ideal es sacarlo a pasear para que se desfogue, no intentar relajarle mediante un masaje. Sobra decir que los mejores masajes se dan después de grandes paseos donde el perro pueda hacer sus necesidades y gastar energías.

Tampoco debemos masajear a nuestro perro si hizo algo mal, ya que si ha tenido un mal comportamiento y le damos un masaje, puede interpretarlo cómo un premio y pensar que está bien hacer cosas malas.

Si nuestro perro tiene una infección, dermatitis alérgica o enfermedad en la piel, debemos evitar masajearlo porque podríamos dañarlo. Lo mismo sucede si está enfermo o ha padecido recientemente alguna operación.

Tampoco debemos masajear a nuestro perro si el no quiere o se queja al contacto, el masaje es algo para disfrutar y relajarse por lo que jamás debe darse de forma obligada.

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