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Consejos para que tu perro te obedezca

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La llegada de una nueva mascota al hogar es una excelente noticia, pero también es el inicio de una gran responsabilidad. Si adoptas a una mascota, desde el primer día debes trabajar para educarla y socializarla de la forma adecuada, ¡es fundamental para poder vivir felices juntos! Pero a veces es un poco complicado saber por dónde empezar, saber cómo enseñar a un perro a obedecer. ¡No te preocupes! Tenemos los consejos que necesitas.

Cómo enseñar a un perro a obedecer

La educación de un perro lleva tiempo, pero si sabes cómo llevar bien el proceso, será agradable, sencillo y muy satisfactorio. ¿No sabes cómo enseñar a un perro a obedecer? Estas son nuestras mejores recomendaciones:

  1. Haz de la obediencia algo rutinario, no excepcional. Si tus interacciones con tu mascota son una forma de aprendizaje, ¡cada día avanzará más en obediencia! Por ejemplo, no le regales cariño: utiliza las caricias y premios no sólo como muestra de afecto, sino como premio por un buen comportamiento o avance en su aprendizaje.
  2. Educa desde el primer día. Los cachorros son como esponjas, todo lo que les rodea les sirve para aprender y formar su carácter. Por eso, cuanto antes empieces a enseñarle cosas, más receptivo estará y más fácil será conseguirlo. De todos modos, por supuesto es posible educar a un perro adulto, es sólo un poco más complicado porque ya tiene comportamientos arraigados. ¡Pero se puede!
  3. Comienza por enseñarle su nombre, es fundamental que lo aprenda para poder captar su atención cuando sea necesario.
  4. Ten paciencia y sé constante: el aprendizaje es un proceso, no pretendas que tu perro aprenda en una tarde.
  5. Empieza por las órdenes más básicas y útiles, como sentarse y tumbarse. Cuando las domine, podrás utilizar ese aprendizaje para enseñarle cosas más complejas.
  6. Utiliza el refuerzo positivo. Si cada vez que obedece o hace algo bien le das un premio, una caricia o una palabra amable, percibirá sus comportamientos como algo bueno y será más fácil que los repita.
  7. Cuando le estés enseñando algo nuevo, no le des el premio antes de que haga lo que quieres. Ayúdale a entenderte con gestos, comprenden muy bien el lenguaje corporal.
  8. No le agobies. Sobre todo al principio, unos 10 minutos de adiestramiento al día son suficientes. Además, intenta elegir momentos en los que esté activo, receptivo y contento. Nunca le obligues a ir más allá si ves que está cansado o incómodo, harás que pierda el interés por aprender.
  9. Nunca castigues ni pegues a tu perro, cuando hace algo mal no es para fastidiarte, ¡es porque está aprendiendo! Céntrate en premiar sus avances más que en castigar sus fallos, eso le motivará a seguir.
  10. Muéstrate como el líder de la manada, pero no le pierdas el respeto. Si quieres que él te respete, haz tú lo mismo.

Estos consejos pueden parecer muy obvios, pero a veces son las cosas más evidentes las que nos pasan desapercibidas. ¡Ya sabes cómo enseñar a un perro a obedecer! ¿Le has echado un ojo a nuestros artículos sobre cómo enseñar a un perro a sentarse y tumbarse?

¡Conócelos aquí!

29 de junio de 2015 09:50 am

Por: GDA / El Comercio

Entre más pequeños lleguen al hogar, más fácil será que obedezcan las ordenes que les das

El experto adiestrador Antonio Landeo indica que mientras más joven sea tu perro, más fácil será enseñarle. El aprendizaje es siempre un proceso gradual que debe iniciarse desde que la mascota llega a casa, de preferencia a los dos meses de edad.

Los perros aprenden, desde cachorros, a asociar palabras con órdenes y señales. Antes de iniciar la clase, busca un lugar sin distracciones para que te preste mayor atención. Cuando te des cuenta de que ya está aprendiendo, eleva el grado de complicación de la situación, por ejemplo, al hacer que alguien entre o cambia de habitación.

Una vez que has conseguido que el perro acuda cuando lo llamas, es momento de trasladarse a espacios exteriores, como el patio o un parque tranquilo donde puedan seguir practicando. Luego, realiza el mismo ejercicio con gente, con otros perros y en situaciones reales.

El adiestrador Tiko Cusimayta comparte algunas pautas que puedes seguir para adiestrar a tus perros:

#1. Relación

Fomenta un vínculo con tu perro para que sea más sociable que tu perro sea sociable. Todo proceso de aprendizaje demanda paciencia, recuérdalo. Es importante que tu perro se divierta mientras aprende. Piensa qué puedes hacer para que tu mascota te vea como una buena compañera de juegos, él te obedecerá cuando lo llames si lo asocia a algo divertido o a un premio.

#2. Atención

Tu perro oye su nombre varias veces al día y para él puede llegar a significar varias cosas. Para que te obedezca cuando lo llamas, necesitas darle una orden que sea fácil de reconocer. Por ejemplo, menciona su nombre y después la palabra “ven”.

#3. Correa

Utiliza una correa larga, enséñale el premio y con un tono normal de voz dile que venga. Ten el premio cerca de ti y espera a que se acerque para tomarlo. Si no viene, usa la correa para acercarlo y gratificarlo.

#4. Corrección

Repite el ejercicio varias veces y después déjalo libre. Si cuando le pides que venga no te hace caso, corrígelo en el momento. Recuerda asociar el llamado con algo positivo. Una manera de corregirlo es tirar de la cuerda larga o decir “No” e ir hacia él. Nunca lo llames para castigarlo.

#5. Recompensas

Puedes usar algo que le guste comer, premiarlo con un rato de juego, caricias o una felicitación verbal efusiva. Cada perro tiene sus propias preferencias, descubre qué lo motiva.

#6. Gratificaciones

No es bueno que al principio lo premies y cuando ya aprendió a obedecerte lo dejes de felicitar. Los premios deben reducirse gradualmente y de vez en cuando volverse a usar para reforzar la conducta.

Por Redacción LA

En el libro "Las normas de César Millán" (editorial Aguilar), el conductor de los programas "El encantador de perros" y "El líder de la manada" nos da claves para el adiestramiento sin contacto físico.

El método fue creado por el doctor Ian Dunbar, pionero en este tipo de enseñanza, libre de correas.

1 Al elegir a un cachorro de ocho semanas asegurate de que está adiestrado para una vida doméstica y para no morder. Que haya aprendido a venir, sentarse, recostarse y rodar a la orden. Que haya conocido y lo hayan tocado al menos un centenar de personas.

2 Al adoptar un perro adulto asegurate de que todos los miembros de la familia lo prueben. Dedicá mucho tiempo a tratarlo y sacalo a dar largos paseos. Hay un perro adecuado para tu familia, así que asegurate de que lo elegís con cuidado.

3 Desde el día que tu cachorro o el perro que hayas adoptado lleguen a tu casa poné en práctica un programa infalible de adiestramiento doméstico y que aprenda a no morder. Así evitarás que llene la casa de tierra, muerda los muebles y que ladre demasiado, y prepararás a tu perro para que disfrute de los inevitables momentos en que tiene que quedarse solo en casa.

4 Nunca se deja de aprender a ser sociable. Hacé que tus invitados ofrezcan siempre golosinas para mascotas a tu cachorro o perro, y enseñales cómo indicarle que se acerque y se siente cuando lo saluden. Del mismo modo, llevá encima unas cuantas golosinas por si un desconocido quiere saludarlo. Elogiá a tu perro y dale un par de golosinas cuando suceda algo que lo pueda asustar. De ese modo tu mascota ganará confianza y apreciará la compañía de las personas.

5 No permitas que tu perro coma de un plato. Pesá su porción diaria de albóndigas y empleá estos valiosos premios y señuelos de comida para enseñarle buenos modales y adiestrar su conducta. Por las noches humedecé las albóndigas, rellená con la pasta juguetes para morder y dejalos toda la noche en la heladera para dárselos en el desayuno. Un perro que come de un juguete para morder reduce sus ladridos en noventa por ciento y atenúa la hiperactividad y la ansiedad.

6 Adiestralo sin correa y ofrecele señuelos y premios desde el principio. Jamás uses una correa o toques a tu perro para obligarlo a obedecer. Sino, sólo responderá cuando lleve puesta la correa o cuando se encuentre al alcance de la mano. Por el contrario, usá la mano para acariciar (premiar) al perro cuando obedezca.

7 Intercalá breves períodos de adiestramiento en los paseos y los juegos. Cada dos minutos más o menos pedí al perro que se siente cuando está andando o que venga si está jugando, ofrecele una golosina y luego decile: "vamos" o "a jugar". De ese modo, el perro no dará tirones de la correa y tanto el paseo como el juego se convertirán en recompensas que benefician el adiestramiento en lugar de distracciones que lo perjudican.

El encantador César Millán

César Millán es conocido por la serie de televisión El encantador de perros. Es coautor de los libros "El camino de César", "Sé el líder de la manada" y "Un miembro de la familia", donde se indica cómo entender y tratar algunos problemas caninos.

La rehabilitación canina es la principal profesión de Millán, la cual está retratada en su programa a través de casos reales de dueños con sus mascotas. Según comenta en su libro "Cesar's Way", creció en una granja con perros.

A mediados de la década de 1990, inauguró el Centro Psicológico Canino. El interés más fuerte de César Millán es la rehabilitación de perros agresivos y siente un cariño especial por lo que él llama "razas poderosas", como Pitbull, Rottweiler, Dóbermany Pastor alemán.

Con 21 años de edad, entró ilegalmente en los Estados Unidos. Sin apenas saber inglés, consiguió un primer trabajo de peluquero canino, y tuvo la ocasión de conocer a Jada Pinkett Smith (esposa de Will Smith).

Ambos se hicieron amigos y Jada le pagó durante un año un profesor particular para que aprendiera el idioma. Desde entonces, llevan una buena amistad y Jada es la vicepresidenta de la Cesar Millan Foundation.

Cuanto antes empieces a adiestrarle, mucho mejor

El cerebro de los cachorros es una esponja, que absorbe todo de manera muy rápida. Por ello, si tienes oportunidad, no dudes en adiestrarlo ya desde cachorro. Eso sí, debes saber que los adultos también pueden aprender, pero les puede llevar algo más de tiempo.

En cualquier caso, si ves que un día no tiene mucho ánimo, no le obligues a hacer algo que no quiere. El respeto mutuo debe ser lo más importante.

No esperes milagros el primer día

Hay que tener mucha paciencia y ser constante. Hay personas que tratan de engañar a otras diciéndoles que se puede adiestrar a un perro en X minutos, o en X días. Eso es FALSO. Cada perro tiene su propio ritmo de aprendizaje, por lo que es imposible saber cuánto le va a llevar aprender una orden.

Además, hay que ser constante y trabajar con el perro 2-5 minutos varias veces al día para que le sea más fácil asimilar la orden.

Dale órdenes simples

Para que no se le olvide ni para que se te olvide, es necesario que le des órdenes simples, como ”sienta”, ”tumba”, ”pata” o ”da la pata”, ”busca”, etc. También es conveniente que utilices las mismas palabras para una misma orden, ya que de lo contrario se puede confundir.

Y, por cierto, no le des una orden y, acto seguido otra si no ha hecho bien la primera. Debes repetir la primera hasta que lo haga bien, y ayudarle si es necesario. No te olvides de darle premios (golosinas, caricias, juguetes) cada vez que haga algo que tú quieres.

Con estos consejos, tu peludo se acostumbrará más fácilmente a su nueva vida contigo 😉 .

Mi perro no me hace caso, ¿por qué?

Lo primero para entender por qué tu perro no te hace caso es conocer las dos cosas más importantes en la vida de un perro: sus instintos de comodidad y supervivencia. La clave para enseñar a un perro a obedecer es centrar su entrenamiento en estas dos bases.

¿Qué es la supervivencia? Simple, la supervivencia para un perro es alimento. Por ello, es recomendable enfocar el adiestramiento a la recompensa, premiar con comida a tu perro por sus buenos resultados reforzará ese aprendizaje.

¿Qué es la comodidad? La comodidad es la disponibilidad de un espacio cómodo y personal donde poder sentirse a gusto y poder sentir como propio. Además de disponer de una camita, la comodidad para un perro también es el sentirse parte de un hogar y recibir muestras de afecto.

Cuando un perro es separado de su madre y su camada para entrar a un hogar con humanos, experimenta un cambio de entorno muy drástico, empezando a considerar a sus compañeros humanos sus jefes de manada, por lo que lo natural es que los obedezca, pero conseguir esto lleva un proceso…

¿Por qué es tan importante el adiestramiento para que mi perro me haga caso?

Un perro bien adiestrado es felicidad y bienestar para él y todos los que le rodean, pero esto requiere unas fases de entrenamiento. No llevarlo a cabo hace que el perro desarrolle problemas de comportamiento que incomodarán a todos. Incluso puede suponer un peligro para los demás y para sí mismo: un perro que no obedece a una orden básica como “ven” puede acabar atropellado por un coche, por ejemplo.

Esto es así tengas un San Bernardo, un caniche o un perro pastor. El tamaño y raza del perro no influyen para nada en sus necesidades de adiestramiento, debes tener esto muy claro antes de adoptar un perro, es muy necesario comprometerse a seguir este proceso hasta conseguir buenos resultados. Además de las órdenes básicas de comportamiento que hacen posible la convivencia, podrás entrenar a tu perro para realizar tareas específicas, como proteger, alertar de presencias de intrusos, etc. Cualquier perro puede aprenderlo.

Mi perro no me hace caso, ¿qué hago para que me obedezca?

Lo primero que debes hacer en el proceso de adiestramiento para que tu perro te haga caso es hacer que reconozca y reaccione al oír su nombre. Es es elemental para que pueda aprender a obedecer todas las órdenes que quieras enseñarle.

Después, podrás continuar enseñándole la orden “ven”. Comienza con la correa puesta, dentro de casa. Según vaya aprendiendo, será momento de incrementar la lista de órdenes, pasando a lecciones más complejas.

¿Qué es el adiestramiento en positivo?

El adiestramiento en positivo se posiciona en contra de todo tipo de procedimientos de educación canina basados en el castigo al perro, ya sea físico o psicológico. La técnica del entrenamiento en positivo se basa en fomentar los buenos comportamientos y obediencia de los perros premiando su progreso, en lugar de castigar sus fallos. Muchos doctores expertos en adiestramiento canino han probado y recomendado rotundamente la valía de estos métodos, que además suponen muchas ventajas.

Y es que… ¡educar a un perro es beneficioso para él, pero también para ti y todos los que te rodean! El ejemplo de adiestramiento en positivo más conocido quizás sea el uso de clicker, en el que este aparato emite un sonido que el perro previamente ha debido aprender a relacionar con cosas positivas, el adiestrador provoca el sonido en el clicker cada vez que el perro hace algo bien, haciéndole sentir contento y orgulloso de su progreso. Además, por supuesto, añadir a ese premio un poco de comida o unas caricias afianzan ese nuevo comportamiento.

En Wakyma estamos completamente en contra de aquellos métodos tradicionales de adiestramiento basados en el castigo físico, ya sean golpes por parte del dueño o collares de ultrasonidos o descargas eléctricas, entre otros. Además de suponer dolor físico, destrozan la integridad moral del perro. Sin embargo, los métodos positivos dan muy buenos resultados y todo tipo de ventajas si tu perro no te hace caso.

Las reglas básicas para que tu perro te haga caso

(Foto via: pixabay)

Lo más importante es comunicar al perro tu posición de líder, no se trata de ser dominante en el sentido negativo, de ser violento o hacerle sentir mal. Pero es esencial que el perro aprenda que lo correcto es hacer lo que tú le pides, que tú estás al mando.

Tus acciones cotidianas también deben tener prioridad: come antes que él, no le eches comida mientras estás en la mesa, pasa por las puertas antes que él, controla el ritmo y recorrido de sus paseos…

No permitas que tu perro duerma contigo o se suba al sofá. Es tuyo, él también tiene su camita y tú no la usas, ¿verdad? Igual que tú respetas su territorio, tu perro debe respetar el tuyo. Cada uno tiene su espacio personal.

A la hora de jugar, es mejor que tú le proporciones sus juguetes y los guardes al acabar, no dejes que los tenga indefinidamente a su disposición o dejará de apreciarlos. Jugar también es un premio, aunque esto no significa que no debáis jugar a diario.

Cuando haga algo mal házselo saber para que no crea que está bien y no repita esa conducta indeseada. Igualmente, si quieres que repita algo que ha hecho bien, recompensa inmediatamente su acción. Ambas cosas se deben hacer en el momento, un castigo horas después no tiene sentido, no lo entenderá.

¿Cómo enseñar a mi perro la orden básica de llamada?

Para que tu perro haga caso a la orden básica “ven aquí”, es necesario adiestramiento constante, pero merece la pena. Este es el procedimiento que te recomendamos seguir:

  • Hazte con una correa larga y encuentra un lugar dentro de casa donde no haya distracciones. Asegúrate de tener a mano premios para alabar su buena respuesta.
  • Pon a tu perro la correa y ordena que se siente. Cuando esté sentado y quieto, aléjate de él y di “ven aquí”. Si se acerca a ti, dale una golosina para perros o un juguete durante unos minutos. Repite varias veces el ejercicio.
  • Cuando tu perro tenga clara esa orden, varía el método. Por ejemplo, puedes llamarle, esta vez, abriendo los brazos y con otro tono. Vuelve a premiarle si hace caso.
  • Prueba a realizar este ejercicio sin correa, aún dentro de casa. Si lo supera sin dificultades, tras repetirlo unas cuantas veces puedes probar fuera de casa, siempre en un lugar cercado y seguro.
  • Sólo cuando supere esta fase, podrás realizarlo en lugares más amplios y sin correa.

Recuerda siempre hacer de los entrenamientos algo positivo para que los dos os mantengáis motivados. Si observas que le cuesta avanzar, no tengas problema en retroceder y reforzar unas cuantas lecciones de días anteriores. La constancia es la clave, recuerda.

La importancia de tu tono de voz para que tu perro te haga caso

Para que el adiestramiento sea eficaz, el tono de tu voz es muy importante. Tus órdenes deben ser firmes, claras y fomentar la respuesta inmediata. No es aconsejable que tu perro perciba de ti inseguridad, miedo o frustración, se verá en control de la situación y no hará caso.

También es importante enseñarle a obedecer esas órdenes en cualquier entorno o situación, incluso si la oye pero no te ve.

Otros consejos para que tu perro te haga caso

( Foto via: cesarsway)

  • El aprendizaje de la obediencia debe ser parte de su rutina diaria.
  • Inicia el adiestramiento desde el momento en que el perro entra en casa. Si es cachorro suele ser más fácil, pero un perro adulto también podrá aprender. Aunque si no lo has hecho en su momento, nunca es tarde para empezar.
  • ¡Paciencia! Aprender lleva tiempo, no podrá obedecer a todo el primer día. Puede demorar dos o tres semanas, incluso meses, que aprenda e interiorice bien una orden, pero no desistas. Merece la pena esforzarse.
  • Recuerda que tu perro no se comporta mal por hacerte daño, o porque tenga mala intención. Simplemente no sabe qué es lo correcto y necesita que se lo enseñes.
  • Comienza siempre por las órdenes más básicas y ve añadiendo complejidad una vez las haya dominado.
  • Recuerda siempre premiar y reforzar sus buenas conductas.
  • Cuando esté aprendiendo algo nuevo, no le des el premio antes de que cumpla la orden. Al principio, necesitará que le acompañes con gestos o señales para entender qué quieres que haga.
  • Practica unos minutos cada día y no dejes que tu perro pierda motivación u olvide lo aprendido. Tampoco le fuerces de más si se muestra receptivo.
  • No castigues físicamente a tu perro ni le produzcas miedo.
  • Si quieres que te respete, muéstrale también respeto.

Mi perro no me hace caso cuando lo llamo, ¿qué debo hacer?

El procedimiento para que tu perro aprenda a atender tus llamadas es muy sencillo. Simplemente necesitas hacer que le apetezca ir contigo, que te perciba como algo bueno y divertido y prefiera dejar lo que está haciendo para ir a tu lado cuando lo llamas. Tiene que asociar esa llamada con algo bueno que puedas ofrecerle, que no tiene por qué ser siempre algo material.

Esto es lo que nunca debes hacer:

  • Llamarlo con un tono que perciba como agresivo o negativo. Para tu perro, su nombre es algo que asocia a las cosas buenas. No tiene sentido para él que digas su nombre regañándolo, igual que para ti no tendría sentido que te insultaran y luego te dieran un beso, por ejemplo. Recuerda siempre que la lógica de los perros es distinta a la nuestra.
  • Utilizar la llamada sólo para volver a casa. Nunca lo hagas.
  • No repitas una orden varias veces sin haberle dado tiempo a reaccionar a la primera.
  • No riñas a tu perro cuando por fin consigas que te haga caso, si ha fallado las primeras veces. Olvida esos fallos y premia el resultado final.

Esto es lo que sí debes hacer:

  • Durante el aprendizaje, es recomendable que lo llames varias veces al día, aunque sea sin motivo. Cuando acuda, felicítalo y deja que vuelva a lo que estaba haciendo.
  • Aprovecha los momentos de despiste para llamar a tu perro y dejar que acuda a encontrarte. Prémialo al conseguirlo, lo percibirá como un juego del escondite.
  • Llámalo y corre a otro lugar cuando tengas su atención, invitándole a que te persiga. Es otra forma de jugar.

El último paso para que tu perro te haga caso: favorece la permanencia de resultados

Una vez tu perro te haga caso y aprenda a acudir a ti en cualquier situación, no dejes que lo olvide. Reforzar estos comportamientos a lo largo del tiempo es una garantía de buena convivencia y también es un seguro de buena calidad de vida para tu perro, libre de riesgos.

Esperamos que este artículo te ayude en el proceso de educación de tu mejor amigo y que no tengas que volver a repetir frustrado “mi perro no me hace caso”.

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